Mi?rcoles, 27 de abril de 2011

Fuente: Catholic.net
Autor: P. Fernando Pascual

Nos dejar?a sorprendidos si alguien nos dijese: ?te ordeno que seas alegre?. Porque la alegr?a no parece que caiga bajo ning?n mandamiento. Porque, seg?n parece, estar alegres, vivir en un gozo profundo, conseguir un estado de felicidad completa, se colocar?a en un nivel que no depende de nuestras decisiones, prop?sitos o buenos deseos. Y si no depende de nuestra voluntad, tampoco podr?a ser mandado.

Sin embargo, en cierto sentido s? se puede ?mandar? la alegr?a. San Pablo se atrevi? a pedirlo con su pluma limpia, desde su escucha al Esp?ritu Santo. ?Estad siempre alegres en el Se?or; os lo repito, estad alegres? (Flp 4,4).

Jesucristo mismo, al final de las bienaventuranzas, nos dijo: ?Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa ser? grande en los cielos...? (Mt 5,12). O, como leemos en otro pasaje: ?alegraos de que vuestros nombres est?n escritos en los cielos? (Lc 10,20).

El mensaje cristiano es un mensaje de alegr?a. Es ?Evangelio?, que significa ?buena noticia? o ?noticia alegre?. Es esperanza, es paz, es consuelo, es gozo profundo. Porque Dios ha entrado en la historia humana. Porque el demonio ha sido arrojado fuera. Porque la misericordia destruye el pecado. Porque el Hijo nos muestra el rostro del Padre. Porque la muerte ha sido derrotada. Porque el Se?or tiene preparado un lugar para cada uno en el Reino de los cielos.

Necesitamos aprender a ver con alegr?a nuestra fe cristiana. Necesitamos presentarla con toda su belleza a los hombres. Lo recordaba en una de sus primeras entrevistas el Papa Benedicto XVI, poco antes de ir a Colonia para reunirse con los j?venes de todo el mundo (agosto de 2005). A la pregunta ?qu? querr?a decir a los j?venes? el Papa respond?a:

?Quisiera mostrarles lo bonito que es ser cristianos, ya que existe la idea difundida de que los cristianos deban observar un inmenso n?mero de mandamientos, prohibiciones, principios, etc, y que por lo tanto el cristianismo es, seg?n esta idea, algo que cansa y oprime la vida y que se es m?s libre sin todos estos lastres. Quisiera en cambio resaltar que ser sostenidos por un gran Amor y por una revelaci?n no es una carga, sino que son alas, y que es hermoso ser cristianos. Esta experiencia nos da amplitud, pero sobre todo nos da comunidad, el saber que, como cristianos, no estamos jam?s solos: en primer lugar encontramos a Dios, que est? siempre con nosotros; y despu?s nosotros, entre nosotros, formamos siempre una gran comunidad, una comunidad en camino, que tiene un proyecto de futuro: todo esto hace que vivamos una vida que vale la pena vivir. El gozo de ser cristianos, que es tambi?n bello y justo creer?.

?Se puede mandar la alegr?a? Quiz? podr?amos responder que s?, si entendemos por alegr?a ese ?gozo de ser cristianos? que nace del mayor acto de ?obediencia? que los hombres podemos hacer: la obediencia, llena de Amor, que nos permite acoger libremente al Hijo de Dios hecho Hombre por nosotros.

Acoger su Evangelio de esperanza y de misericordia, sentirlo presente y vivo en la Iglesia, recordar sus palabras desde la luz interior del Esp?ritu Santo, ?no es una fuente de profunda alegr?a?

Podemos, por lo tanto, vivir alegres, darnos con gozo y sin miedos al Padre que nos ama, servir con entusiasmo a nuestro hermano. Vale la pena recordar siempre que ?Dios ama al que da con alegr?a? (2Co 9,7) y que ?hay m?s alegr?a en dar que en recibir? (Hch 20,35).

Entonces, s? se puede mandar la alegr?a. Porque tambi?n Dios nos ha mandado que le amemos desde su mismo Amor, desde su entrega plena, desde su Encarnaci?n redentora, desde su Cruz humilde, desde una presencia callada y constante en su Iglesia. Amados y amantes, seremos felices, seremos dichosos, seremos perfectos como perfecto es nuestro Padre de los cielos.


Publicado por mario.web @ 9:56
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