Mi?rcoles, 27 de abril de 2011
Mensaje de Juan Pablo II con motivo de la Asamblea Plenaria del PCCS. En ella hace un interesante recuento del papel que ha desempe?ado la Iglesia en los medios de comunicaci?n social.
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En los Medios de Comunicaci?n Social la ?tica debe tener prioridad sobre la Tecnolog?a
En los Medios de Comunicaci?n Social la ?tica debe tener prioridad sobre la Tecnolog?a
MENSAJE
JUAN PABLO II
20 DE MARZO DE 1998, VATICANO

EN LOS MEDIOS DE COMUNICACI?N SOCIAL LA ?TICA DEBE TENER PRIORIDAD SOBRE LA TECNOLOG?A
CON OCASI?N DE LA ASAMBLEA PLENARIA DEL PONTIFICIO CONSEJO PARA LAS COMUNICACIONES SOCIALES


1. ?ste es un a?o significativo para el Consejo pontificio para las comunicaciones sociales, porque se celebra el 50? aniversario de la creaci?n de la Comisi?n pontificia para las pel?culas educativas y religiosas por obra de mi predecesor el Papa P?o XII.

Durante los a?os posteriores al concilio Vaticano II, la Comisi?n constituy? un signo claro de la implicaci?n creciente de la Iglesia en el mundo de las comunicaciones sociales y de su reconocimiento de la inmensa influencia de los medios de comunicaci?n modernos en la vida de la sociedad. Finalmente, hace diez a?os, con la promulgaci?n de la constituci?n apost?lica Pastor bonus, la Comisi?n fue elevada a la categor?a de Consejo pontificio. Cada uno de estos pasos no s?lo han correspondido al momento cada vez m?s importante de la revoluci?n de las comunicaciones, sino tambi?n al reconocimiento creciente de la Iglesia del papel de los medios de comunicaci?n en su misi?n, como un instrumento y un campo de evangelizaci?n.

Al saludaros a vosotros, saludo a todos aquellos a quienes represent?is, a las numerosas personas que han trabajado a lo largo de los a?os en la Comisi?n pontificia y ahora lo hacen en el Consejo pontificio para las comunicaciones sociales. Saludo con especial afecto al cardenal Andrzej Mar?a Deskur, vuestro presidente em?rito, que ha sido protagonista en gran parte de la historia del Consejo, y al arzobispo John P. Foley, cuya dedicaci?n todos conoc?is.

2. En los ?ltimos a?os, la revoluci?n de las comunicaciones ha continuado su r?pido progreso. De hecho, hoy afrontamos un inmenso desaf?o, dado que la tecnolog?a a menudo parece moverse a tal velocidad, que ya no podemos controlar a d?nde podr?a llevarnos.?

Sin embargo, tambi?n estamos en un tiempo muy prometedor, puesto que la tecnolog?a de las comunicaciones puede ayudar a derribar barreras y crear nuevos v?nculos de comuni?n y nuevas formas de oportunidad en un mundo donde la solidaridad humana es el camino esencial hacia el futuro.?

La Iglesia est? convencida de que las comunicaciones modernas, al permitir un gran flujo de informaci?n y un mayor sentido de solidaridad entre todos los miembros de la familia humana, pueden dar una contribuci?n significativa al progreso espiritual de la humanidad y, de ese modo, a la difusi?n del reino de Dios (cf. Inter mirifica, 2).

En una situaci?n tan compleja como la de las comunicaciones actuales, hacen falta un cuidadoso discernimiento y una educaci?n efectiva, basada siempre en el reconocimiento de la prioridad de la ?tica sobre la tecnolog?a, la primac?a de la persona sobre las cosas y la superioridad de lo espiritual sobre lo material (cf. Redemptor hominis, 16). Vuestra asamblea plenaria de este a?o ha considerado el tema de la ?tica en las comunicaciones un asunto de creciente urgencia, puesto que los medios de comunicaci?n est?n ejerciendo cada vez un influjo mayor en la vida de todos los pueblos del mundo.?

El reciente documento del Consejo sobre: ?tica en la publicidad da una contribuci?n real a este discernimiento, pues, por una parte, muestra el inmenso potencial de la publicidad para apoyar "honesta y ?ticamente una responsable competitividad que contribuya al crecimiento econ?mico y al servicio del aut?ntico desarrollo humano" (n. 5: L?Osservatore Romano, edici?n en lengua espa?ola, 11 de abril de 1997, p. 9); y, por otra, llama la atenci?n sobre sus posibles abusos y su influjo en la vida de la sociedad.

Espero que ese documento resulte ?til para promover la reflexi?n y el di?logo entre los profesionales de la comunicaci?n, con el fin de dar una contribuci?n responsable y constructiva a la educaci?n de los consumidores y, por tanto, a la promoci?n del bien com?n de la sociedad.

3. Este a?o, durante el cual la Iglesia reflexiona en la persona y en la obra del Esp?ritu Santo como preparaci?n para la celebraci?n del gran jubileo del a?o 2000, nuestro pensamiento va espont?neamente a la tarea de la nueva evangelizaci?n que el Esp?ritu Santo inspira y sostiene.?

Dado que esta evangelizaci?n tiene que ser "nueva en su ardor, en sus m?todos, en su expresi?n" (Discurso a la XIX Asamblea plenaria del CELAM, Puerto Pr?ncipe, 9 de marzo de 1983: L?Osservatore Romano, edici?n en lengua espa?ola, 20 de marzo de 1983, p. 24), no puede menos de recurrir a los medios de comunicaci?n social m?s modernos y efectivos.?

El mensaje de salvaci?n, confiado a la Iglesia para que lo proclame "hasta los confines de la tierra" (Hch 1,8), debe conservar toda su lozan?a y atractivo cuando se dirige a cada nueva generaci?n y encuentra una expresi?n creativa en cada medio.

A este respecto, es un signo muy positivo el hecho de que los medios de comunicaci?n social se est?n considerando como algo m?s que simples instrumentos. Son en s? mismos un mundo, "una cultura y una civilizaci?n" (Ecclesia in Africa, 71), que la Iglesia tambi?n est? llamada a evangelizar. Por eso, la cuesti?n de la implicaci?n de la Iglesia en el mundo de las comunicaciones sociales se convierte en parte de su misi?n, buscando una verdadera inculturaci?n (cf. Redemptoris missio, 37).

Al mismo tiempo, el mundo de las comunicaciones sociales no constituye un sector aislado; influye en las diversas culturas y est? profundamente insertado en estas culturas. Por tanto, no s?lo hay que inculturar la predicaci?n del Evangelio en el mundo de las comunicaciones sociales; tambi?n tiene que encarnarse en ese mundo, y a trav?s de ?l, en la variedad de culturas, antiguas y modernas, a las que los actuales medios de comunicaci?n est?n abri?ndoles una puerta.

4. Para dar este testimonio, todos los creyentes en Cristo necesitan un nuevo celo, que s?lo puede venir de una fe m?s ardiente. Ojal? que en este a?o del Esp?ritu Santo se?is fortalecidos en vuestro compromiso de hacer del Consejo pontificio para las comunicaciones sociales un instrumento de evangelizaci?n, tan importante para la Iglesia, que es misionera por su naturaleza y existe con el fin de evangelizar.?

Mar?a, madre de la Iglesia, os sostenga en vuestros esfuerzos por comunicar a Cristo al mundo. Con gratitud por vuestro servicio al Evangelio, os imparto a todos mi bendici?n apost?lica.

Vaticano, 20 de marzo de 1998.

Publicado por mario.web @ 19:31
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