Viernes, 20 de mayo de 2011
Un informe revela la situaci?n del matrimonio en Norteam?rica
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Las familias y la crisis econ?mica
Las familias y la crisis econ?mica
ROMA, domingo 17 de enero de 2010 (ZENIT.org). ? La actual crisis econ?mica puede haber tenido un efecto positivo en el matrimonio. El divorcio ha descendido un 4% en Estados Unidos hasta los 16,9 divorcios por cada 1.000 mujeres casadas, tras haber subido desde los 16,4 en el 2005 hasta los 17,5 en el 2007.

Este es uno de los puntos presentados en el informe anual de la situaci?n el matrimonio que publicaba en diciembre el National Marriage Project de la Universidad de Virginia, junto con el Center for Marriage and Families del Institute for American Values.

El informe, titulado ?La Situaci?n de nuestros Matrimonios, el Matrimonio en Norteam?rica 2009: Dinero & Matrimonio?, tambi?n confirmaba que los norteamericanos siguen retrasando el matrimonio, o renunciando a ?l.

Parte de este descenso viene de la tendencia a retrasar el primer matrimonio: la media de edad en el primer matrimonio ha pasado de 20 para las mujeres y 23 para los varones a cerca de 26 y 28, respectivamente, en el 2007. Otro importante factor ha sido el aumento de la cohabitaci?n.

Junto a los datos sobre el matrimonio y el divorcio, el informe conten?a una serie de ensayos que examinaban las implicaciones de las ?ltimas estad?sticas. Considerando el impacto econ?mico de la recesi?n en el matrimonio, W. Bradford Wilcox, profesor de sociolog?a y director del National Marriage Project, observaba que no es la primera vez que hay una correlaci?n entre crisis econ?mica y menos divorcios.

Ocurri? lo mismo en la Gran Depresi?n de los a?os 30. El descenso del divorcio es debido, en parte, a factores econ?micos que simplemente llevan a las parejas a retrasar el divorcio. Hay, sin embargo, otro factor din?mico m?s duradero, seg?n Wilcox.

En las ?ltimas d?cadas, los norteamericanos cada vez ven m?s el matrimonio sobre todo como una relaci?n con un compa?ero o compa?era del alma. De esta forma, la intimidad emocional, la satisfacci?n sexual y la felicidad individual pasan a ser las aspiraciones primarias del matrimonio.

?La recesi?n nos recuerda que el matrimonio es m?s que una relaci?n emocional; el matrimonio es tambi?n una sociedad econ?mica y una red de seguridad social?, comentaba Wilcox. As?, el perder el trabajo, el ver c?mo los fondos de pensi?n se hunden, o el apreciar m?s la necesidad de dos fuentes de ingresos, anima a muchas parejas a seguir juntos.

Desventajas

Las presiones econ?micas tambi?n tienen sus desventajas, admit?a Wilcox. Las dificultades econ?micas pueden traer consigo alcoholismo, depresi?n y un aumento de las tensiones en el matrimonio, que en algunos casos llevan al divorcio. En general, no obstante, la mayor?a de las parejas casadas no respond?an a la crisis econ?mica escogiendo el divorcio.

Wilcox advierte, no obstante, que el impacto de la crisis econ?mica podr?a ser m?s duro para quienes carece de educaci?n. El desempleo ha golpeado de forma especialmente dura a hombres sin titulaciones universitarias. De hecho, m?s del 75% de los puestos de trabajo perdidos se han concentrado en este grupo.

La informaci?n facilitada en septiembre del 2009 por la Oficina de Estad?stica Laboral mostraba que el 4,9% de las mujeres con titulaci?n universitaria y el 5% de los hombres con titulaci?n universitaria estaban en el paro. En contraste, entre aquellos con solo el instituto, el 8,6% de las mujeres y el 11,1% de los hombres estaban desempleados.

Wilcox sigue citando la investigaci?n que ha llevado a cabo que indicaba que los maridos son claramente menos felices en sus matrimonios y m?s proclives a pensar en el divorcio, cuando sus esposas asumen la tarea de traer el pan a casa.
Wilcox precisaba que hay una divisoria en cuanto al matrimonio entre aquellos con educaci?n universitaria y los norteamericanos menos educados, una divisoria por la que aquellos con una menor educaci?n tienen un ?ndice de divorcios notablemente m?s alto. El aumento del desempleo entre los hombres de la clase trabajadora podr?a da?ar tambi?n la situaci?n matrimonial de este grupo socio econ?mico.

Los ap?ndices estad?sticos del informe proporcionan m?s informaci?n sobre esta preocupante tendencia. Las mujeres con educaci?n universitaria est?n cas?ndose ahora a una mayor edad que el resto de las mujeres. Y no s?lo esto, sino que el ?ndice de divorcios entre estas mujeres es relativamente bajo y sigue bajando.

?De hecho, las mujeres universitarias, que una vez fueron las l?deres de la revoluci?n del divorcio, ahora tienen una visi?n m?s restrictiva del divorcio que las mujeres menos educadas?, a?ad?a el informe.

Por otro lado, entre las mujeres que retrasan el matrimonio hasta pasados los 30, las mujeres con educaci?n son las ?nicas que es m?s probable que tengan los hijos despu?s del matrimonio en vez de antes.

Esta tendencia positiva se ve compensada por el hecho de que los norteamericanos con formaci?n universitaria con familias felices y estables no tienen suficiente hijos para reemplazarse a s? mismos. En el 2004, el 24% de las mujeres de 40 a 44 a?os con un grado universitario no ten?an hijos, en comparaci?n con s?lo el 15% de aquellas que s?lo ten?an el instituto.

Reducir deudas

Fij?ndose en lo positivo, Jeffrey Dew, profesor adjunto en la Universidad Estatal de Utah, se?alaba que la recesi?n ha dado como resultado que los norteamericanos pongan fin a su ?borrachera? de tarjetas de cr?dito.

Hasta diciembre del 2008, los consumidores de Estados Unidos hab?an alcanzado los 988.000 millones de d?lares en deudas de cr?dito, pero en el 2009 los norteamericanos hab?an reducido esta deuda en cerca de 90.000 millones de d?lares.

Dew citaba investigaciones que indican que la deuda de los consumidores juega un poderoso papel en la erosi?n de la vida matrimonial. Los estudios indican que las parejas reci?n casadas que contraen fuertes deudas de consumo son menos felices en sus matrimonios.

En contraste, las parejas reci?n casadas que pagaron sus deudas de consumo que trajeron al matrimonio o adquirieron nada m?s casarse, tienen menos problemas en cuanto a calidad de su matrimonio a lo largo del tiempo.

Un estudio indicaba que sentir que uno de los esposos gastaba dinero de forma alocada aumentaba la probabilidad de divorcio en un 45% tanto en hombres como mujeres. S?lo los affaires extramatrimoniales y el alcohol y consumo de drogas est?n por encima de esto como causa de divorcios.

El estudio de Dew tambi?n hac?a una interesante menci?n respecto a la vida matrimonial. Los esposos materialistas suelen sufrir m?s problemas matrimoniales. Estas parejas casadas basan mucho su felicidad y su propia valoraci?n en las posesiones materiales que acumulan. As?, cuando hay problemas econ?micos, se resienten de m?s conflictos en su matrimonio.

Dicha econ?mica
Alex Roberts, un experto del Institute for American Values, citaba datos del Departamento de Sanidad y Asuntos Sociales que muestran que la actual crisis revela, una vez m?s, que existen ventajas econ?micas para las parejas que ?stas pierden cuando se divorcian.

Roberts se?alaba que una familia de tres miembros ? los dos padres y un hijo ? necesita unos ingresos de 18.311 d?lares para que se les considere por encima del umbral de pobreza. Si los padres mantienen hogares separados, los ingresos totales necesarios para estar fuera de la pobreza ascienden a 25.401 d?lares.

De esta forma, si los padres se separan, deben ganar 7.090 d?lares m?s (un aumento del 39%) para evitar la pobreza. ?El matrimonio, seg?n parece, todav?a lograr generar enormes econom?as de escala ? especialmente para aquellos con bajos ingresos?, observaba Roberts.

El matrimonio tiene tambi?n un efecto positivo en la producci?n de riqueza. Roberts hac?a referencia a las investigaciones de los economistas Joseph Lupton y James P. Smith. Supervisaron los ingresos y la riqueza de 7.608 cabezas de familia entre 1984 y 1989, y descubrieron que aquellos que estaban casados gozaron de un aumento en sus ingresos de entre un 50% y un 100% y un aumento patrimonial de entre el 400% y el 600%.

Los hogares en los que segu?an casados ten?an de promedio el doble de ingresos y cuatro veces m?s patrimonio que los de los divorciados o de aquellos que nunca se casaron.

?Qu? est? detr?s de esta ventaja de los casados? Roberts dec?a que esto se explica en parte por la tendencia a casarse de los individuos con mayores ingresos y m?s ahorros. Tambi?n se mostraba que los hombres casados trabajan m?s y ganan m?s que los solteros.

Los investigadores, observaba Roberts, hallaban que el matrimonio se conecta a reglas y expectativas de responsabilidad y administraci?n econ?mica que animan a un uso sabio de los recursos.

Este efecto no tiene lugar en las parejas que cohabitan, que es menos probable que logren tantos recursos o se sientan motivadas a gastar de modo adecuado o a ahorrar.

No podemos reducir el matrimonio ?nicamente a un mero beneficio econ?mico, conced?a Roberts, pero es cierto que ser?a ventajoso para la sociedad que hubiera una apreciaci?n m?s clara de las ventajas econ?micas del matrimonio. Un punto al que los pol?ticos deber?an prestar atenci?n.

Publicado por mario.web @ 18:19
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