Viernes, 20 de mayo de 2011

Uno de los problemas mas grandes en el estudio de la adicci?n, es de que a pesar de la gran cantidad de informaci?n y estudios cient?ficos de las ?ltimas d?cadas, todav?a la poblaci?n en general persiste en cultivar ciertos mitos acerca de la adicci?n, que dificultan su comprensi?n y tratamiento.

Uno de esos mitos es de que la adicci?n proviene de una falla moral o de una personalidad defectuosa, y que esto es asi porque el adicto es fundamentalmente "inmoral" o "malo" y merece castigo.

Es comprensible que las personas expuestas a la adicci?n de otros se impacten con el comportamiento totalmente il?gico del adicto, especialmente si son testigos del deterioro progresivo de un familiar o persona cercana afectivamente. Sin embargo es precisamente ese comportamiento distorsionado el que es sintomatol?gico de la enfermedad de la adicci?n.

Los estudios m?s recientes demuestran que el cerebro de las personas adictas es un cerebro que ha cambiado neuroqu?micamente. Ese cambio neuroqu?mico se manifiesta en una alteraci?n de los procesos cognitivos y de la conducta, especialmente de aquellos patrones de conducta asociados con la b?squeda y consumo de drogas.

Las personas que se han enfermado de la adicci?n, tienen una qu?mica cerebral secuestrada que cada vez hace m?s dif?cil que el enfermo controle su consumo de drogas. Por otro lado este descontrol bioqu?mico se acompa?a de una creciente defensividad psicol?gica, que en cierta forma va despegando al adicto de la realidad que esta viviendo, de manera selectiva. Este autoenga?o produce una falta de conciencia de las posibles consecuencias que volver a consumir traer?n, minimizando asi los costos personales y sociales.

Estos cambios se hacen de manera progresiva y selectiva, de modo que existen varias fases del proceso adictivo y en casi todas la personas pueden conservar su inteligencia y la habilidad para funcionar excepto en asuntos relacionados con su consumo.

De este modo, la compulsi?n o descontrol en el consumo, se presenta cuando el adicto comienza a ingerir la sustancia y produce una p?rdida de control del consumo, lo que se traduce en la ingesti?n de grandes cantidades de sustancias, inversi?n de mucho tiempo y energ?a en el consumo y todas las consecuencias que esto genera en las relaciones personales y las reponsabilidades de la persona.

Esto no significa que los adictos no sean reponsables por lo que ellos hacen, sino que su conducta adictiva es el reflejo de cambios patol?gicos en la bioqu?mica del cerebro.

Estos cambios bioqu?micos son producidos por la estimulaci?n del cerebro predispuesto gen?ticamente del adicto, que genera una reacci?n exagerada al consumo y que distorsiona el sistema neural de la recompensa y los instintos, por ende la conducta.

La situaci?n es similar a la del paciente que sufre de diabetes mellitus, la cual se produce por un desorden en el mecanismo de acci?n de la insulina y de la regulacion de la glucosa en el cuerpo.

Es interesante que enfermedades tales como los desordenes card?acos, son manejados con estrategias integrales y un grado de comprensi?n que incluye la prevenci?n, intervenci?n y tratamiento, de manera que a nadie se le ocurrir?a si quiera pensar que, un paciente con un infarto, merece ser castigado por haber tenido tan poco cuidado con su dieta, y menos sugerir de que no merece tratamiento.

Por otro lado, condiciones tan estigmatizadas inicialmente, como el HIV y el SIDA, han sido r?pidamente entendidas y aceptadas como enfermedades tratables, y el estigma ha quedado relegado a los obtusos que se empe?an en no entender la realidad en la que viven.

La adicci?n es una enfermedad que es tan antigua como el hombre mismo y la cantidad de personas afectadas directa o indirectamente por esta enfermedad es may?sculo.

Los estudios realizados confirman una predisposici?n genetica, cambios neuroqu?micos precisos, un curso y sintomatolog?a predecibles y buena respuesta al tratamiento.
De los grandes pasos que se han dado en este sentido se incluyen la elaboracion de los criterios diagn?sticos para dependenciua qu?mica del DSM-IV e ICD-10, y el establecimiento de la Medicina de la Adicci?n como una nueva especialidad m?dica en 1987 por la Asociaci?n Americana de Medicina de la Adicci?n (ASAM) y la Asociaci?n Americana de Medicina (AMA).

Aun as?, los sistemas de salud p?blica, continuan en negaci?n, resistiendose a ver la evidencia cient?fica actual, neg?ndose a inlcuir en sus presupuestos los tratamientos para los enfermos de adicci?n y sus famlias.

En el tratamiento de la adicci?n el concepto de enfermedad es proviene de la evidencia cl?nica a lo largo de decadas, de la investigaci?n ceint?fica y de la correcta pr?ctica m?dca. Adem?s desulta ?til para lograr la autocomprensi?n que los pacientes necesitan para poder recuperarse. Ayuda a eliminar el estigma asociado y se abren las posibilidades de atenci?n en salud para un problema que, sin duda, se ha convertido en uno de los problemas de salud p?blica mas importantes de este siglo.

Autor: Dr. Sa?l Alvarado
Fuente:adicciones.org
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Publicado por mario.web @ 23:35
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