Viernes, 27 de mayo de 2011

Caso ?Rosa?: mentiras de Red feminista quedan al descubierto

?

Introducci?n

La sentencia de la Corte Suprema mexicana del 28 de agosto aprob? la eliminaci?n del delito de aborto del c?digo penal del DF durante las primeras doce semanas de gestaci?n. Ante este acontecimiento hist?rico,? la Izquierda ha de asumir el papel que siempre ha desempe?ado en la vida p?blica: desenmascarar una vez m?s el modo en que los derechos particulares e individualistas sirven para explotar a los m?s d?biles.

La Izquierda no debe renunciar a esta vocaci?n en los debates sobre el aborto en M?xico, sobre todo frente a lo que puede conseguir a favor de la mujer embarazada. El libre acceso al aborto puede causar un enorme da?o a la mujer, como veremos a continuaci?n, no s?lo en M?xico sino tambi?n en muchos pa?ses en desarrollo alrededor del mundo.
Image
Cuando el aborto es legal en un pa?s, la responsabilidad de los hombres disminuye o desaparece. El que la embaraz? puede pedirle que aborte y si la mujer no quiere, tendr? que conservar a su hijo o hija a su cuenta y riesgo. Una figura parecida sucede con los empleadores que no quieren dar beneficios de maternidad a sus empleadas.

Segunda cr?tica: el aborto libre disminuye la responsabilidad de los hombres

Es cierto que algunas mujeres que finalmente aceptan su embarazo y lo quieren mantener pueden resistir presiones y negarse a abortar. Sin embargo, la legalizaci?n del aborto a petici?n las coloca en una situaci?n todav?a m?s opresiva, como veremos a continuaci?n. El derecho al aborto es a?n m?s peligroso que muchos otros derechos individualistas, porque este derecho genera un c?rculo vicioso del cual muchas mujeres no tienen salida, independientemente de su decisi?n personal.

Si la mujer aborta, el var?n se ve liberado de cualquier responsabilidad como padre, y a la vez conserva a la mujer como objeto sexual. Pero si ella decide lo contrario y da a luz a su hijo, tambi?n pierde. Puesto que s?lo ella decidi? seguir adelante con el embarazo, la responsabilidad de educar al hijo parecer?a que es s?lo de ella. Sobre todo si el padre ha estado a favor del aborto, y si adem?s ha ofrecido pagar los costos de la interrupci?n del embarazo, pensar? que el hijo no es su responsabilidad. Si a pesar de todo, el gobierno lo obliga a pagar la pensi?n alimenticia, se sentir? tratado injustamente.

Antes de la legalizaci?n del aborto, en los EE.UU. se entend?a que los hombres deb?an ofrecer matrimonio en caso de un embarazo. Con la legalizaci?n del aborto, en cambio, los varones? comenzaron a pensar que ellos no son responsables de los nacimientos de esos ni?os, y en consecuencia no sienten ning?n deber de ofrecer el matrimonio a la mujer que no quiere abortar o de contribuir con la manutenci?n del ni?o. A consecuencia de esto, se ha incrementado significativamente el n?mero de familias encabezadas por una madre soltera. (George A. Akerlof,? Janet L. Yellen, y Michael L. Katz, An Analysis of Out-of-Wedlock Childbearing in the United States, 111Quarterly Journal of Economics 277 (1996).)

Peor a?n si se descubre durante el embarazo que el ni?o es discapacitado: Si ella no aborta, ella ser? la culpable del costo y de las ?molestias? que ese tipo de ni?os trae consigo para el padre y para el seguro social. Es posible que hasta los m?dicos (The Cost of "Choice" 46-47, 2004) y sus conocidos la hagan sentirse culpable por no haber abortado.

Un empleador puede reaccionar de manera igual. Si ?l (o el Estado) paga los abortos, se va a sentir menos obligado a adecuar sus pr?cticas laborales a favor de la mujer embarazada o para la mujer que cuida a su hijo. Si a causa de la maternidad tiene problemas con las condiciones de trabajo, o con el horario, la situaci?n se puede considerar como un problema "privado" que ella pudo haber evitado, como advierte Catherine MacKinnon. La mujer pierde legitimidad para reivindicar mejores condiciones laborales y familiares.

A nivel te?rico el aborto parece ofrecer una liberaci?n, pero en la pr?ctica abre la caja de Pandora. A lo largo de la historia humana, los hijos han sido una consecuencia inevitable de las relaciones naturales entre varones y mujeres. Por lo tanto, los dos sexos se sab?an igualmente responsables por ellos, y la sociedad no ten?a otra posibilidad que adecuarse y ayudar en su formaci?n. La anticoncepci?n disminuye pero no elimina estas conexiones y responsabilidades; pues nunca aspira a evitar todo nacimiento. A pesar de los anticonceptivos, los nacimientos siguen sucediendo? y hay que cuidar a los hijos.

Esto no sucede con el aborto por libre elecci?n. El aborto previene de manera absoluta el nacimiento de un hijo. Por lo tanto, la decisi?n libre sobre el aborto ?elimina? de las conciencias el v?nculo entre el nacimiento y los causantes del embarazo. No importa que la sociedad haya favorecido el matrimonio o el sexo, por ejemplo, o que el marido haya insistido en el acto sexual cuando su esposa no lo quer?a. Es ella y s?lo ella la que decide si el ni?o entra al mundo. Ella es la responsable. Por primera vez en la historia, el marido, el amante, el seguro social, o el patr?n puede apuntar con el dedo a ella como la persona concreta que permiti? la existencia de un ser humano no querido por uno de ellos.

Nota:
Si Usted no recibi? la primera parte de este art?culo puede encontrarlo en nuestro website www.lapop.org o en haciendo clic en http://www.lapop.org/content/view/229/1/

?

Richard Stith? J.D.(Yale), Ph.D.(Yale)
Valparaiso University School of Law
Valparaiso, Indiana, USA
Tel. 1-219-465-7871; <[email protected]>

Richard Stith se gradu? como abogado y obtuvo su doctorado de ?tica en la Universidad de Yale. Se gradu? tambi?n en Teor?a Pol?tica en las universidades de Harvard y Berkeley. Ha dictado c?tedras y publicado estudios en derecho comparado y filosof?a legal en USA, Espa?a, Alemania, India, China, Ucrania, Chile y M?xico. El Dr. Stith tambi?n ha sido Director del Programa en ?tica Biom?dica en la Facultad de Medicina de la Universidad de St. Louis. Actualmente ense?a en la Facultad de Derecho de la Universidad de Valparaiso, es miembro del Directorio de Editores de American Journal of Comparative Law y miembro del Consejo Consultivo de la Revista de Ciencias Sociales en Chile.



Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigaci?n en Poblaci?n (Population Research Institute), una organizaci?n sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblaci?n en el mundo.
(c) 2007 Population Research Institute.
Permiso para reproducir concedido. Redistribuci?n de forma extendida. Los cr?ditos son necesarios.

Para suscribirse a la version en espa?ol del Informe Semanal envie un correo electr?nico a:

[email protected]

Nada de lo escrito aqu? debe ser interpretado como un intento de ayudar u obstaculizar la aprobaci?n de un proyecto de ley en el Congreso.

El Instituto de Investigaci?n en Poblaci?n (Population Research Institute) est? dedicado a terminar con los abusos contra los derechos humanos cometidos en nombre de la planificaci?n familiar y acabar con los contraproducentes paradigmas sociales y econ?micos derivados de la falacia de la "sobrepoblaci?n".

En Am?rica Latina puede contactarse con:

Carlos Polo Samaniego
Director de la Oficina de Am?rica Latina
Correo Electr?nico:?[email protected]
Tel?fono:?(511) 7196147


Publicado por mario.web @ 12:18
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios