Domingo, 29 de mayo de 2011

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El mort?fero asesino del mundo, el VIH/SIDA, y la p?ldora anticonceptiva han estado llevando una secreta y mortal ?aventura amorosa? por d?cadas. Mientras que las mujeres tomaban su dosis de ?libertad? con el jugo de naranja matutino, los estudios que deber?an haber estado en los titulares mundiales se llenaban de polvo y terminaban amarillentos en los estantes de las revistas m?dicas, desconocidos para el p?blico en general. S?lo los doctores sab?an sobre el fatal ?affair? entre las p?ldoras mortales y el VIH/SIDA, pero estaban muy ocupados recetando anticonceptivos hormonales como para comunicarlo a sus pacientes.

A la fecha m?s de 50 estudios m?dicos han investigado la asociaci?n entre el uso de anticonceptivos hormonales y el VIH/SIDA. Los estudios muestran que los anticonceptivos hormonales, la p?ldora anticonceptiva y Depo-Provera, incrementan casi todos los factores de riesgo conocidos para el VHI, aumentando tanto el riesgo de infecci?n de la mujer como la duplicaci?n del virus del VHI, acelerando la debilitante y mortal progresi?n de la enfermedad. (1)

Un estudio medico publicado en la revista AIDS (SIDA) en el 2009 monitore? la evoluci?n del VHI y la necesidad de drogas antirretrovirales (ART). Y constat? que ?el riesgo de convertirse en elegibles para ART era de casi 70% mayor en mujeres que toman las p?ldoras anticonceptivas y m?s del 50% mayor en mujeres que usan Depo-Provera que en mujeres que usan dispositivos intrauterinos (DIU).? (2)

M?s all? de los estudios es bien sabido que el VIH/SIDA afecta m?s a mujeres que a hombres. Algunos piensan que esto es producto del deseo de los hombres por parejas sexuales j?venes supuestamente no infectadas. Pocos cuestionan que la P?ldora y los Inyectables vuelven particularmente vulnerables al VHI/SIDA a las mujeres.

?Qu? tan grave es el problema? Los anticonceptivos orales y el Depo-Provera son los m?todos de anticoncepci?n de mayor uso en el mundo. De acuerdo a un estudio, ?M?s de 100 millones de mujeres alrededor del mundo utilizan la anticoncepci?n hormonal.? (3) En Estados Unidos, la tasa de uso de anticonceptivos hormonales est? sobre el 52% en mujeres solteras, precisamente aquellas con alto riesgo de contraer el VIH/SIDA. Adem?s, con el inter?s de reducir la tasa de natalidad, UNFPA y USAID siguen descargando grandes cantidades de anticonceptivos hormonales en ?frica, Hait? y otros pa?ses en v?as de desarrollo asolados por el SIDA.

El mejor meta-an?lisis hecho hasta la fecha, realizado por la Dra. Chia Wang y colaboradores, contempl? los resultados de los 28 mejores estudios publicados desde 1985. Encontraron que ?la asociaci?n significativa entre el uso del anticonceptivo oral y la seroprevalencia o seroincidencia del VIH-1, aument? en relaci?n directa a la calidad del estudio.? De hecho, ?6 de los 8 mejores estudios detectaron un mayor riesgo del VIH asociado con el uso del anticonceptivo oral.? (4)

A escala nacional

Por otro lado, los resultados de Wang mostraron a?n un mayor v?nculo entre la p?ldora anticonceptiva y el VIH cuando limitaron sus estudios a aquellos realizados en las poblaciones africanas. Esto es significativo por dos razones:

Primero, ?frica subsahariana alberga la primera y m?s grande epidemia de VIH/SIDA heterosexual del mundo que hasta la fecha ha infectado a un estimado de 22.4 millones (5) de personas. Esto es dos tercios del total de infecciones en todo el mundo.

Segundo, ?frica subsahariana ha sufrido d?cadas de programas de control de poblaci?n enfocados en la anticoncepci?n y un sinn?mero de pruebas de anticonceptivo hormonal. ?En los seis pa?ses m?s afectados por la epidemia del VIH/SIDA? dos de cada tres usuarios utilizan anticonceptivos orales o inyectables,? (6) dijo Iqbal Shah de la Organizaci?n Mundial de la Salud.

Del mismo modo, Tailandia elogiado en el 2000 por su prevalencia de anticonceptivos del 79.2% y m?s del 70% hoy en d?a, es una tierra donde ?m?s de uno de cada 100 adultos de personas est? infectado con el VIH (Tailandia tiene 65 millones de habitantes.) (7) Entre las mujeres tailandesas, ?la anticoncepci?n oral es el m?todo mas popular.? (8) (9)

Por otro lado, la tasa de VIH de Jap?n es 0.01%, una de las m?s bajas en el mundo. (10) En este contexto, es importante observar que la p?ldora anticonceptiva era ilegal en Jap?n hasta 1999, y a?n hoy s?lo el 1% de las mujeres japonesas usan anticonceptivos orales. Lo mismo sucede con las filipinas predominantemente cat?licas, con una antigua resistencia popular a la anticoncepci?n, cuentan con una ?tasa de prevalencia de VHI de s?lo 0.02%. (11)

Los cambios hormonales aumentan el riesgo del VIH

Los estudios que demuestran una conexi?n entre los anticonceptivos hormonales y el VIH/SIDA postulan a una serie de mecanismos.

En primer lugar, revisemos lo b?sico. El Virus de la Inmunodeficiencia Humano (VIH) se encuentra en la sangre o en los fluidos sexuales. Infecta a trav?s de tejidos fr?giles, inflamados, sangrado o pinchazos de agujas, ataca las c?lulas T espec?ficas en el sistema inmune y causa la incurable y debilitante condici?n conocida como SIDA (S?ndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.)

Los anticonceptivos hormonales aumentan casi todos los factores de riesgos conocidos para el VIH.

Los estudios han encontrado que los anticonceptivos hormonales "alteran el microambiente de la mujer" (12) y aumentan el conteo de c?lulas de aquellas espec?ficas que utiliza el VIH para infectar y proliferar (VIH co-receptor CCR5 linfocitos T CD4 + en cuello uterino).

A?n m?s, el efecto colateral de la progesterona conocido por las mujeres norteamericanas como ?sangrado intermenstrual? es causado cuando los anticonceptivos hormonales engrosan en exceso el revestimiento interno del ?tero. La gran superficie sangrada del ?tero crea un sitio ideal para la infecci?n del VIH.

La progesterona tambi?n tiene un efecto inmunosupresor, lo que quiere decir que las mujeres que utilizan anticonceptivos hormonales tienen menos defensas naturales contra el VIH y otras enfermedades de transmisi?n sexual como la clamidia o el herpes genital (HSV-2), (13) (14) En un estudio, ?la misma infecci?n del HSV-2 ?elev? el riesgo del VIH a poco m?s del triple.? (15)

En la vagina, el incremento de sangre y los efectos hormonales independientes de la p?ldora anticonceptiva eliminan la protecci?n del pH natural del ?cido contra la infecci?n. Es m?s, un estudio famoso de los monos Rhesus (Macaco Mulatta) descubri? que los anticonceptivos hormonales adelgazan las paredes de la vagina y notablemente aumentan la infecci?n del VIS (equivalente del VHI en el mono) (16) La sequedad vaginal, otro efecto secundario de los anticonceptivos hormonales, no s?lo es dolorosa sino que tambi?n hace a uno propensa a rasgaduras o abrasiones, lugares f?rtiles para la infecci?n.

Otro estudio se?ala "a nivel celular, los anticonceptivos hormonales han sido asociados con la inflamaci?n del cuello uterino y vagina.? (17)

Adem?s, el control natal hormonal causa que el tejido cervical fr?gil crezca m?s all? de sus l?mites naturales y reemplace la membrana protectora que normalmente es gruesa. Esta ?ectopia cervical? es peligrosa porque la superficie delgada del cuello uterino es el sitio principal del VIH. (18)

Dada todas estas diferentes formas en que la anticoncepci?n hormonal promueve la infecci?n del VIH/SIDA, no es del todo sorpresivo que varios estudios muestren que las mujeres que usan la p?ldora anticonceptiva, el Depo-Provera, etc. tienen mayor probabilidad a ser infectadas con no solamente una, sino varias versiones o cepas del VIH. Esto ?a su vez conduce a niveles m?s altos de la duplicaci?n viral del VIH y m?s r?pida progresi?n de la enfermedad del VIH-1.? (19) (20) (21)

Las mujeres con anticonceptivos hormonales no solamente tienen mayor probabilidad de contraer el VIH/SIDA sino tambi?n de transmitirlo a sus parejas sexuales. Los tres estudios que se enfocaron en ?el impacto de la anticoncepci?n hormonal en el desprendimiento cervical del virus asociado a la c?lula? (22) todos encontraron que mujeres VIH-positivo con anticonceptivos hormonales tienen mayor probabilidad de propagar el VIH en sus fluidos del cuerpo. Las usuarias de altas dosis de p?ldoras tienen m?s de 12 veces de probabilidad de propagar el virus del VIH que las mujeres que no utilizan la anticoncepci?n. Las usuarias de bajas dosis tuvieron casi 4 veces m?s de probabilidades y las que utilizan el Depo-Provera, 3 veces m?s de probabilidades. (23)

Los Promotores de la P?ldora desinforman

Algunos hacen caso omiso al impresionante cuerpo de investigaci?n cient?fica que demuestra el v?nculo entre la P?ldora y el VIH. Citan arbitrariamente un pu?ado de estudios y ensayos muy bien seleccionados que afirman no encontrar ?ning?n aumento en el riesgo del VIH entre los usuarios de los anticonceptivos orales y el Depo-Provera.? (24)

El problema con muchos de estos estudios, como Mati et al. 1995, Kapiga et al. 1998 y Sinei et al. 1996 es que se realizaron con y a trav?s de ?cl?nicas de planificaci?n familiar.? Dado que el principal negocio de estas cl?nicas es la promoci?n, venta y distribuci?n de los anticonceptivos, la posibilidad de predisposici?n es innegable. ?Qui?n confiar?a en Marlboro para monitorear un estudio sobre la vinculaci?n entre los cigarrillos y el c?ncer?

Adem?s, el pu?ado de estudios que niegan un v?nculo entre la anticoncepci?n hormonal y el riesgo en aumento de contraer el VIH son minimizados por m?s de 50 estudios. Estos 50 estudios no s?lo han documentado tal relaci?n, sino que han explicado de manera convincente que precisamente la anticoncepci?n contribuye a la propagaci?n de la enfermedad.

Sin embargo, los grupos de control de poblaci?n siguen presionando para nada menos que? ??distribuir m?s anticoncepci?n!! Tomemos como ejemplo al Dr. Willard Cates, presidente del ?Institute for Family Health of Family Health International (FHI),? (Instituto Internacional para la Salud de la Familia) uno de los mayores proveedores de la anticoncepci?n hormonal a los pa?ses en v?as de desarrollo. Escribi? Cates al ?Journal of American Medical Association?, ?Evitar los embarazos no deseados entre las mujeres infectadas por el VIH, que actualmente no desean quedar embarazadas es una manera importante y eficaz de evitar nuevas infecciones del VIH de ni?os al nacer? Se debe hacer m?s para garantizar el acceso a los m?todos anticonceptivos seguros y eficaces para las mujeres infectadas por el VIH.? (25)

Obviamente, a FHI le preocupa mucho menos evitar la infecci?n a los ni?os al nacer y much?simo m?s continuar aplicando m?todos anticonceptivos a tantas mujeres como sea posible, con sus impuestos y con los m?os. Lo que se reh?sa a admitir esta organizaci?n es que actuando as?, sin duda, est? contribuyendo a la propagaci?n del virus del VIH.

?Cu?ntas vidas se siguen perdiendo porque seguimos empecinados en enviar grandes cantidades de anticonceptivos hormonales a pa?ses que sufren la pandemia de VIH/SIDA? ?No habr? llegado la hora de detener todo esto?


Notas:

(1) Baeten et al. 2003, ?Hormonal Influences on VHI Disease and Co-Morbidites.? (Influencias Hormonales en la?Enfermedad del VIH y Co-Morbilidades) J Acquir Immune Def Syndr. 2005, Vol 38, Suppl 1: S19
(2) http://www.iasociety.org/Article.aspx?elementId=11977; Stringer et al, AIDS. 2009, 23:1377-1382
(3) Baeten et al. 2003 J Acquir Immune Def Syndr, 2005, S18
(4) Wang et al., 1999, JAIDS
(6) Shah, I. 2003, J Acquir Immune Def Syndr, 2005
(10) http://apps.who.int/globalatlas/predefinedReports/EFS2006/EFS_PDFs/EFS2006_JP.pdf.
(Los hombres homosexuales representan poco m?s de la mitad de los casos internos de VIH en Jap?n.)
(12) Prakash et al. 2004; Prakash et al. 2002; Furth et al., 1990
(13) Baeten et al. 2001; Cottingham et al. 1992; Avonts et al. 1990; Louv et al. 1989
(14) Hunt et al. 1998; Zang et al. 2002; Gillgrass et al; 2003
(16) Marx et al. 1996; Abel et al. 2004; Veazey et al. 2005
(17) Baeten et al. 2001; Ghanem et al. 2005
(18) Baeten et al. 2007; Critchlow et al. 1995; Louv et al. 1989; Plourde et al. 1994
(19) Beaten et al. 2003; Poss et al. 1995; Long et al. 2000
(20) Furth et al. 1990
(21) Baeten et al. 2007, Clinical and Infectious Diseases, 360-361
(22) Stringer et al. 2008
(23) Wang et al. 2004; Mostad et al. 1997; Clemetson et al. 1993
(24) Mauck, C. 2005, S11; Studies noted: Mati et al. 1995; Kapiga et al. 1998
(25) JAMA. 2006; 296:2802
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Padre Paul Marx, OSB, es el Fundador de Population Research Institute y se desempe?? como Director desde 1996 hasta 2010.
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Steve Mosher es el Presidente del Instituto de Investigaci?n en Poblaci?n (Population Research Institute), una organizaci?n sin fines de lucro dedicada a desmontar la falacia de la sobrepoblaci?n en el mundo.
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Publicado por mario.web @ 9:04
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