Mi?rcoles, 01 de junio de 2011

?Le?a mucho. Pero con la lectura s?lo obtienes algo si eres capaz de poner algo tuyo en lo que est?s leyendo. Quiero decir que s?lo aprovechas realmente lo que lees si te aproximas al libro con el ?nimo dispuesto a herir y ser herido en el duelo de la lectura, a polemizar, a convencer y ser convencido, y luego, una vez enriquecido con lo que has aprendido, a emplearlo en construir algo en tu vida o en tu trabajo.?

?????????Un d?a me di cuenta de que en realidad yo no pon?a nada en mis lecturas. Le?a como el que se encuentra en una ciudad extranjera y por pasar el rato se refugia en un museo cualquiera a contemplar con una educada indiferencia los objetos expuestos. Casi le?a por sentido del deber: ha salido un libro nuevo que est? en boca de todos, hay que leerlo. O bien: esta obra cl?sica a?n no la he le?do, por lo tanto, mi cultura resulta incompleta y siento la necesidad de llenar esa laguna.?

????????Este personaje de una novela de S?ndor M?rai nos invita a ser valientes en nuestras reflexiones, para as? adquirir, con ocasi?n de la lectura, m?s coherencia y m?s profundidad interior. Vivir con deseos de ser interpelado por lo que observamos, escuchamos o leemos es quiz? una de las cosas que m?s contribuyen a sacar al hombre de los estratos primeros de la vida, que m?s le impulsan por encima de la simple inercia de los comportamientos de su entorno, que le previenen ante un d?cil encuadre en las costumbres de moda.

????????Es cierto que se puede tener mayor o menor facilidad natural para profundizar, seg?n la forma de ser de cada uno, pero la hondura de esp?ritu es algo que puede y debe excavar cada uno, observando, escuchando, leyendo, reflexionando: as? se adquiere profundidad, se logra una mejor comprensi?n de la realidad, nos hacemos m?s humanos, m?s preocupados por vivir cercanos a la verdad y al bien.

????????Esa profundidad interior ir? creciendo a medida que vayamos logrando asimilar las vivencias que d?a a d?a acumulamos y nos hacen cambiar poco a poco. A quien le falta esa sensibilidad, su car?cter superficial no le permite pensar, le hace creer que lo m?s seguro es dejar las cosas como est?n y no complicarse la vida.

Es importante poner ilusi?n en las cosas, crearse un ideal de vida, proponerse seriamente dejar algo de rastro a nuestro paso, no conformarnos con lo rutinario, con lo f?cil, con aquello a lo que se llega sin apenas esfuerzo. Ese inconformismo es muy propio del esp?ritu que a?n no ha sucumbido ante ese paralizante conformismo (disfrazado de realismo, de tener los pies en la tierra y algunos otros t?picos) que tanto afecta a quienes han perdido ya el frescor de la juventud. Hay gente que no pierde la juventud de esp?ritu porque logra enriquecer su interioridad, logra mantener su capacidad de creer, su capacidad de asombro, su ilusi?n por los ideales.

????????Porque hay opresiones que vienen de fuera, pero hay una opresi?n que nace del interior, del propio conformismo, y ?sa es la m?s temible. El mayor grado de decadencia est? siempre en uno mismo. Aunque el ambiente siempre contagia, cada persona tiene lo m?s valioso en su interior, y debe lograr imponer su capacidad para distinguir y elegir su propio camino.

????????A veces la gente dice que ya no cree en nada, y lo dicen de manera altiva y suficiente. Quiz? piensan que diciendo eso quedan muy bien, pues a?n quedan ambientes en que a la falta de principios y creencias se le encuentra algo de gracia, pero lo que sucede de modo m?s habitual es que esas personas no se atreven a salir de su ego?smo, simplemente.

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Alfonso Aguil?


Publicado por mario.web @ 9:23
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