Jueves, 09 de junio de 2011

Estemos donde estemos, o hagamos lo que hagamos, siempre nos encontramos con personas "dif?ciles". Nos cuesta mucho relacionarnos con ellas: O son extremadamente quisquillosas; o parece no importarles nada; o no pueden ser molestadas; o son remarcablemente egoc?ntricas y desconsideradas...

?Qu? pasa con estas personas? ?De qu? planeta son? ?Les place ser desagradables y poco cooperativas? ?C?mo se puede ser tan insensible? ?Est?n ciegas? ?Qu? necesitan para darse cuenta? ?Qu? problema tienen? Estas son algunas de las preguntas que solemos hacernos -y solemos hacer a los dem?s- acerca de estas personas. Evidentemente, tienen el potencial de quitarnos una enorme cantidad de tiempo y energ?a, al hacernos hablar y hablar de sus actitudes, pero (m?s que gastar much?simo ox?geno)... nada parece cambiar!

Cuando estamos junto a ellas no somos felices: nos encontramos sin opciones, resignados a que las cosas no mejoren y viviendo una frustraci?n continua, que no es buena para nuestro bienestar. Entonces, ?qu? podemos hacer?

Perm?tanos sugerirle un enfoque diferente. Uno que se centra en la manera en que estamos observando, y que est? basado en la siguiente premisa:
"No conocemos c?mo son las cosas, s?lo sabemos c?mo las observamos."


Cada uno de nosotros tiene su propia perspectiva de las situaciones que vive. Eso es todo lo que tenemos: nuestra perspectiva. Nuestra perspectiva son nuestras "interpretaciones". Reaccionamos, respondemos y operamos desde nuestra perspectiva... pero muy raramente somos conscientes de la perspectiva que tenemos acerca de alguien, ni de c?mo ?sta dirige nuestras conductas. Uno de los procesos de aprendizaje m?s poderosos que podemos emprender, comienza por mirarnos. Esto nos permite preguntarnos, en primer lugar, "?c?mo estamos observando las cosas?" y luego, "?c?mo llegamos a observarlas como lo hacemos?"

Echemos una mirada, para ver de qu? est? compuesta nuestra perspectiva... Esencialmente est? hecha de opiniones: acerca de "c?mo pensamos que son las cosas", de "c?mo deber?an ser", y de "c?mo podr?an ser". El conjunto de esas opiniones, es la norma bajo la cual vivimos... A lo largo de nuestra vida, "tejemos" todas nuestras opiniones -de una manera muy coherente- dentro de nuestra historia. Pero nunca observamos el proceso fundamental que form? nuestra perspectiva.

Si pudi?semos ajustar algunas de nuestras opiniones, podr?amos tener una perspectiva diferente y -tambi?n- una manera diferente de comportarnos. S?lo cuando estamos dispuestos a inspeccionar nuestra perspectiva y observar el proceso que la form?, podemos plantearnos:
"?Qu? es eso que hace, alguien dif?cil para nosotros?"
Eso que hace, alguien dif?cil para nosotros, es que no vive seg?n nuestras normas y expectativas, y -para colmo de males- no somos capaces de influenciarle a hacerlo... ?Esto hace sonar todas nuestras "alarmas", porque nuestras normas definen nuestra dignidad e integridad! Definen el lugar y la manera de "pararnos" en esta vida. Y cuando sentimos que nuestras normas son "violadas", tenemos una respuesta emocional. Esta respuesta puede ser instant?nea, o puede transformarse en un estado de ?nimo mucho m?s duradero, que viviremos cada vez que tengamos que lidiar con la persona dif?cil.

Los estados de ?nimos "colorean" la manera en que vemos nuestra vida. Los estados de ?nimo negativos, son lo suficientemente poderosos como para atraparnos siempre en la misma perspectiva. Adem?s, como nuestros estados de ?nimo est?n en nuestro cuerpo, tambi?n tenemos una reacci?n f?sica, reflejada por nuestra respiraci?n, la tensi?n muscular y la postura.

La manera tradicional de tratar a alguien "dif?cil", es apuntarle con el dedo y hablarle de las caracter?sticas inaceptables de su conducta. Al permitirnos mirar nuestra propia perspectiva, podemos adoptar otro enfoque: uno que comience por apuntar el dedo hacia nosotros mismos y por reconocer "c?mo estamos observando las cosas". Es fundamental recordarnos continuamente que -aquello que observamos- es s?lo una interpretaci?n y, si bien pensamos que tenemos la "interpretaci?n correcta"... la nuestra no es m?s que una entre miles!

Es muy f?cil caer en la trampa de ver nuestras interpretaciones como "hechos". En parte sucede, porque encontramos que otras personas tambi?n tienen similares interpretaciones. Pero esto s?lo significa "consenso", lo cual puede cegarnos a desarrollar caminos innovadores para lidiar con problemas complejos.

Entonces, ?qu? podemos hacer? ?c?mo podemos influenciar para mejorar las cosas, a?n con la persona m?s intratable y "recalcitrante"? Las siguientes revisiones, nos ayudar?n a observar nuestras observaciones:
Revisi?n de normas: Clarifique la relaci?n que est? viviendo con la otra persona. ?Cu?l es la norma (los valores centrales, o el criterio para una conducta aceptable), que est? siendo "violada"? ?Cu?n importantes son esos valores para usted? ?Desea aferrarse a ellos a toda costa? Quiz?s su norma no sea negociable, pero la forma en que esa persona "cumple" su norma podr?a serlo... Quiz?s estemos atrapados en la opini?n de c?mo esa persona deber?a cumplir nuestra norma, como si existiera un "?nico camino correcto". Las normas por las cuales vivimos, juegan un rol parad?jico en nuestras vidas. Son indispensables y definen "qui?nes y c?mo deseamos Ser"... pero tambi?n nos atrapan en una r?gida e inflexible manera de observar las situaciones!

Algo que bien vale una inspecci?n: nuestra creencia que la otra persona conoce tan claramente nuestra norma como nosotros. O que esa norma deber?a ser tan importante para ella, como lo es para nosotros...

Revisi?n de estados de ?nimo: ?Qu? estado de ?nimo vive con esta persona (cuando piensa en ella, cuando alguien la menciona, cuando est? en su presencia)? ?De qu? color podr?a decir que es su estado de ?nimo? ?Qu? consecuencias tiene, este estado de ?nimo, con la calidad de sus pensamientos y relaciones, con su calidad de vida? ?Cu?nto de ese estado de ?nimo se "infiltra" en otras situaciones de su vida?

Nuestro pensamiento habitual -acerca de los estados de ?nimo- es que no podemos hacer nada con ellos. ?D?nde aprendimos eso? No somos "t?teres", por lo que es bueno preguntarse: ?qui?n dirige nuestra vida emocional?

Revisi?n de nuestro cuerpo: Nuestra respiraci?n, y las maneras sutiles en que configuramos nuestros m?sculos (los cuales influencian en todas nuestras posturas), tienen un enorme -pero subestimado- impacto en la manera que observamos. Cualquier historia negativa que vivamos es corporalizada, lo que contamina nuestra efectividad al relacionarnos con otros. ?C?mo nos paramos, cu?n r?gidos estamos, cu?n profundamente respiramos? Cualquier estado de ?nimo negativo, se evidencia en un cambio de postura y respiraci?n.

Revisi?n del mensaje: Es f?cil asumir que estamos siendo claros acerca de lo que queremos, pero ?desde qu? perspectiva? ?Han sido nuestros pedidos expresados claramente y sin ambig?edad, al punto de existir una comprensi?n compartida -con la otra persona- de lo que pedimos? ?Hablamos desde nuestras propias preocupaciones -apuntando nuestro dedo hacia nosotros- en lugar de "acusar" apunt?ndolo al otro? ?Sentimos que aquello que queremos es v?lido y valioso, sin sobre-estimarlo?

Revisi?n de la perspectiva: Tambi?n podr?amos llamar a este punto "nuestra perspectiva de su perspectiva" O sea... ?c?mo piensa usted, que la otra persona est? viendo las cosas? ?C?mo piensa que le ve a usted? ?Qu? sucede en su mundo? ?Parece feliz? ?Tiene una opini?n positiva de s? misma? ?En qu? estado de ?nimo vive?... ?C?mo incorporamos todas estas consideraciones en nuestro enfoque?


Una reflexi?n final: Es muy f?cil subestimar la complejidad de las "din?micas" presentes en una interacci?n humana. No somos m?quinas, sino entidades biol?gicas complejas, algunas veces altamente impredecibles, pero -sobre todo- cada uno de nosotros es un misterio, tanto para nosotros como para los dem?s...


Publicado por mario.web @ 3:55
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