Lunes, 13 de junio de 2011

Sara Smith
(fragmentos)

Una l?pida sin cuerpo

El cementerio de Irvine, en el estado norteamericano de California, es famoso no s?lo por su belleza y su ambiente radiante y apacible, sino tambi?n porque algunas estrellas de Hollywood, como John Wayne, est?n enterradas all?.

Entre los imponentes bultos funerarios y las l?pidas de hombres famosos, muy pocos de los espor?dicos visitantes reparan en una sencilla placa de metal que, para quien no la busca deliberadamente, podr?a pasar desapercibida. La peque?a plancha opaca est? colocada a ras de la tierra, rodeada por el extenso y verde pasto que alfombra todo el campo santo y lleva un texto que dice:

ANDREW JAMES SMITH
Hermano mellizo de Sarah
"En nuestros corazones t? siempre estar?s vivo"
NOVIEMBRE 1970

Pero no s?lo es la escueta sencillez de la frase lo que distingue a la peque?a placa met?lica de las dem?s l?pidas de piedra. En efecto, a diferencia de todos los dem?s bultos, debajo de ella no hay nada m?s que tierra, pues nadie sabe d?nde fue a parar el diminuto cuerpo sin vida de Andrew James Smith en Noviembre 1970, la fecha en que Betty Smith, madre de cinco hijos, decidi? recurrir a un aborto para acabar con su sexto embarazo.

Betty no sab?a que en el vientre llevaba dos ni?os ?un var?n y una mujer- y que el procedimiento s?lo acabar?a con uno ?Andrew James-, dejando con vida -y m?s tarde, dando a luz a quien hoy es una de las m?s elocuentes sobrevivientes del aborto: Sarah Ruth Smith.

Una ficha y una historia

La enfermera de aquel fr?o e impersonal hospital californiano pas? mec?nicamente la ficha m?dica con los datos de la paciente a un doctor no menos indiferente. En la ficha era posible leer:

Noviembre 1970

Datos: Sexo Femenino, edad 35, madre de 5 ni?os de 16, 14, 12, 10 y 9 a?os.

Ocupaci?n: empleada del Hospital Ward. Casada hace 17 a?os.

Ocupaci?n del esposo: Pastor evang?lico

Problema: Irregularidad/ ausencia de per?odo menstrual

El doctor, que conoc?a a la paciente y a su familia, no necesit? mucha m?s informaci?n para llegar a una conclusi?n sobre el "caso" que ten?a al frente. As? que, tras apenas un r?pido auscultar del vientre de la paciente y unas cuantas preguntas, pronunci? la frase que nunca dejaba de decir en aquellas circunstancias: "?Felicitaciones, Betty, el sexto est? en camino!"

Pero la respuesta de la paciente embarazada, esta vez, no fue la misma que en anteriores ocasiones.

- "Yo quiero un aborto", dijo Betty, hablando como una aut?mata y a pesar que el aborto a?n era ilegal en Estados Unidos.

- "No hay problema, Betty" respondi? el doctor, sin variar un ?pice la misma voz zalamera con la que segundos antes la hab?a felicitado por la nueva vida en camino.

Con el paso del tiempo, Betty se ha hecho la misma pregunta que muchos le har?an en las numerosas conferencias y presentaciones p?blicas a las que acompa?a casi siempre a su hija Sarah: ?C?mo la esposa de un Ministro protestante pod?a recurrir a un aborto sin casi dudarlo?

La misma pregunta se la hizo algunos a?os atr?s la revista pro-vida "Life Advocate" en el marco de un reportaje a ella y a su hija. Betty explic? all? c?mo la ignorancia y la presi?n social se confabularon en su vida para inducirla a tomar la terrible decisi?n que m?s le pesar?a en su vida.


Publicado por mario.web @ 23:17
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