Jueves, 16 de junio de 2011

En su sentido literal, el diezmo es la d?cima parte de todos los
frutos recibidos, que se debe entregar a Dios como reconocimiento de
su dominio supremo (Cf. Lev?tico 27,30-33). El diezmo se le ofrece a
Dios pero se transfiere a sus ministros. (Cf. N?meros 28,21).
El diezmo es una pr?ctica de la antig?edad (tanto entre los
babilonios, persas, griegos y romanos, como entre los hebreos) y en la
actualidad a?n se practica entre musulmanes, jud?os y muchos grupos
cristianos.
En la Biblia, el diezmo aparece ya en G?nesis 14 cuando Abraham ofrece
el diezmo al sacerdote Melquisedec; y en G?nesis 28, Jacob da el
diezmo de todas sus posesiones al Se?or.
Seg?n la Ley Mosaica, el diezmo es obligatorio. "El diezmo entero de
la tierra, tanto de las semillas de la tierra como de los frutos de
los ?rboles, es de Yahveh; es cosa sagrada de Yahveh." (Lev?tico
27,30, Cf. Deuteronomio, 14, 22). En el Deuteronomio no solo se
menciona el diezmo anual, sino tambi?n un diezmo a pagarse cada tres
a?os - el a?o de los diezmos.
Entre las tribus de Israel, la tribu de los levitas no hered? la
tierra como las otras tribus. En su lugar, por ser representantes del
Se?or, recib?an de las otras tribus el d?cimo de lo que produc?a la
tierra, incluyendo el ganado. Ellos a su vez deb?an ofrecer al
sacerdote una d?cima parte de todo lo recibido.
Pero debe notarse que la Biblia solo hace menci?n a los frutos de la
tierra o de los animales, y no hace ninguna menci?n a dar parte de lo
recibido del comercio, carpinter?a o de los diversos oficios de la
?poca. M?s a?n, si alguien quer?a dar dinero en lugar de una animal o
fruto, ten?a que "pagar" un 20% m?s del valor real del animal o fruto
rescatado. "Si alguno quiere rescatar parte de su diezmo, a?adir? la
quinta parte de su valor." (Lev?tico 27,31)


El diezmo y los pobres
El diezmo del Antiguo Testamento tiene una importante orientaci?n
tambi?n hacia la caridad con los pobres, era una ofrenda que se hac?a
a Dios en aquellos que m?s lo necesitaban:

? ?"El tercer a?o, el a?o del diezmo, cuando hayas acabado de apartar
el diezmo de toda tu cosecha y se lo hayas dado al levita, al
forastero, a la viuda y al hu?rfano, para que coman de ello en tus
ciudades hasta saciarse." (Deuteronomio 26,12)



El diezmo en el Nuevo Testamento
Cristo no rechaza el diezmo pero ense?a una nueva manera de
ofrendar... ?l nos exhorta a darlo todo, no el 10%, sino a darse uno
mismo por completo y a hacerlo por amor.
En ninguna de las cuatro veces que el diezmo aparece en el Nuevo
Testamento (Mateo 23,23; Lucas 11,42; 18,12; Hebreos 7,2-9) se nos
ense?a a guiarnos por esa medida. La Nueva Alianza no se limita a la
ley del 10% sino que nos refiere al ejemplo de Jesucristo que se dio
sin reservas. Jes?s vive una entrega radical y nos ense?a que debemos
hacer lo mismo. ?l nos da el siguiente modelo:

? ?"Lleg? tambi?n una viuda pobre y ech? dos moneditas, o sea, una
cuarta parte del as. Entonces, llamando a sus disc?pulos, les dijo:
<<Os digo de verdad que esta viuda pobre ha echado m?s que todos los
que echan en el arca del Tesoro. Pues todos han echado de los que les
sobraba, ?sta, en cambio, ha echado de lo que necesitaba todo cuanto
pose?a, todo lo que ten?a para vivir.>>" (Marcos 12,42-44)

El Coraz?n Traspasado de Jes?s es el modelo de entrega total a seguir:
"Se entreg? hasta la muerte en el Calvario, hasta la ?ltima gota de Su
Preciosa Sangre. Jes?s nos da Su gracia para saber dar y darnos como
?l se dio. Todo le pertenece a Dios y somos administradores de
nuestros recursos seg?n el Esp?ritu Santo ilumina la conciencia."
San Pablo ense?a y vive la misma entrega radical:
"Pues conoc?is la generosidad de nuestro Se?or Jesucristo, el cual,
siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais
con su pobreza." (II Corintios 8,9)
Y el deber de mantener a los ministros: "?No sab?is que los ministros
del templo viven del templo? ?Que los que sirven al altar, del altar
participan?" (I Corintios 9,13)
Esta medida del Nuevo Testamento ya estaba prefigurada en el Antiguo:
"Da al Alt?simo como ?l te ha dado a ti, con ojo generoso, con arreglo
a tus medios." (Eclesi?stico 35,9) Es decir da como ?l te ha dado...
pero no por un por ciento sino seg?n tus posibilidades.


El diezmo no era parte de la Iglesia Primitiva
Los historiadores de la iglesia han dejado claro que el diezmo no era
una pr?ctica de las primeras comunidades cristianas. El Diccionario
B?blico, por James Hastings, dice de la Iglesia Primitiva:

? ?"Se admite universalmente que el pago de diezmos o d?cima parte de
las posesiones, para prop?sitos sagrados no encontr? un lugar dentro
de la Iglesia Cristiana durante la edad cubierta por los ap?stoles y
sus sucesores inmediatos."

Igualmente nos dice en la Nueva Enciclopedia Cat?lica: "La Iglesia
primitiva no tuvo sistema de diezmos... no hab?a ninguna necesidad de
mantenerlo, ni que existiera o fuese reconocido en la Iglesia, sino
que los otros medios parecieron bastar."
Resulta muy interesante lo que nos dice el Diccionario B?blico sobre
la historia del diezmo en el pueblo de Israel:

? ?"La historia del diezmo en Israel est? en muchos aspectos
oscurecida... Es muy notable que ninguna referencia se hace a los
diezmos en el Libro del Pacto. Se explica com?nmente esto con la
teor?a de que los diezmos eran originalmente id?nticos a las primicias
de los frutos, y que la necesidad de definir m?s estrictamente la
cantidad que se deb?a pagar, llev? m?s tarde a la legislaci?n al uso
del t?rmino que hab?a sido ya empleado en los santuarios del Norte de
Israel. Por el contrario, W.R. Smith, piensa que el diezmo era un
tributo fijo, comparativamente moderno en su origen. En un per?odo
anterior el tributo tom? la forma de las primicias de los frutos, que
eran una ofrenda privada. Cuando estos no fueron ya adecuados para
sufragar los gastos de unos cultos m?s elaborados, el diezmo se cobr?
como una carga fija sobre la tierra."

Notemos como los expertos en el estudio del Antiguo Testamento nos
dicen que el rastro del diezmo en el antiguo pueblo de Israel y c?mo
este se administraba es oscuro. Sin embargo, los modernos pastores
protestantes de hoy en d?a citan uno o dos pasajes de Lev?tico, ?xodo
o Malaqu?as y nos dicen que es un "mandato" de Dios que les
entreguemos el 10% de todo lo que recibimos.


La ense?anza de la Iglesia
Basado en las Escrituras, algunos escritores antiguos presentan la
idea de que existe una obligaci?n de ayudar a la Iglesia como una
ordenanza divina que obliga a la conciencia. Ya se legisl? sobre la
contribuci?n a la Iglesia en la carta de los obispos reunidos en Tours
(567) y en los c?nones del Concilio de Macon del 585. Al principio la
contribuci?n se le pagaba al obispo pero m?s tarde el derecho pas? a
los sacerdotes parroquiales.
Como es de esperar, hubo abusos. Se le pagaba una porci?n a pr?ncipes,
nobles y eclesi?sticos en cambio de protecci?n y servicios. En el
tiempo de Gregorio VIII se instituy? el "diezmo de Salad?n" que deb?an
pagar todos los que no participasen personalmente en las Cruzadas para
recobrar la Tierra Santa.
El Catecismo de la Iglesia Cat?lica solo menciona el diezmo una vez y
esta, en referencia a la responsabilidad del cristiano hacia los
pobres, fundamentada ya en el Antiguo Testamento:

? ?En el Antiguo Testamento, toda una serie de medidas jur?dicas (a?o
jubilar, prohibici?n del pr?stamo a inter?s, retenci?n de la prenda,
obligaci?n del diezmo, pago cotidiano del jornalero, derecho de
rebusca despu?s de la vendimia y la siega) corresponden a la
exhortaci?n del Deuteronomio: 'Ciertamente nunca faltar?n pobres en
este pa?s; por esto te doy yo este mandamiento: debes abrir tu mano a
tu hermano, a aqu?l de los tuyos que es indigente y pobre en tu
tierra' (Deuteronomio 15,11). Jes?s hace suyas estas palabras: 'Porque
pobres siempre tendr?is con vosotros; pero a m? no siempre me
tendr?is' (Juan 12,8). Con esto, no hace caduca la vehemencia de los
or?culos antiguos: 'comprando por dinero a los d?biles y al pobre por
un par de sandalias...' (Am?s 8,6), sino que nos invita a reconocer su
presencia en los pobres que son sus hermanos (cf Mateo 25,40):

? ?El d?a en que su madre le reprendi? por atender en la casa a
pobres y enfermos, santa Rosa de Lima le contest?: "Cuando servimos a
los pobres y a los enfermos, servimos a Jes?s. No debemos cansarnos de
ayudar a nuestro pr?jimo, porque en ellos servimos a Jes?s".
(Catecismo 2449)

La ense?anza del Catecismo sobre la obligaci?n de ayudar a la Iglesia
esta recogida en el inciso 2043:

? ?El quinto mandamiento (ayudar a la Iglesia en sus necesidades)
se?ala la obligaci?n de ayudar, cada uno seg?n su capacidad, a
subvenir a las necesidades materiales de la Iglesia. (cf CIC can.
222)

En la actualidad la Iglesia mantiene la ense?anza Paulina sobre la
obligaci?n de los fieles de contribuir generosamente con las
necesidades de la Iglesia seg?n sus posibilidades, pero la manera en
que lo hacen no esta definida de manera alguna.
Debemos entender esto seg?n el esp?ritu evang?lico de una entrega
total del coraz?n por amor. Personas con recursos podr?an dar mucho,
mientras que para un pobre, dar el 10% podr?a significar negarles el
alimento a sus hijos.
Debe entonces quedar claro que al no precisar una cuota, la Iglesia no
exime de la obligaci?n de contribuir, al contrario, nos ense?a que el
cristiano debe dar a la medida de Cristo y por amor a ?l, seg?n las
necesidades de la Iglesia y sus propias posibilidades. Dar es una
obligaci?n y tambi?n un privilegio y un gozo, porque es parte integral
de nuestra vocaci?n de hacer todo para propagar el Reino de Dios.

?

De: Nelson Luis Rom?n Santiago


Publicado por mario.web @ 3:56
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