Jueves, 16 de junio de 2011

l experimento de Milgram fue un famoso ensayo cient?fico de psicolog?a social llevado a cabo por Stanley Milgram en la Universidad de Yale y descrito en 1974 en su libro ?Obedience to authority?.

????????Sus experimentaciones comenzaron a ra?z de que Adolf Eichmann fuera juzgado y sentenciado a muerte por cr?menes contra la humanidad cometidos durante el r?gimen nazi en Alemania. Milgram se preguntaba c?mo un hombre aparentemente normal, que no ten?a nada contra los jud?os, hab?a podido ser tan activo part?cipe del Holocausto y amparse siempre en la idea de que se limitaba a cumplir ?rdenes de sus leg?timos superiores.

????????A trav?s de anuncios en la prensa local de New Haven, Milgram busc? voluntarios para participar en un ensayo que se present? como de "estudio de la memoria y el aprendizaje". Les ofrec?a cuatro d?lares m?s una comida. Seleccion? a personas de diversas edades y estilos de educaci?n. Un investigador explicaba la prueba al voluntario, junto con otra persona que se hac?a pasar tambi?n por voluntario, pero que en realidad era un actor compinchado.

????????A continuaci?n, simulaban un sorteo de papeles para el experimento. Cada uno de los dos participantes escog?a uno. El c?mplice tomaba su papel y dec?a haber sido designado como "alumno". El participante voluntario tomaba el suyo y ve?a que pon?a "maestro", aunque, en realidad, en ambos papeles pon?a "maestro". Al "alumno" le correspond?a ser atado en una especie de silla el?ctrica, y el ?maestro? ten?a que hacerle una serie de preguntas. Si no acertaba la respuesta correcta, el ?maestro? le aplicaba lo que ?l cre?a que era una descarga el?ctrica, que al principio era de 15 voltios pero que por cada error era 15 voltios m?s alta. El ?alumno? simulaba recibir esas descargas y, a medida que el voltaje aumentaba, golpeaba el cristal que lo separaba del "maestro", se quejaba de su condici?n de enfermo del coraz?n, gritaba de dolor y ped?a que finalizara ya el experimento.

Por lo general, cuando el "maestro" alcanzaba los 75 voltios, se pon?a nervioso y deseaba interrumpir el ensayo, pero la autoridad del investigador le hac?a continuar sin necesidad de mucha insistencia. Al llegar a los 135 voltios, muchos se deten?an de nuevo y preguntaban otra vez por el sentido de todo aquello. Pero la mayor?a segu?an adelante, despu?s de insistir en que ellos no se hac?an responsables de las posibles consecuencias.

????????El resultado, un tanto desolador, es que, aunque todos pararan en cierto momento y cuestionaran el experimento, un 65% de los participantes llegaron hasta el l?mite de los 450 voltios. A primera vista, su conducta no mostraba el grado objetivo de crueldad con el que actuaban, ya que se mostraban preocupados e inc?modos, pero eran muy pocos los que se plantaban y abandonaban el experimento, que era totalmente voluntario.

????????La prueba estaba dise?ada para ver hasta qu? punto un ciudadano corriente obedece ?rdenes que considera claramente inmorales. Aunque el experimento en s? mismo ofrece notables problemas ?ticos, ha dado ocasi?n a m?ltiples reflexiones de inter?s. Una primera es la preocupante inseguridad que sufren la gran mayor?a de las personas, que les lleva a plegarse de modo habitual a las normas que emanan de la autoridad o el grupo social o profesional en el que se encuentran integrados en ese momento, aunque contradigan sus convicciones personales o su conciencia. Tambi?n es sorprendente la facilidad con que se escudan en la ?obediencia debida? para seguir al pie de la letra esas ?rdenes y autoconvencerse de que la responsabilidad de sus propios actos recae sobre sus superiores jer?rquicos.

Aunque la mayor?a de las personas se declaran y se consideran a s? mismas altamente aut?nomas e independientes, es frecuente que dentro de una jerarqu?a profesional o social, a la que suelen haberse incorporado libremente, se enga?en queriendo eludir lo que siempre ser? su propia responsabilidad. Hay s?mbolos, como las batas blancas de los cient?ficos o de los m?dicos, o los uniformes de polic?as o militares, que activan la norma de la obediencia mec?nica a la autoridad. Hay tambi?n otras circunstancias que facilitan ese triste refugio en la obediencia debida, como la agresividad o la presencia cercana del superior, la rigidez de la burocracia o de las normativas vigentes, la idea de hacer un servicio a la ciencia, la de que se trata de acciones permitidas por las leyes, la de que si uno no lo hace lo har? otro igualmente y por tanto aquello no tiene mayor implicaci?n moral, o la excusa de que tambi?n uno mismo ha sufrido en otras ocasiones atropellos semejantes.

????????No se trata de restar importancia a la autoridad o a la obediencia, no siempre suficientemente valoradas en la educaci?n en nuestros d?as, pero todo ello ha de enmarcarse dentro del m?ximo respeto que corresponde a la conciencia personal y a la asunci?n de las propias responsabilidades. La obediencia debe ser siempre sensata e inteligente, y la responsabilidad no puede ser delegada tan f?cilmente como algunos creen.

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Alfonso Aguil?


Publicado por mario.web @ 4:23
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