Jueves, 16 de junio de 2011

Domingos 20 y 27 de julio de 2008, 12 de la ma?ana. Estamos pasando unos d?as calurosos junto al r?o Guadiana. Vamos a la misa de un pueblecito cercano: La Garrovilla. El sacerdote nos sorprende: Alto, fuerte, grueso, de imponente vozarr?n y apariencia f?sica. Enseguida comprobamos que adem?s de un cura grande es un gran cura.

????????Nos sorprende la proximidad y apertura con que se dirige a los fieles. Su voz, armoniosa y modulada se oye desde todos los rincones sin necesidad de altavoces. La doctrina es comunicada en forma de charla intercalando alguna que otra historieta. Canta de forma m?s que notable y hace vibrar e intervenir a unos fieles entregados.

?????????Qui?n es este cura? Pregunto en voz baja. Es Don Valeriano Dominguez, contestan. Don Valeriano al llegar al Padrenuestro se dirige a un joven de los primeros bancos. Poco m?s o menos ordena "Juanito saca las manos de los bolsillos y extiende las manos boca arribas. Los pobres piden a los hombres extendiendo una sola mano, nosotros pedimos a Dios Padre con las dos pues recibimos mucho m?s" Juanito sonriendo extiende sus manos y brazos con energ?a y la multitud le imita con decisi?n y presteza. Sonre?mos todos. Se suplica y se ruega al Se?or como lo hacen los ni?os peque?os con sus padres: ?exigiendo! Estoy seguro que el Padre celestial tambi?n sonri?.

????????All? hab?a comunidad. Un pueblo enfervorizado actuaba y rezaba al un?sono durante la misa, con lo que se reforzaba y vibraba bajo la batuta del Pastor. Los cantos apagados y cansinos, las oraciones y respuestas inaudibles estaban ausentes.

????????Un parroquiano me comenta: "Don Valeriano y yo somos bastante amigos. Puedo decirle que es un hombre muy sencillo, normal pero que se transforma y se convierte en otro hombre en cuanto sube al altar".

????????No se si es muy inteligente o no, pero cuando nos habla, la palabra de Dios nos llega a todos, diga lo que diga y como la diga. Dios puede hacerse entender hasta sin palabras. "Las ovejas oyen mi voz, dice Cristo, y no las ovejas entienden mi voz".

Don Valeriano es un buen cura, un verdadero regalo del Se?or. Pero los hombres excepcionales, profesionalmente hablando, sean profesores, ministros, abogados, funcionarios, agricultores o de cualquier otra profesi?n son muy escasos, quiz? no m?s de un 3 %. Don Valeriano es, pues, una excepci?n y nosotros en nuestra vida particular tenemos que tratar y trabajar con las personas que tenemos: buenas, regulares o malas. Todos tenemos la misma responsabilidad: elevar a los dem?s y para ello, por ejemplo, los profesores deber?n tirar de los alumnos, pero los alumnos cuando es necesario deben empujar a los profesores. Cuando hay que decir algo, se dice, bien o mal, pero se dice y sobre todo se dice sin romper ni deteriorar la indispensable unidad y armon?a del grupo.

????????El Se?or nos ha hecho como somos y no ser? yo quien le discuta. No nos necesita para nada, pero nos exige que colaboremos con ?l en la obra de la creaci?n, ayudando a mejorar lo mejorable. Con nuestra mente finita es in?til que intentemos entender al ser infinito que es Yahv?. El Se?or viene en nuestro auxilio: "Venid a mi todos los que est?is cansados y fatigados que yo os aliviar?" El Se?or, nuestro Padre, sabe de qu? barro estamos hechos y lo ?nico que nos exige es AMOR. Despu?s, hagamos lo mejor que sepamos y podamos nuestros trabajos y descansemos en paz. Los Valerianos, los grandes hombres y los santos son regalitos que de vez en cuando nos hace el Se?or para que iluminen nuestros caminos. ?Gracias, Se?or! Y en estos tiempos de crisis y persecuciones aumenta, por favor, un poquito el n?mero de tus mejores.

Alejo Fern?ndez P?rez


Publicado por mario.web @ 4:40
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