Jueves, 16 de junio de 2011

?Pienso as? desde que ten?a 14 a?os. Por aquel entonces ya hab?a observado ad?nde llevaba la frivolidad sexual a bastantes de mis compa?eros de escuela.

?????????Desde mi adolescencia pens? que la libertad sexual que yo m?s deseaba es la de estar un d?a felizmente casada. Y pens? que ten?a que guardarme para el matrimonio, y nunca he tenido la m?s m?nima duda sobre mi decisi?n.

?????????Y pens? que deb?a casarme con un hombre que tuviera un concepto suficientemente elevado de su futura esposa como para guardarse ?ntegro para ella. No es que sea lo ?nico que valoro en un hombre, pero me resulta mucho m?s f?cil confiar en alguien as?.?

????????La que hablaba era una joven y brillante abogada brit?nica llamada Angela Ellis-Jones, en el transcurso de un debate televisivo en la BBC. Defend?a con llamativa desenvoltura una opini?n poco corriente (al menos, en ese programa).

?????????Ya entonces ?continuaba Ellis-Jones? me resultaba evidente que cuando se separa matrimonio y sexo, se difumina la diferencia entre estar casado y no estarlo, y, sin quererlo, se deval?a en esa persona la misma idea del matrimonio.

?????????La castidad antes del matrimonio es una cuesti?n importante. Cuanto m?s a la ligera entregue uno su cuerpo, tanto menos valor tendr? el sexo. Quien verdaderamente ama a una persona, desea casarse con ella. Una relaci?n sexual sin matrimonio es necesariamente provisional, induce a pensar que es una prueba que a?n est? a la espera de si llega alguien mejor, y me valoro demasiado como para permitir que un hombre me trate de esa manera.

?????????Tal vez la postura que mantengo parece que me a?sla, pero pienso que no es as?: creo que el hombre sensato s?lo ver? en esos principios un motivo de mayor aprecio.?

Algunos piensan que lo realista es buscar cuanto antes gratificaciones er?ticas, y facilitarlas a otros. Dicen que prefieren ese "p?jaro en mano" a un amor ideal que ven como algo muy lejano. Y aunque es comprensible que una persona se deslumbre ante las gratificaciones inmediatas y las prefiera a todo lo que considera como promesas inciertas, parece claro que la tarea de construcci?n de la propia vida consiste precisamente en abrir horizontes nuevos al deseo, en aprender a valorar lo que todav?a no tenemos en la mano pero que, por su valor, nos vemos llamados a alcanzar. As? lo entend?a esta joven abogada brit?nica.

????????Dejarse fascinar por el af?n de saciar nuestros instintos es algo que impide alcanzar lo realmente valioso. La sexualidad fuera de su debido contexto responde a un impulso instintivo, que se inflama s?bitamente y se apaga luego enseguida. Es una llamarada tan intensa como fugaz, que apenas deja nada tras de s?, y que con facilidad conduce a un c?rculo angosto de erotismo que, en su b?squeda siempre insatisfecha, considera que otros conceptos m?s elevados del amor son una simple enso?aci?n, cuando no un tab? o algo propio de reprimidos.

S?crates hablaba de una voz interior que le hablaba, le aconsejaba, le reprend?a, le impulsaba a buscar la verdad. Esa voz es lo m?s l?cido de nosotros mismos, y nos advierte que no debemos quedarnos en las meras sensaciones, sino buscar la verdad que hay en ellas, su aut?ntico valor, y no el que est? m?s a mano, sino el m?s profundo.

????????No se trata, por tanto, de controlar al modo estoico las tendencias instintivas. Se trata de desear ardientemente valores m?s altos. M?s que control de los deseos, habr?a que hablar de recta b?squeda de la plenitud humana. No se trata de reprimir las tendencias, sino de saber orientarlas. Un director de orquesta no reprime a ning?n instrumentista, sino que se?ala a cada uno el camino que debe seguir para realizar su funci?n de modo pleno: en unos momentos habr? de guardar silencio, en otros tendr? que armonizarse con otros instrumentos, y otras veces deber? asumir un papel de mayor protagonismo.

????????Cuando alguien descubre la realidad del amor, tiene la certeza de haber descubierto una tierra maravillosa hasta entonces desconocida e insospechada. Se considera feliz y agraciado, y con raz?n. Es una l?stima que por no acomodarse al ritmo natural de maduraci?n del amor, algunos quieran comer la fruta verde y pierdan la meta que podr?an haber llegado a alcanzar.


Publicado por mario.web @ 5:15
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