Lunes, 27 de junio de 2011

Palabras de Jes?s:

No es preciso, hijo m?o, saber mucho para agradarme mucho; basta que me ames con fervor. H?blame, pues, aqu? sencillamente, como hablar?as al mas intimo de tus amigos, como hablar?as a tu madre, a tu hermano.


?Necesitas hacerme en favor de alguien una suplica cualquiera? Dime su nombre, bien sea el de tus padres, bien el de tus hermanos o amigos; dime en seguida que quisieras que hiciese actualmente por ellos. Pide mucho, mucho; no vaciles en pedir; me gustan los corazones generosos que llegan a olvidarse, en cierto modo, de s? mismos, para???? atender a las necesidades ajenas. H?blame, pues, con sencillez, con llaneza, de los pobres a quienes quisieras consolar, de los enfermos a quienes ves padecer; de los extraviados que anhelas volver al buen camino; de los amigos ausentes que quisieras ver otra vez a tu lado. Dime por todos una palabra siquiera; pero palabra de amigo, palabra entra?able y fervorosa. Recu?rdame que he prometido escuchar toda suplica que salga del coraz?n; ?Y no ha de salir del coraz?n el ruego que me dirijas por aquellos? a quien tu coraz?n mas especialmente ama?
?Y para ti no necesitas alguna gracia? Hazme, si quieres, una como lista de tus necesidades, y ven, l?ela en mi presencia. Dime francamente que sientes soberbia, amor a la sensualidad y al regalo, que eres tal vez ego?sta, inconstante, negligente...; y p?deme luego que venga en ayuda de los esfuerzos, pocos o muchos, que haces para librarte de tales miserias. ?No te averg?ences, pobre alma! Hay en el cielo tantos justos, tantos Santos de primer orden, ?que tuvieron esos mismos defectos! Pero rogaron con??? humildad, y poco a poco se vieron libres de ellos. Ni menos vaciles en pedirme bienes espirituales y corporales: salud, memoria, feliz ?xito en tus trabajos, negocios o estudios: todo eso puedo dar, y lo doy, y deseo que me lo pidas en cuanto no se oponga, antes bien ayude, a tu santificaci?n. ?Hoy por hoy que necesitas? ?Que puedo hacer por tu bien? ?Si supieras los deseos que tengo de favorecerte!
?Traes ahora mismo entre manos alg?n proyecto? Cu?ntamelo todo minuciosamente. ?Que te preocupa? ?Que piensas? ?Que deseas? ?Que quieres que haga por tus padres, por tus hermanos, por tus hijos, por tus amigos, por tus superiores? ?Que desear?as hacer por ellos? ?Y por m?? No sientes deseos de mi gloria? ?No quisieras poder hacer alg?n bien a tus pr?jimos, a los amigos, a quienes tu amas mucho, y que viven quiz?s olvidados de m?? Dime que cosa llama hoy particularmente tu atenci?n, que anhelas mas vivamente, y con que medios cuentas para conseguirlo. Dime si? te sale mal tu empresa, y yo te dir? las causas del mal ?xito. ?No quisieras interesarme algo en tu favor? Hijo m?o, soy due?o de los corazones, y suavemente los llevo, sin perjuicio de su libertad, a donde me place.

?Sientes acaso? tristeza o mal humor? Cu?ntame, cu?ntame, alma desconsolada, tus tristezas con todos sus pormenores. ?Qui?n lastimo tu amor propio? ?Qui?n te ha menospreciado? Ac?rcate a mi Coraz?n, que tiene b?lsamo eficaz para curar todas esas heridas del tuyo. Dame cuenta de todo,? y acabaras en breve por decirme que, a semejanza de mi, todo lo perdonas, todo lo olvidas, y en pago recibir?s mi consoladora bendici?n. ?Temes por ventura? ?Sientes en tu alma aquellas vagas melancol?as, que no por ser injustificadas dejan de ser desgarradoras? ?chate en brazos de mi amorosa?? providencia. Contigo estoy; aqu? a tu lado me tienes; todo lo veo; todo lo oigo; ni un momento te desamparo. ?Sientes desv?o de parte de personas que antes te quisieron bien, y ahora, olvidadizas, se alejan de ti, sin que les hayas dado el menor motivo? Ruega por ellas, y yo las volver? a tu trato, si no han de ser obst?culo a tu santificaci?n. ?No tienes tal vez alegr?a alguna que comunicarme??Por que no me haces participante de ella a fuer de buen amigo? Cu?ntame lo que desde ayer, desde la ultima visita que me hiciste, ha consolado y alegrado tu coraz?n. Quiz? has tenido agradables sorpresas;???? quiz? has visto disipados negros recelos; quiz? has recibido faustas noticias, una carta, una muestra de cari?o; has vencido alguna dificultad, o salido de alg?n lance apurado. Obra m?a es todo eso, y yo te lo he procurado;? ?Por qu? no has de manifestarme por ello tu gratitud y decirme sencillamente, como un hijo a su padre: "Gracias, Padre m?o, gracias"? El agradecimiento trae consigo nuevos beneficios, porque al bienhechor le gusta verse correspondido. ?Tampoco tienes promesa alguna que hacerme? Leo, ya lo sabes, en el fondo de tu coraz?n. A los hombres se les enga?a f?cilmente, a Dios no; h?blame, pues, con toda sinceridad. ?Tienes firme resoluci?n de no exponerte ya mas en aquella ocasi?n de pecado? ?De privarte de aquel objeto que te da?o? ?De no leer mas aquel libro que exalto tu imaginaci?n? ?De no tratar mas aquella persona que turbo la paz de tu alma? ?Volver?s a ser dulce, amable, y condescendiente con aquella otra, a quien, por haberte faltado, has mirado hasta hoy como enemiga? Ahora bien, hijo m?o, vuelve a tus ocupaciones habituales, a tu taller, a tu familia, a tu estudio; pero no olvides los quince minutos de grata conversaci?n que hemos tenido aqu? los dos en la soledad??? del santuario. Guarda, en lo posible, silencio, modestia, recogimiento, resignaci?n, caridad con el pr?jimo. Ama y honra a mi Madre, que tambi?n lo es tuya. Vuelve otra vez ma?ana con el coraz?n m?s amoroso, m?s entregado a m?. En el m?o hallaras cada d?a nuevo amor, nuevos beneficios, nuevos consuelos. Aqu? te espero.


Publicado por mario.web @ 23:13
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