Viernes, 08 de julio de 2011

?Hasta d?nde se debe aconsejar, recomendar, influir, con nuestras recomendaciones personales a una persona que no solicita opini?n alguna, en el problema o duda que tiene?.
Me escribi? un joven quej?ndose de? la continua intervenci?n de su papa, en su forma de verlo como una persona sin criterio, o valor alguno. Entre otras cosas me comenta que no lo hace para ayudarlo, ya que siempre est? enojado y no tiene sentido lo que recomienda.
Sabe que no asiste a iglesia alguna, la convivencia con su esposa es demasiado agresiva, tiene problemas con sus familiares etc...y de forma muy clara me dice: son demasiados a?os, cas? toda mi vida, tratando de corregirme, cuando hago lo mejor en todas mis responsabilidades y obligaciones, con nadie de mis conocidos tengo problemas.
No se como trata de aconsejarme si no lleva una vida recta, que yo pudiera seguir como ejemplo, sin necesidad de tantos gritos maldiciones y pleitos.? Estuve orando antes de escribirle algo inspirado por la Palabra de Dios, que le pudiera servir, ya que est? dispuesto a abandonar su hogar, a los 24 a?os de edad, cuando tiene tanto amor por su familia.
Esto me dej? meditando por que ese? problema, lleva muchas ramificaciones,? existen muchas personas que ni siquiera quieren comunicar sus problemas con sacerdotes o especialistas, por que no salen adelante. Una ?rea muy sensible, ya que origina disgustos entre amigos, familiares y desconocidos.
Muchos? pensamos que ten?mos el derecho de aconsejar(?) a personas que vemos en problemas, y sin ton ni son, nos convertimos en consejeros, cuando llevamos una vida no muy tranquila, y en la mayoria de las ocasiones no aceptamos corecci?n alguna, por que ya sabemos todo.
Muchos otros nos enojamos cuando no siguen nuestras recomendaciones. Este es un problema muy complejo, que se evita, al iniciar unba buena conducta en la familia, llevando la armonia y el amor.
Todos podemos amonestar, corregir, aconsejar etc, cuando esto sea necesario y se nos invite a hacerlo en el nombre del Se?or, con palabras llenas de amor. Pero el ser consejeros(?) amerita como se pide ac? en Canad?, cuando menos? un titulo de di?cono, para llevarlo a cabo.
?Qu? debemos hacer? opino que el primer paso, es ser buenos, aceptando a todos tal como son, sin desear cambiar a nadie, el amor sana toda herida; cuando tratamos de ser personas ficticias, nuestras formas de comportarnos sacar?n a luz lo que en verdad somos.
He aprendido que no son necesarios los consejos, o reprimendas, por que cada uno de nosotros, edifica sus propias formas de vida, y las escribe en el libro de la vida, para plantar su verdad en cada etapa de ella, y cada una de ellas, tiene un significado personal de conducta y disciplina.
La persona que lee y se gu?a en la Palabra de Dios, su vida tiene un valor bien fortalecido, ya que todo lo lleva a cabo en el amor, y bondad.
Siento que cada uno de nosotros tenemos la misi?n de ser buenos, y cuando lo somos, no es necesario que demos consejos o correcciones, nuestra vida ejemplar, al ser vista, invita a los dem?s a ser iguales. Y si alguna palabra brota de los labios, es por el amor que se lleva dentro.
Un ejemplo a seguir aunque no seamos consejeros:
(Sal.15Bastardo Kitty "Qui?n puede habitar en tu santo monte? Solo el que vive sin tacha y hace lo bueno, el que dice la verdad de todo coraz?n"

?

Joaquin (en la web)


Publicado por mario.web @ 8:58
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