Viernes, 15 de julio de 2011

Con gran esfuerzo debo apartarme de la visi?n apocal?ptica que desde todos los sectores en pugna en esta campa?a electoral, muestran una realidad abrumadora.
Sin falsos optimismos y basado en hechos hist?ricos, creo ver que pobres, marginados, excluidos son una constante en la historia de las civilizaciones.
La ayuda social que han desplegado los gobiernos en las ?ltimas d?cadas para disminuir el n?mero de Pobres, Marginados, Excluidos, por no querer, no saber o no poder, ha sido ineficaz e ineficiente.
Viene a mi memoria el relato b?blico de la curaci?n de Jes?s a los leprosos.
Los enfermos de lepra eran considerados impuros desde lo moral, indignos de participar de la vida comunitaria, actividades religiosas, vida familiar. Seg?n esta creencia, se manifestaba en ellos y por su enfermedad, el castigo de Dios por pecados cometidos por sus antecesores desde la tercera o cuarta generaci?n. Deb?an vivir fuera de los muros de las ciudades, cubiertos rostro y cuerpo con pesadas t?nicas, portaban una campanilla que alertaba a quienes se aproximaban a menos de cincuenta pasos de la presencia de un leproso.
Imaginemos el esc?ndalo que habr? causado en esa peque?a ciudad cuando el Maestro, se lo reconoc?a a Jes?s como un rabino o maestro de religi?n, va al encuentro de los diez leprosos. Las diez campanillas sonando. El asombro de los leprosos. El espanto de los testigos desde la muralla. El Maestro les hace descubrir los rostros y, desde el amor que Dios nos tiene, impone las manos y cura a los hombres. Los cura desde el amor, y nos deja un mensaje claro, rotundo, contundente.
Abandonar la seguridad de nuestras murallas, salir a buscar al otro.
Las pol?ticas de inclusi?n social van a fracasar una y otra vez cuando entreguemos dinero o bienes materiales, a cambio de pobreza.
Todas nuestras acciones deben llevar amor, comprensi?n, fraternidad al que se siente abandonado de sus hermanos.
Acciones solidarias, no limosnas de se?oras ricas.
De pobres a pobres.
La igualdad de oportunidades es una excelente declamaci?n discursiva pero de muy dif?cil aplicaci?n, conlleva un riesgo de pol?ticas discriminatorias por preferencias ?tnicas, partidistas, religiosas, et?reas.
Imagino un trabajo celular, se est? haciendo, falta una profundizaci?n, desde peque?as organizaciones de base, clubes barriales, escuelas, centros de fomento, centros religiosos, centros pol?ticos, uni?n de vecinos.
Lejos. Muy lejos de los punteros pol?ticos de un barrio.
Cerca, ?ntimamente cerca, de la gente.

NICOL?S IACONIS


Publicado por mario.web @ 19:04
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