Domingo, 24 de julio de 2011

Esp?ritu de Dios ha confiado en la Iglesia en la persona de San Juan Bautista de La Salle, un carisma que todav?a hoy anima a los Hermanos y a numerosos educadores.
Autor: | Fuente: Catholic.net
(Extractos del discurso impartido por el hermano John Johnston, Superior General, en el congreso EURO LASALLE ?94 en Strasbourg)



NUESTRA MISI?N EN EL MUNDO ACTUAL

En los comentarios a los miembros del 429 Cap?tulo General del pasado mayo, el Papa Juan Pablo II reconoci? con satisfacci?n que nuestra misi?n contempor?nea es la vivida por los Hermanos y los seglares "formados como docentes, catequistas y animadores de pastoral que desean seguir los m?todos y objetivos derivados del carisma "lasaliano".


Nuestra misi?n actual es realmente una "misi?n compartida". Es una misi?n ejercida por los Hermanos, seglares, sacerdotes y miembros de otros institutos religiosos. Somos miembros de lo que llamamos "Familia Lasaliana": una comuni?n de personas encargadas por Dios con la misi?n de la educaci?n humana y cristiana en el mundo actual. Esa es una manera diversa de expresar "Lasalianos... sin fronteras". En el documento sobre la participaci?n del laicado en la vida y misi?n de la Iglesia, el Papa dice que la Iglesia est? llamada a ser COMUNI?N DE PERSONAS, pero una comuni?n que por su misma naturaleza se dirige a la misi?n: la misi?n de engendrar comuni?n. La Iglesia est? llamada, por tanto, a ser COMUNI?N QUE ENGENDRA COMUNI?N.

De la misma manera la Familia Lasaliana est? llamada a ser comuni?n de personas dentro de la Iglesia, una comuni?n que engendra hermandad en el ejercicio de la misi?n de la educaci?n humana y cristiana. Lasalianos... sin fronteras: lasalianos comprometidos en ayudar a los j?venes en ochenta y un pa?ses a desarrollarse por entero como personas humanas y aprender a vivir como hermanos y hermanas; lasalianos entregados a la construcci?n de un mundo donde todos puedan vivir en paz y justicia.

Ejercemos la misi?n en una variedad llamativa de centros educativos: preescolares, elementales, secundarios, preuniversitarios, t?cnicos, profesionales, de ingenier?a, de agricultura. del profesorado, universitarios... Hay programas en r?gimen de internado para j?venes en varios grupos seg?n las edades. Hay programas para los analfabetos, emigrantes, itinerantes, minusv?lidos f?sica y mentalmente, j?venes con dificultades para el aprendizaje, muchachos con problemas de comportamiento. Hay centros pastorales que ofrecen una variedad de actividades religiosas y apost?licas. Hay centros deportivos, recreativos y de actividades sociales.



CARACTER?STICAS DE LA ESCUELA LASALIANA

La Salle no nos dej? una lista definitiva de las caracter?sticas que consideraba esenciales para las escuelas cristianas que fund?. Por esto, las listas de caracter?sticas publicadas var?an algo en contenido, orden y n?mero. He hecho una lista de siete y, por motivos pr?cticos, las he colocado en cierto orden. Pero no hay nada categ?rico sobre la lista o el orden. En la pr?ctica las caracter?sticas est?n interrelacionadas. Lo que da a la escuela su identidad "lasaliana" es la integraci?n de estas caracter?sticas.


1. Respeto por cada estudiante como una persona ?nica


La Salle dice: para que los j?venes lleguen a caer en la cuenta de sus derechos, necesitan maestros. Por tanto, Dios llama a algunas personas a ser maestros. Est? claro, pues, que La Salle consideraba que el papel del maestro es una vocaci?n. La ense?anza es, por supuesto, una ocupaci?n, una manera de ganarse la vida. Pero es m?s que eso. La Salle nos dice a todos hoy que Dios, en su Providencia, es decir, en su amor e inter?s por los j?venes, los ha confiado a nuestro cuidado. Tienen el "derecho" de crecer como personas humanas. Tenemos el "deber" de asegurar que se respeten sus derechos. Pero este "deber" no es pesado. Es un don de Dios. Dios "conf?a" -"pone en nuestras manos"- a los j?venes para que los cuidemos. Hemos recibido una tremenda responsabilidad, pero una responsabilidad que es tambi?n un privilegio.

La primera caracter?stica de una escuela lasaliana es, por tanto, el respeto, incluso la reverencia, a cada estudiante como persona ?nica. El can?nigo Blain, bi?grafo del Fundador, dice que el t?rmino "maestros de escuela" no era de ning?n modo el adecuado para describir a los seguidores de La Salle y sus relaciones con los alumnos. Dice que los Hermanos escogieron el nombre de "Hermanos" no s?lo porque expresaba muy bien la uni?n que consideraban importante, sino porque manifestaba tambi?n la relaci?n que quer?an tener con sus disc?pulos, relaci?n de hermanos mayores


2. Esp?ritu de comunidad


La segunda caracter?stica emana de la primera. Un esp?ritu saludable de comunidad debe empapar las escuelas lasalianas. La Declaraci?n del Cap?tulo de Renovaci?n de 1967 lo expresa bien:

"La escuela tender? a constituirse por s? misma en comunidad humana, dentro de la que, j?venes de origen y condiciones sociales o familiares diferentes, puedan educarse unos a otros en lo relativo a la comprensi?n ajena, al conocimiento mutuo, a la amplitud de miras en todo, gracias al di?logo, a la aceptaci?n realista de la singularidad y de las limitaciones de cada uno, al esp?ritu de servicio, al instinto de la justicia y del amor fraterno" (46,2).

Pero hay que completar el p?rrafo. Esta "comunidad viva" incluye no s?lo a los estudiantes. Todos los comprometidos con la escuela -directivos, maestros, personal de servicio, la Comunidad de los Hermanos- son miembros constitutivos de la comunidad escolar.


3. Escuelas de calidad


El Capitulo General de 1993 reafirm? en?rgicamente nuestro compromiso con la educaci?n humana y cristiana de los j?venes y adultos, en particular de los que son pobres, posici?n que Juan Pablo II respald? y alent? en su alocuci?n a los Capitulares:

"Vuestra misi?n, amados Hermanos, es importante y dif?cil,- ten?is que cumplirla en una ?poca de cambios considerables en la sociedad... que la educaci?n cristiana de la juventud sea la especificidad esencial de vuestra obra... manteneos en toda circunstancia maestros... con el ejemplo y la palabra".

La Iglesia reconoce claramente su responsabilidad de estar presente en el mundo de la educaci?n para afirmar los valores que son genuinamente humanos y, al mismo tiempo, desafiar a lo humano a ir m?s all? de s? mismo. La Iglesia desea ayudar a los j?venes a que comprendan que hay m?s motivos para vivir de lo que la persona humana ve con la sola raz?n.


Una escuela que es aut?nticamente lasaliana es, por tanto, una escuela de calidad. Cualesquiera que sean su naturaleza y la edad y habilidad de los alumnos, debe caracterizarse por la excelencia. La escuela lasaliana es una escuela donde los alumnos aprenden realmente, donde se transmiten eficazmente la cultura, los valores y la fe.



4. Escuela que es cristiana



Primero, debe decirse con claridad que la Regla, por fidelidad al Fundador y a la tradici?n viva del Instituto, afirma que la "principal funci?n" de los Hermanos es la obra de evangelizaci?n y la catequesis (R 15). Por otra parte, seg?n la Declaraci?n, la ense?anza de la religi?n no se ha disociado nunca del resto de la educaci?n. Siempre ha habido un esfuerzo por unir la evangelizaci?n con el trabajo civilizador y el acceso a la cultura (D 40).

Trabajamos hoy -en el mundo y de manera espec?fica en Europa- en una variedad extraordinaria de instituciones educativas y en una amplia diversidad de lo que el Papa ha llamado " situaciones" (Redemptoris missio, 33). Tenemos j?venes -con frecuencia en la misma escuela- que "viven" la fe cat?lica y otros que no; j?venes que son cristianos pero no cat?licos; j?venes que no son cristianos; j?venes que son indiferentes o incluso hostiles hacia todas las religiones "organizadas".

Al reconocer la complejidad de las situaciones, tenemos que preguntarnos seriamente, sin embargo, si damos suficiente prioridad a la creaci?n de escuelas que correspondan, en cuanto sea posible, a las escuelas descritas en la Regla. En el esfuerzo por responder creativa y eficazmente a esta obligaci?n, creo que podemos encontrar una gu?a muy ?til en las orientaciones que la Iglesia proporciona hoy para la presencia y la misi?n de la Iglesia en situaciones interreligiosas. La Iglesia considera que el "di?logo" y la "proclamaci?n" son dos expresiones distintas de la evangelizaci?n. Creo que tanto el di?logo como la proclamaci?n deben ser muy evidentes en las escuelas lasalianas hoy.

5. Solidaridad con los pobres


Todos son muy conscientes de que la solidaridad con los pobres es una dimensi?n esencial de la tradici?n del Instituto y, por lo tanto, de la misi?n lasaliana actualmente. Los Hermanos, de hecho, profesamos un voto especial de asociaci?n para el servicio educativo de los pobres, voto que nos obliga a dirigir escuelas u otros centros de educaci?n cristiana que sean accesibles a los pobres.


6. Profesores: hombres y mujeres de fe y celo


Tenemos en el mundo lasaliano hoy tres categor?as de escuelas: l) aqu?llas con una Comunidad de Hermanos, un Director Hermano y un buen n?mero de seglares; 2) aqu?llas con una Comunidad de Hermanos, un Director seglar y un buen n?mero de seglares; 3) aqu?llas sin Hermanos, un Director seglar y un buen n?mero de seglares. Pero para que estas escuelas funcionen aut?nticamente, deben tener los componentes integrantes de una "Red de Escuelas Lasalianas" con estructuras que aseguren la responsabilidad, evaluaci?n y animaci?n.

Quiero manifestar muy claramente la convicci?n de que debemos mantener en nuestra Red aquellas escuelas -y s?lo aquellas escuelas- que est?n seriamente comprometidas a poner en pr?ctica las caracter?sticas sobre las que hoy estoy reflexionando.


Profesores en las Escuelas Lasalianas

Para tener ?xito en crear escuelas que sean aut?nticamente lasalianas, hemos de tener profesores competentes y entregados, hombre y mujeres que se comprometan a trabajar juntos creativa y constructivamente. Los profesores y los miembros de la direcci?n de las escuelas -cat?licos o no- deben comprender la identidad de la escuela lasaliana y estar de acuerdo en promover o al menos respetar esa identidad. Quienquiera que sea responsable de contratar a los profesores tiene que dejar muy claro a los solicitantes, que se espera de todos los profesores en una escuela lasaliana, que reconozcan y respeten su identidad distintiva (Ex corde Ecclesiae, 25- 26).

Cierto que no es necesario que cada maestro sea cat?lico. Sin embargo, estoy convencido personalmente de que para crear una escuela que sea realmente lasaliana, necesitamos un cuerpo s?lido de hombres y mujeres que sean transparentemente cat?licos comprometidos.



7. Organizada alrededor de la historia de La Salle


Muchas, si no todas de las seis caracter?sticas que he descrito, son probablemente caracter?sticas de otros institutos religiosos comprometidos en la misi?n de la educaci?n humana y cristiana. Lo que es importante no es que seamos diferentes, sino que seamos aut?nticos. Con otras palabras, definimos nuestra identidad en t?rminos de qui?nes somos, no en t?rminos de qui?nes no somos. Sin embargo, lo que de verdad diferencia a la escuela lasaliana de otras escuelas cat?licas es que est? organizada alrededor de una historia extraordinaria e inspiradora, la de Juan Bautista de La Salle.

La experiencia de los a?os recientes ?ndica claramente que muchos de nuestros colaboradores encuentran, como los Hermanos, gran inspiraci?n e iluminaci?n en la historia de este hombre, que se conmovi? tanto por la necesidad que los ni?os pobres de su tiempo ten?an de educaci?n, que cambi? completamente la direcci?n de su vida, entr? en dos 11 mundos" que eran enteramente nuevos para ?l, el de los pobres y el de la educaci?n, y fund? el Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas.

La experiencia nos revela la verdad del art?culo de la Regla que afirma que el "Esp?ritu de Dios ha confiado en la Iglesia en la persona de San Juan Bautista de La Salle, un carisma que todav?a hoy anima a los Hermanos y a numerosos educadores" (Regla, 20).



CONCLUSI?N


Lasalianos... sin fronteras: una comuni?n internacional de hombres y mujeres comprometidos en construir las hermandad de todos y todas por la educaci?n humana y cristiana de los j?venes y adultos, especialmente de los que son pobres. Termino con un pasaje de la biograf?a del Fundador al que me refer? antes. El autor piensa, desde luego, en los Hermanos. Pero cuando dice "Hermanos", pueden decir "Lasal?anos".

"Si el nombre de MAESTRO DE ESCUELA fue aceptable hasta aquel momento... ya no era el apropiado cuando se hab?an reunido, para no formar sino un solo cuerpo. El de HERMANOS era el nombre que mejor les iba. Por esta raz?n lo eligieron."

"Este nombre les recuerda que como Hermanos se deben muestras rec?procas de amistad tierna, pero espiritual; y que debiendo considerarse como hermanos mayores de los que vienen a recibir sus lecciones, tienen que ejercer su ministerio de caridad con coraz?n cari?oso" (Blain, t. I, 1.2, cap. 3)."


Escritos de San Juan Bautista de La Salle


Publicado por mario.web @ 1:33
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