Mi?rcoles, 03 de agosto de 2011

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?HIJOS DE DIOS,?? QUE NOS HACE LLAMAR A DIOS ??ABB?!?, ES DECIR, ??PADRE!?..

Comentario a la lectura de la carta del Ap?stol san Pablo a los cristianos de Roma 8, 14-17

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

Nos atrevamos a llamar ?Padre? a Dios, una verdad cristiana esencial y fecunda es la filiaci?n divina. ?A los que lo recibieron los hizo capaces de ser hijos de Dios (Jn 1,12).)

A partir de Cristo, podemos acercarnos a Dios en esp?ritu y en verdad. ?Respondi? Jes?s: En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Esp?ritu no puede entrar en el Reino de Dios. (Jn 3,4). Un Dios que nos aguarda y que se preocupa, ante todo, por ver a sus hijos heredar su vida, mediante el s? filial en su propio Hijo, Jesucristo.

San Pablo, dirigi?ndose a los cristianos de Roma:

Todos los que son conducidos por el Esp?ritu de Dios son hijos de Dios. Y ustedes no han recibido un esp?ritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el esp?ritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ??Abb?!?, es decir, ??Padre!?. El mismo Esp?ritu se une a nuestro esp?ritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios. Y si somos hijos, tambi?n somos herederos, herederos de Dios y coherederos de Cristo, porque sufrimos con ?l para ser glorificados con ?l. (Roma 8, 14-17)

1.???? SER HIJOS DE DIOS E INVOCAR A DIOS COMO PADRE

Esta expresi?n ?hijos de Dios,? o ser hijos de Dios, que utiliza San Pablo, tambi?n est? en el Antiguo Testamento: ?As? dice Yahv?: Israel es mi hijo, mi primog?nito. Yo te he dicho: "Deja ir a mi hijo para que me d? culto" (Ex 4,22). ?Hijos sois de Yahv? vuestro Dios.? (Dt 14,1). ?Pues si el justo es hijo de Dios, ?l le asistir? y le librar? de las manos de sus enemigos.? (Sab 2,18)

Tambi?n en el Antiguo Testamento se invoca a Dios como Padre: ??As? pag?is a Yahv?, pueblo insensato y necio? ?No es ?l tu padre, el que te cre?, el que te hizo y te fund???? (Dt 32,6). ?O?d, cielos, escucha, tierra, que habla Yahv?; ?Hijos cri? y saqu? adelante, y ellos se rebelaron contra m?.? (Is 1,2). Y de este modo tambi?n lo hicieron a veces los israelitas; ?Porque t? eres nuestro Padre?? (Is 63,16). ?Pues bien, Yahv?, t? eres nuestro Padre. Nosotros la arcilla, y t? nuestro alfarero,?? (Isa?as (SBJ) 64).

En el Antiguo Testamento, nos muestra un concepto elevad?simo de paternidad divina, que define la relaci?n que quiso tener Dios con su pueblo,

El hijo honra a su padre y el servidor teme a su se?or. Pero si yo soy Padre, ?d?nde est? mi honor? si soy Se?or, ?d?nde est? mi temor?, les dice el Se?or de los ej?rcitos, a ustedes, sacerdotes, que desprecian mi Nombre. Y ustedes dicen: "?En qu? hemos despreciado tu Nombre?". (Malaqu?as 1, 6)

Como un padre cari?oso con sus hijos, as? es cari?oso el Se?or con sus fieles; (Sal 103, 13)

2.???? LA IDEA DE AMOR; NO ES EL ESP?RITU DE ?SIERVOS? CON SU AMO, SINO EL DE ?HIJOS? CON SU PADRE

La primera y principal disposici?n de ?nimo hacia la divinidad, lo mismo entre jud?os que entre gentiles, era el temor, no el amor, idea esta que quedaba muy en segundo plano. Ahora, en los nuevos tiempos del Evangelio, es al rev?s. Aunque seguimos reconociendo la omnipotencia y la justicia de Dios, predomina la idea de amor; no es el esp?ritu de ?siervos? con su Amo, sino el de ?hijos? con su Padre, el que regula nuestras relaciones con Dios; (cf. Mt 6:5-34).

San Pablo ve la prueba de esta realidad en ese sentimiento de filiaci?n respecto a Dios que experimentamos los cristianos en lo m?s ?ntimo de nuestro ser: ?esp?ritu de adopci?n?, que hace le invoquemos bajo el nombre de Padre. Es un sentimiento que no procede de nosotros, sino que lo ?hemos recibido? y est? ?ntimamente relacionado con la presencia del Esp?ritu en nosotros.

3.???? PADRE, EN CRISTO JESUS

En los labios de Nuestro Se?or Jesucristo, la expresi?n Padre adquiere un significado muy profundo. Cristo Jes?s, nos ha invitado a expresarnos as? mismo delante de Dios, reconociendo nuestra identidad de ?criatura nueva en Cristo Jes?s?

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Se?or Jesucristo, que nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales, en los cielos, en Cristo; por cuanto nos ha elegido en ?l antes de la fundaci?n del mundo, para ser santos e inmaculados en su presencia, en el amor; eligi?ndonos de antemano para ser sus hijos adoptivos por medio de Jesucristo, seg?n el benepl?cito de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia con la que nos agraci? en el Amado. (Ef 1, 3-6

Mirad qu? amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ?lo somos!.El mundo no nos conoce porque no le conoci? a ?l. Queridos, ahora somos hijos de Dios y a?n no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a ?l, porque le veremos tal cual es. (1 Jn 3, 1-2)

Los que llaman Padre a Dios, comienzan en su oraci?n present?ndose a Dios tal como Dios lo ha creado para si en Cristo Jes?s. Sea esta la forma de orar para que todo lo dem?s sea un reflejo de esa actitud de hijo de Dios, que eleva su oraci?n al Padre de su Hermano Primog?nito, como ansia que la gracia del Evangelio se convierta en el, voz de deseo y humilde suplica.

4.???? UN PADRE CERCANO, QUE ES AMOR

Hay algunos conceptos que hablan de Dios como una fuente extra?a de energ?a, y hablan solo de Dios como si fuera de una enigm?tica naturaleza. Jes?s nos dijo: ?nadie conoce al Hijo sino el Padre, as? como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar. (Mt, 11,27). Jes?s nos revelo un Padre que no es impersonal, ni menos lejano, al contrario, cercano a nuestras dificultades, conocedor de nuestros padecimientos. Cristo nos ense?o un Padre que escucha y que en todo momento esta animado por su amor para entregarlo a sus hijos, y nos ha ense?ado que podemos esperar una respuesta de El. Es as?, que no solo creemos en Dios como Padre, tenemos Fe en El,? es Padre de nuestras esperanzas, es un Padre que es amor.

5.???? EL MISMO ESP?RITU SE UNE A NUESTRO ESP?RITU PARA DAR TESTIMONIO DE QUE SOMOS HIJOS DE DIOS.

Esta presente en diversos relatos del Nuevo Testamento ese sentimiento o ?esp?ritu de adopci?n? que se debe a un nuevo nacimiento que se ha aplicado en nosotros a ra?z de la justificaci?n, al hacernos Dios part?cipes de su misma naturaleza divina (cf. 2 Pe 1Arcoiris, entrando as? a formar parte real y verdaderamente de la familia de Dios. A este testimonio de nuestro esp?ritu une su testimonio el Esp?ritu Santo mismo, testificando igualmente que somos ?hijos de Dios?; ?El mismo Esp?ritu se une a nuestro esp?ritu para dar testimonio de que somos hijos de Dios.?.

No es f?cil precisar la diferencia entre este testimonio del Esp?ritu Santo y el de nuestro esp?ritu bajo la acci?n del Esp?ritu Santo. Posiblemente se trate simplemente de mayor o menor intensidad en esa como posesi?n del alma por parte del Esp?ritu Santo. En todo caso, podemos afirmar que el testimonio del Esp?ritu Santo, infalible en s? mismo, tiene valor incondicional, trat?ndose del conjunto de los creyentes.

6.??? Y SI SOMOS HIJOS, TAMBI?N SOMOS HEREDEROS, HEREDEROS DE DIOS

Terminada la prueba, en seguida la conclusi?n esperada: ?Si hijos, tambi?n herederos..? Es aqu? donde quer?a llegar San Pablo. Advi?rtase que la eterna glorificaci?n es para el cristiano, no una simple recompensa, sino una herencia, a la que tenemos derecho, una vez que hemos sido ?adoptados? como hijos de Dios: ?Y ustedes no han recibido un esp?ritu de esclavos para volver a caer en el temor, sino el esp?ritu de hijos adoptivos, que nos hace llamar a Dios ??Abb?!?, es decir, ??Padre!?. De este modo esta haci?ndonos ingresar en su familia.

7.???? COHEREDEROS DE CRISTO, PORQUE SUFRIMOS CON ?L PARA SER GLORIFICADOS CON ?L.

Con ello nos convertimos en ?coherederos? de Cristo, el Hijo natural de Dios, que ha ingresado ya tambi?n como hombre en la posesi?n de esos bienes. ?Por lo cual Dios le exalt? y le otorg? el Nombre, que est? sobre todo nombre. Para que al nombre de Jes?s toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jes?s es Se?or para gloria de Dios Padre.? (Filipenses 2, 9-11), para nosotros todav?a futuros (cf. v.23-24).

San Pablo, m?s que hablar de ?herederos de la gloria,? habla de ?herederos de Dios,? quiz?s insinuando que poseeremos al mismo Dios por la visi?n santa que expresa en Corintios; ?La caridad no acaba nunca. Desaparecer?n las profec?as. Cesar?n las lenguas. Desaparecer? la ciencia. Porque parcial es nuestra ciencia y parcial nuestra profec?a.? Cuando vendr? lo perfecto, desaparecer? lo parcial. Cuando yo era ni?o, hablaba como ni?o, pensaba como ni?o, razonaba como ni?o. Al hacerme hombre, dej? todas las cosas de ni?o. Ahora vemos en un espejo, en enigma. Entonces veremos cara a cara. Ahora conozco de un modo parcial, pero entonces conocer? como soy conocido. Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estas tres. Pero la mayor de todas ellas es la caridad. (1 Corintios 13:8-13)

Como conclusi?n, no se olvida de recordar una doctrina para ?l muy querida, la de que nuestra suerte est? ligada a la de Cristo, y hemos de ?padecer con El,? si queremos ser ?con El glorificados?.

Muchas Bendiciones

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


Publicado por mario.web @ 1:48
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