Mi?rcoles, 03 de agosto de 2011

(LECTIO DIVINA)

Autor: Pedro Sergio Antonio Donoso Brant

1.?????? LA PALABRA DE DIOS SIEMPRE VIVA Y NUEVA EN LA LECTIO DIVINA.

La Lectio Divina, es un modo cotidiano de orar la Sagradas Escrituras y en la cual la Palabra de Dios puede penetrar en nuestros corazones. Con este modo de orar la Palabra, podemos crecer en una relaci?n ?ntima con el Se?or que tanto nos ama. La Lectio Divina es entre otras cosas, un modo privilegiado de crecer en relaci?n con Jesucristo.

A trav?s de la pr?ctica individual o en comunidad de la Lectio Divina nos preparamos a la Palabra de Dios de modo que podamos mirar al mundo con los ojos de Dios y amar lo que vemos con el coraz?n de Dios.

A trav?s de la ?"Lectura Divina" de las Sagradas Escrituras, podemos alejarnos ?paulatinamente de nuestros propios esquemas y abrirnos a lo que Dios nos quiere decir.

2.?????? SUBIENDO A LA CONTEMPLACION

Hay algunas variantes para ir subiendo a la contemplaci?n en la pr?ctica individual o en comunidad de la Lectio Divina, no hay reglas fijas, sin embargo a trav?s de los siglos permanece el escalamiento para ascender a la contemplaci?n.

En ?un primer pelda?o, ?La Lectura? en el que leemos la Palabra de Dios, lo hacemos lento y atentamente, de modo que penetre profunda e ?ntimamente en nosotros. El segundo pelda?o, ?La Meditaci?n?, momento para reflexionar, rumiar, masticar lo que hemos le?do para extraer lo que Dios quiere darnos y disfrutar del sabor de su Palabra. El tercer pelda?o, ?La Oraci?n?, momento de alejarnos de nuestro modo de pensar y permitir a nuestro coraz?n hablar con Dios, nuestra oraci?n tiene como fuente de inspiraci?n, la reflexi?n de la Palabra de Dios.?

Una vez escalada los tres pelda?os iniciales, podremos subir a?n m?s, otra grada, ?La Contemplaci?n?, y en ella nos abandonamos totalmente. Es el tiempo en el cual nosotros humildemente descansamos en la Palabra de Dios. En este pelda?o podremos o?r en nuestro interior, en lo escondido, la voz del amado Dios que dialoga en nosotros.

Este es otro modo de entender y de entenderse con Dios; otro modo de hablar sin ruido de palabras, es algo que est? m?s all? de todo, m?s all? de lo pensado y decidido por nosotros, m?s all? de palabras, pensamiento y deseos producidos por nuestro esfuerzo. Es oraci?n por iniciativa de Dios en el orante.

3.?????? ORAR LA PALABRA PARA TRANSFORMARNOS

La voz del amado Dios, nos transforma progresivamente por dentro, esta transformaci?n puede tener un efecto intenso sobre nuestro comportamiento y nos lleva a una vida nueva? que testimonia la autenticidad de nuestra oraci?n. No obstante, para que esto suceda, hay que ser simples y disponerse m?s a escuchar que hablar. Hay que desarrollarse m?s hacia el silencio para poder contemplar. Hay que permitir que la Palabra se revele a los ojos del coraz?n.

La Lectio Divina, como un modo de orar la Sagrada Escritura, es una fuente de crecimiento en la relaci?n con Cristo.

La Palabra de Dios es viva y activa, y transformar? a cada uno de nosotros si nos abrimos a recibir lo que Dios nos quiere dar.

4.?????? LA EXPERIENCIA TERESIANA

Para muchos la lectura de las Sagradas Escrituras, se les hace ?dif?cil lo de meditar o discurrir. A ellos, Santa Teresa de Jes?s va a decirles: ?para ustedes es precisamente la contemplaci?n?. Santa Teresa de Jes?s est? convencida de lo importante que es para una vida espiritual animosa conocer y tener experiencia de lo que Dios da en el camino de la oraci?n.

Teresa nos ense?a que la contemplaci?n es algo as? como una fuente de agua viva que espera al orante en pleno camino y que sacia la sed del caminante. La contemplaci?n excava en el orante una extra?a sed de Dios. --?Con qu? sed se desea tener esta sed!-- (C 19,2).

Teresa hace confidencias: --Yo s? de una persona que, si no la socorriera Dios r?pido con esta agua viva, en grand?sima abundancia con arrobamientos, ten?a tan grande esta sed, iba en tanto crecimiento su deseo, que entend?a muy claro era posible -si no la remediaran- morir de sed-- (C 19,8).

La oraci?n contemplativa y la propia experiencia tienen en las Sagradas Escrituras la fuente de la inspiraci?n.

En ella lee Teresa las promesas del agua viva que Jes?s ofrece a todos sin excepci?n (C 19,15). En ella encuentra la fidelidad de Dios: - fiel es el Se?or; a quien busca la verdad, no lo dejar? en la mentira, y a quien lo desea de coraz?n, no lo dejar? morir de sed- (C 19,13).

5.?????? LA B?SQUEDA DE DIOS

Sobre todo, en las Sagradas Escrituras se encuentran los grandes tipos del orante contemplativo. La Samaritana, que conversa con Jes?s y de pronto se siente acosada por la sed de agua viva que ?l promete. San Pablo, acosado por el deseo de ver a Dios, pero que no sabe qu? escoger, si morir para estar con Cristo, o seguir viviendo para anunciar el Evangelio.

La b?squeda de Dios es apasionada, gozosa; florece en los que est?n enamorados de un Dios que nos ha tocado el coraz?n con su hermosura. Est? llena de im?genes, de colorido, de frescura, de luz; est? llena de vida. Muchos orantes la han convertido en un gemido vivo. San Agust?n y San Juan de la Cruz nos prestan sus palabras: --Exhalaste tu perfume, y respir?, y suspiro por Ti. Gust? de Ti, y siento hambre y sed. Me tocaste, y me abraso en tu paz --.

El Se?or les Bendiga

Pedro Sergio Antonio Donoso Brant


Publicado por mario.web @ 7:09
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