S?bado, 06 de agosto de 2011
Fragmento de la Enc?clica Laborem Exercens que habla de los derechos de los hombres del trabajo especificando la diferencia entre empresario indirecto y directo y sus responsabilidades.
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Empresario: ?indirecto? y ?directo?
Empresario: ?indirecto? y ?directo?
Laborem exercens
Ioannes Paulus PP. II
1981 09 14

* IV. DERECHOS DE LOS HOMBRES DEL TRABAJO
o 17. Empresario: ?indirecto? y ?directo?

17. Empresario: ?indirecto? y ?directo?




En el concepto de empresario indirecto entran tanto las personas como las instituciones de diverso tipo, as? como tambi?n los contratos colectivos de trabajo y los principios de comportamiento, establecidos por estas personas e instituciones, que determinan todo el sistema socio-econ?mico o que derivan de ?l. El concepto de empresario indirecto implica as? muchos y variados elementos. La responsabilidad del empresario indirecto es distinta de la del empresario directo, como lo indica la misma palabra: la responsabilidad es menos directa; pero sigue siendo verdadera responsabilidad: el empresario indirecto determina sustancialmente uno u otro aspecto de la relaci?n de trabajo y condiciona de este modo el comportamiento del empresario directo cuando este ?ltimo determina concretamente el contrato y las relaciones laborales. Esta constataci?n no tiene como finalidad la de eximir a este ?ltimo de su propia responsabilidad sino ?nicamente la de llamar la atenci?n sobre todo el entramado de condicionamientos que influyen en su comportamiento. Cuando se trata de determinar una pol?tica laboral correcta desde el punto de vista ?tico hay que tener presentes todos estos condicionamientos. Tal pol?tica es correcta cuando los derechos objetivos del hombre del trabajo son plenamente respetados.

El concepto de empresario indirecto se puede aplicar a toda sociedad y, en primer lugar, al Estado. En efecto, es el Estado el que debe realizar una pol?tica laboral justa. No obstante es sabido que, dentro del sistema actual de relaciones econ?micas en el mundo, se dan entre los Estados m?ltiples conexiones que tienen su expresi?n, por ejemplo, en los procesos de importaci?n y exportaci?n, es decir, en el intercambio rec?proco de los bienes econ?micos, ya sean materias primas o a medio elaborar o bien productos industriales elaborados. Estas relaciones crean a su vez dependencias rec?procas y, consiguientemente, ser?a dif?cil hablar de plena autosuficiencia, es decir, de autarqu?a, por lo que se refiere a qualquier Estado, aunque sea el m?s poderoso en sentido econ?mico.

Tal sistema de dependencias rec?procas, es normal en s? mismo; sin embargo, puede convertirse f?cilmente en ocasi?n para diversas formas de explotaci?n o de injusticia, y de este modo influir en la pol?tica laboral de los Estados y en ?ltima instancia sobre el trabajador que es el sujeto propio del trabajo. Por ejemplo, los Pa?ses altamente industrializados y, m?s a?n, las empresas que dirigen a gran escala los medios de producci?n industrial (las llamadas sociedades multinacionales o transnacionales), ponen precios lo m?s alto posibles para sus productos, mientras procuran establecer precios lo m?s bajo posibles para las materias primas o a medio elaborar, lo cual entre otras causas tiene como resultado una desproporci?n cada vez mayor entre los r?ditos nacionales de los respectivos Pa?ses. La distancia entre la mayor parte de los Pa?ses ricos y los Pa?ses m?s pobres no disminuye ni se nivela, sino que aumenta cada vez m?s, obviamente en perjuicio de estos ?ltimos. Es claro que esto no puede menos de influir sobre la pol?tica local y laboral, y sobre la situaci?n del hombre del trabajo en las sociedades econ?micamente menos avanzadas. El empresario directo, inmerso en concreto en un sistema de condicionamientos, fija las condiciones laborales por debajo de las exigencias objetivas de los trabajadores, especialmente si quiere sacar beneficios lo m?s alto posibles de la empresa que ?l dirige (o de las empresas que dirige, cuando se trata de una situaci?n de propiedad ?socializada? de los medios de producci?n).

Este cuadro de dependencias, relativas al concepto de empresario indirecto ?como puede f?cilmente deducirse? es enormemente vasto y complicado. Para definirlo hay que tomar en consideraci?n, en cierto sentido, el conjunto de elementos decisivos para la vida econ?mica en la configuraci?n de una determinada sociedad y Estado; pero, al mismo tiempo, han de tenerse tambi?n en cuenta conexiones y dependencias mucho m?s amplias. Sin embargo, la realizaci?n de los derechos del hombre del trabajo no puede estar condenada a constituir solamente un derivado de los sistemas econ?micos, los cuales, a escala m?s amplia o m?s restringida, se dejen guiar sobre todo por el criterio del m?ximo beneficio. Al contrario, es precisamente la consideraci?n de los derechos objetivos del hombre del trabajo ?de todo tipo de trabajador: manual, intelectual, industrial, agr?cola, etc.? lo que debe constituir el criterio adecuado y fundamental para la formaci?n de toda la econom?a, bien sea en la dimensi?n de toda sociedad y de todo Estado, bien sea en el conjunto de la pol?tica econ?mica mundial, as? como de los sistemas y relaciones internacionales que de ella derivan.

En esta direcci?n deber?an ejercer su influencia todas lasOrganizaciones Internacionales llamadas a ello, comenzando por la Organizaci?n de las Naciones Unidas. Parece que la Organizaci?n Mundial del trabajo (OIT), la Organizaci?n de las Naciones Unidas para la Alimentaci?n y la Agricultura (FAO) y otras tienen que ofrecer a?n nuevas aportaciones particularmente en este sentido. En el ?mbito de los Estados existen ministerios o dicasterios del poder p?blico y tambi?n diversos Organismos sociales instituidos para este fin. Todo esto indica eficazmente cu?nta importancia tiene? como se ha dicho anteriormente ?el empresario indirecto en la realizaci?n del pleno respeto de los derechos del hombre del trabajo, dado que los derechos de la persona humana constituyen el elemento clave de todo el orden moral social.

Publicado por mario.web @ 21:17
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