Lunes, 08 de agosto de 2011

De alg?n modo la figura de la maestra o del maestro permanece en el interior de la personalidad del educando a lo largo de toda la vida. Para lo bueno o para lo malo.
Autor: Mons. H?ctor Aguer | Fuente: Claves para un mundo mejor

Con motivo de la celebraci?n del D?a del Maestro, el Arzobispo de La Plata y Presidente de la Comisi?n Episcopal de Educaci?n Cat?lica, Monse?or H?ctro Aguer, dedic? su columna televisiva semanal, en el programa ?Claves para un Mundo Mejor? (Am?rica TV), a reflexionar sobre el rol que tienen en la educaci?n afirmando que ?el desaf?o del maestro es formar disc?pulos?.

Adjuntamos el texto completo de la alocuci?n televisiva de Mons. H?ctor Aguer:
?Hoy es el D?a del Maestro; por tanto, esta breve reflexi?n quiero dedicarla a aquellos que tienen la empe?osa y delicad?sima tarea de ense?ar?.

"Y digo ense?ar en un sentido fuerte, profundo, plenario: no solamente en su significado de transmitir los saberes elementales, sino en cuanto que los maestros contribuyen, de un modo quiz?s decisivo, a la formaci?n de la personalidad de los educandos?.

?All? est? la cuesti?n fundamental. Cuando hablamos de un proceso educativo, de los problemas del sistema educativo en la Argentina de hoy, de los resultados tan decepcionantes establecidos por encuestas, tenemos que poner el ojo de la atenci?n en la figura del maestro?.

?Lo fundamental es que el maestro o la maestra sea efectivamente una figura de referencia para los chicos. Sobre todo digamos la maestra porque sabemos muy bien que, en el nivel primario especialmente, el docente es por lo general una maestra?.

?De alg?n modo la figura de la maestra o del maestro permanece en el interior de la personalidad del educando a lo largo de toda la vida. Para lo bueno o para lo malo. No solamente se trata, en el nivel primario, de trasmitir los saberes elementales sino de contribuir a la orientaci?n de la personalidad de los chicos en muchos aspectos, como un complemento de la formaci?n que se recibe en el hogar?.

?Mas adelante, en el ciclo secundario o en la universidad, se imposta diversamente la figura del docente, porque en ese caso se trata de comprender la funci?n de ense?ar como una transmisi?n que se verifica en un contexto de di?logo de generaciones. Es fundamental que efectivamente se establezca un di?logo de generaciones y que el di?logo sea suscitado por el maestro. En eso reside principalmente el arte de ense?ar: en despertar en los alumnos el amor a la verdad, a la b?squeda de la verdad?.

?Recuerdo ahora una frase de Heidegger, que se refer?a al pensamiento, a la filosof?a, pero dec?a muy bien que la funci?n primordial del docente es ense?ar a aprender. Uno en realidad est? aprendiendo toda la vida?.

?Por eso el nombre del maestro, la figura del maestro, no se reduce a la figura elemental de los primeros a?os, del ciclo primario, sino que incluso solemos dar el calificativo de maestro a una persona que se ha destacado extraordinariamente en su disciplina y que adem?s ha sabido formar disc?pulos o que por lo menos constituye un punto de referencia para muchos?.
?Esto se ve, quiz?s, cada vez menos en el mundo de hoy porque hay una especie de fragmentaci?n del saber y porque el estudiante -pensemos en el estudiante universitario- est? muy preocupado en ver c?mo se va a insertar en el mercado laboral, etc. Ya no se da ese seguimiento intelectual de una figura clave o por lo menos se da de una manera muy reducida?.

?Por eso maestro en el sentido plenario -pensemos en aquellos que durante largos a?os se hacen disc?pulos de aquella persona que para ellos es una fuente de sabidur?a- es aquel que deja una impronta fundamental en la vida de un disc?pulo porque lo introduce en un mundo?.

?Hace poco le? el reportaje a un gran director de cine italiano, Ermanno Olmi, que es el realizador de una pel?cula bell?sima titulada ?El ?rbol de los zuecos?. En ese reportaje le preguntaban qui?n hab?a sido su maestro y ?l respondi? que en cine su maestro hab?a sido Roberto Rossellini, el iniciador del neorrealismo italiano, pero agregaba que en realidad su maestra hab?a sido su abuela materna, porque ella lo introdujo en el interior del mundo campesino. Dec?a que gracias a ella hab?a aprendido el valor de la civilizaci?n campesina, que es la ?nica -seg?n ?l- que en sentido absoluto puede ser llamada civilizaci?n porque no se trata de algo ef?mero, de civilizaciones que pasan de acuerdo a la moda o la ?poca, sino de algo que permanece para siempre?.

?All? encontramos una definici?n muy bella de lo que es el maestro. A?n, entonces, en cualquiera circunstancia que un docente ejerza su funci?n, en la medida en que va m?s all? de la transmisi?n de su saber particular y que procura contribuir a la formaci?n de la personalidad del alumno, orient?ndolo hacia la verdad, hacia el bien, hacia la belleza, en esa medida merece el t?tulo sagrado de maestro?.

?Digo que es un t?tulo sagrado porque es el t?tulo que le atribuyen, seg?n los Evangelios, a Jes?s sus mismos disc?pulos?.

?En gran parte, la renovaci?n aut?ntica de la escuela, el ?xito de un proceso educativo depende de que se establezca correctamente esa relaci?n natural e imborrable entre el maestro y el disc?pulo. Depende de la presencia y la acci?n de buenos maestros?.


Publicado por mario.web @ 0:04
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