S?bado, 03 de septiembre de 2011

CIUDAD DEL VATICANO, MAYO 2011

El Papa presidió en la Basílica de San Marcos de Venecia la Asamblea eclesial para la clausura de la visita pastoral diocesana, iniciada en 2005 en el Patriarcado.


El Papa aseguró que "la auténtica realización del ser humano y su verdadera alegría no se encuentran en el poder, en el éxito, en el dinero, sino solo en Dios".

Benedicto XVI alentó a "avanzar confiados en el sendero de la nueva evangelización, en el servicio amoroso de los pobres y en el testimonio valiente en las diversas realidades sociales. Sed concientes de que sois transmisores de un mensaje que es para cada hombre y para todo el hombre; un mensaje de fe, de esperanza y de caridad". El Papa extendió esta invitación, a los laicos, y les recordó que la "santidad" no quiere decir hacer cosas extraordinarias, sino seguir cada día la voluntad de Dios, vivir verdaderamente bien la propia vocación, con la ayuda de la oración, de la Palabra de Dios, de los Sacramentos y con el esfuerzo cotidiano de la coherencia. ¡Sí -exclamó- se necesitan fieles laicos fascinados por el ideal de la santidad, para construir una sociedad digna del hombre, una civilización del amor!".

"Os exhorto -continuó- a no ahorrar energías en el anuncio del Evangelio y en la educación cristiana, promoviendo la catequesis en todos los niveles" y a "dedicar una atención especial a la formación cristiana de los niños, de los adolescentes y de los jóvenes".

El Papa terminó hizo hincapié en que "nuestra vida espiritual depende esencialmente de la Eucaristía. Sin ella, la fe y la esperanza se apagan, la caridad se enfría. Os exhorto, por tanto, a cuidar cada vez más la calidad de las celebraciones eucarísticas, especialmente las dominicales".


Publicado por mario.web @ 13:42
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