Jueves, 15 de septiembre de 2011
Onésimo Herrera-Flores habla sobre la paternidad y la familia
 
Papá, consejero, amigo y más...
Papá, consejero, amigo y más...



A continuación una serie de pensamientos, expresiones, frases que nos recuerdan lo importante de ser padre así como algunos consejos para llevar a cabo esta gran labor:

Papá, recuerda que tener hijos no convierte a un progenitor en padre del mismo modo que tener una distribuidora de computadoras no lo hace inteligente.

Si el hijo pudiera ver las huellas de su camino acompañado de su padre, vería que en los primeros años sólo existen unas huellas, porque el padre lo llevó en brazos, pero que al final del camino de su progenitor, también hay sólo unas huellas, porque es entonces cuando el hijo carga al padre.


Mantén buenas relaciones con todas las personas, pero no te rindas, ni mucho menos te doblegues ante los déspotas; no hagas concesiones con los que te intimidan.

Si te comparas con los demás, vivirás vano y amargado; actúa como si del esfuerzo de este día dependiera todo tu futuro. Así conservarás el interés por desarrollarte y estarás alejado de la mediocridad que engendra la envidia.

No me llames padre si no te comportas como hijo que sólo busca cínicamente las ventajas de tener un progenitor, por pobre y miserable que sea en el orden terreno, mas no en el orden de la bondad y del agradecimiento.

Organiza tu ánimo, de tal manera que la fiesta pueda estar en tu trabajo. Así, no te abrumará, sino que serás colmado de gozo.

La mayor riqueza de un hijo es tener un buen padre. Se es padre cuando se actúa como confidente, no como cómplice, mucho menos como tirano. Los padres convierten a sus hijos en recompensa o en castigo, según sea la educación que les proporcione.

Si quieres ver feliz a tu hijo un día, dale un regalo que satisfaga su gusto; si quieres que sea feliz toda la vida, enséñalo a vivir. El padre debe corregir a sus hijos de tal manera que no los afrente y si lo hace, que los vástagos no lo consideren así.

El padre debe preparar a sus hijos para la fragilidad de la vida, pero también para la entereza frente a los problemas y para el arte del bien morir. El padre debe ser el ser más incondicional para sus hijos, pero no el más servil, ni mucho menos el solapador.

El hijo ateo que tiene como único Dios a su padre, tarde o temprano regresará como el Pródigo a la verdadera Casa Paterna. Todo lo que el padre hace por los hijos, lo hace finalmente por él mismo.

El dolor del padre sólo el hijo lo puede entender, cuando padece similar pasión. No te desesperes por conseguir lo que crees que mereces. Realiza tu trabajo, sé paciente y conserva un buen carácter. Considera a los demás personas antes que a tí mismo y serás respetado y compensado.

Caminar es una sucesión de caídas de los pies y levantadas de los mismos. Se como el reloj que trabaja segundo a segundo; jamás pretende hacerlo todo a la vez; nunca se preocupa, sino que hace lo que tiene que hacer en el momento preciso, ni antes, ni después...

La peor manera de dormir en pesadilla en la vida es darle vuelta a los problemas, sin caminar en dirección de las soluciones. Si eres lo que eres, sirve, ama, da, pero nunca digas que eres más que los demás; y dándolo todo, parezca que no das nada. Aprecia a los demás por lo que son, no por lo que tienen.

El general Herrera (de hace varias generaciones) a punto de ser padre, se olvida de la batalla para orar: Dame Señor, un hijo que sea lo bastante fuerte para conocer cuándo es débil, y bastante valiente para arrastrarse a sí mismo al sentir miedo; que sea orgulloso e inflexible en la derrota; honorable, humilde y benigno en la victoria. Dame un vástago cuyos deseos no ocupen el lugar de sus obras; un hijo que te conozca a tí y que sepa conocerse a sí mismo y que lo considere la piedra angular de su vida. Condúcelo por el camino de la superación sobre las dificultades y la oposición. Enséñalo a mantenerse firme en la tempestad y a tener compasión por los que fracasan.

Dame un hijo cuyo corazón sea diáfano, cuyas miradas sean altas; un hijo que sepa gobernarse a sí mismo antes de pretender gobernar a otros; que sepa avanzar hacia el futuro sin olvidar el pasado. Que sepa apreciar las renuncias que hace su padre a la riqueza mal habida, para heredarle dignidad, justicia y honradez.

Y cuando le hayas dado todo eso, añade, te lo ruego, bastante sentido del humor para que pueda ser siempre serio, sin tomarse demasiado solemnemente; dale humildad, para que recuerde siempre la sencillez de la verdadera sabiduría y la mansedumbre de la auténtica fuerza, alejado por completo de la arrogancia. Entonces, yo su padre, sin importar el final de la batalla, viviré por siempre anidado en su ánimo.

Un sabio le dice a un joven que teme ser padre: Sé naturalmente la imagen de lo que quieras que sea tu hijo. Y ten presente que te quiera hasta los 10 años como a su maestro; después, hasta los 20, que te admire y hasta la muerte que te respete como a su amigo. Enséñale a amar, demostrándole respeto hacia los demás, por tí mismo y que la vida es hermosa, aún en las privaciones que se llaman males. No permitas que te juzgue, pero no seas su juez, sino su apoyo para aceptar el fracaso y reiniciar la lucha existencial.

Papá, enséñale sólidos principios, que es el gran tesoro, para que le importe el fondo y él completará la forma y se llenará de fe, con un capital acumulado que pagará cuando un hijo de él llegue a cobrarle.

Reportajes Mundiales

Publicado por mario.web @ 13:04
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