Martes, 18 de octubre de 2011

Una esperanza ante el dolor del aborto

«Durante mucho tiempo no supe lo que me ocurría. Simplemente perdí el interés por los estudios, dejé a mi novio, comencé a tomar. Tuve muchas relaciones, pero desconfiaba de los hombres. Cuando estaba en casa estaba deprimida; por eso, a la primera oportunidad me salía a la calle. Hasta que me encontré una vieja amiga que hacía tiempo no veía. Me dijo: ´¡Cómo has cambiado, pero para mal!´ Me dolió, aunque sabía que lo decía porque me quiere. Y preguntó desde cuándo ocurrió. Caí en la cuenta: desde el aborto. Entonces entendí mis pesadillas, mi rabia oculta, mis llantos... Si pudiera volver atrás, no lo volvería a hacer, pero no hay marcha atrás: maté a mi bebé».

El Instituto para la Rehabilitación de la Mujer y la Familia, AC., IRMA, es una organización no confesional, formada por psicólogos, tanatólogos y médicos, que brinda un servicio profesional para la rehabilitación integral de cada una de las personas que busquen sanar la herida provocada por una o más pérdidas reproductivas, cuya consecuencia es el síndrome post aborto.

Los inicios

IRMA nació el 5 de abril del año 2000 como respuesta a la solicitud de mujeres que habían guardado silencio alrededor sobre su aborto y necesitaban expresar, entender y sanar lo sucedido. Su fundadora, María del Carmen Alva, atendía a mujeres con embarazos en crisis. Se dio cuenta de que no podría tratar igual a mujeres que nunca se habían practicado un aborto que a mujeres que sí lo habían hecho. Decidió profundizar sobre los efectos del aborto, el patrón que lleva a la reincidencia, así como el conocer las necesidades de quien vive el llamado Síndrome Posaborto (SPA). Inició con un trabajo de investigación documental y con entrevistas a especialistas e instituciones principalmente de Estados Unidos (entre éstas, la organización llamada «El viñedo de Raquel»Gui?o. En el año 1999 publicó el libro Y después del aborto, ¿qué?, por Editorial Trillas

Al principio IRMA atendía a mujeres que se habían provocado un aborto, pero luego llegaron también los padres del bebé muerto, los abuelos y otros miembros de la familia. También se acercaron al instituto personas que no habían logrado superar la pérdida de sus hijos por un aborto espontáneo.

Síndrome post aborto

En el caso del aborto provocado, la primera víctima es sin duda el hijo muerto, pero la segunda es la madre, quién buscó o aceptó que se le practicara un aborto generalmente en un momento de angustia, crisis, miedo y abandono, sin saber que se estaba haciendo un profundo daño a sí misma, el cual puede comenzar a manifestarse al día siguiente del aborto, a veces años después, y afectar el resto de su vida. Muchas veces estas mujeres no saben que el vacío que sienten, las dificultades para establecer relaciones significativas, las adicciones, la inestabilidad en sus vidas y otros signos son consecuencia del aborto.

El síndrome post aborto se compone de tres tipos de síntomas: los relacionados con el síndrome post traumático -insomnio, pesadillas recurrentes relacionadas con bebés muertos, fantasías diurnas tan angustiantes como las pesadillas, incapacidad progresiva para procesar los pensamientos y las emociones dolorosas, temor, irritabilidad, evitación de situaciones que puedan recordarles el aborto... ; depresión profunda -tristeza constante, intentos suicidas, sentimiento de vacío, sentimientos de abandono, de engaño y soledad, sentirse rechazada por todos, adicciones, trastornos alimenticios, disfunciones sexuales, apatía, inestabilidad, baja autoestima...; y duelo patológico -la falta de una imagen real del hijo para la elaboración adecuada del duelo, negar que se percibe dolor, tristeza o deseos de no haber tomado esa decisión, sufrir la pérdida del vínculo o relación que se pudo dar entre padre e hijo o madre e hijo, negarse el derecho de vivir un duelo ya que la pérdida fue por decisión propia, reacciones de aniversario (actitudes negativas en la fecha en que se abortó al bebé o cuando sería su cumpleaños), búsqueda de un bebé de reemplazo, maltrato o sobre protección a los otros hijos, sentimientos de culpa, incapacidad de perdonarse... .

El daño es grave. Ante esto, IRMA es una mano amiga profesional y especializada en la atención e investigación del Síndrome Posaborto. La rehabilitación es posible: IRMA ofrece una esperanza ante la vida a través del proceso terapéutico.


Publicado por mario.web @ 20:59
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