Mi?rcoles, 26 de octubre de 2011
Las perspectivas de la vida consagrada en el Tercer Milenio.
 
Vida consagrada durante el Tercer Milenio
Vida consagrada durante el Tercer Milenio

No por virtud, ni por coincidencia del destino, sino por designio amoroso de la Providencia de Dios, las religiosas que puedan leer este artículo serán las encargadas de dar continuidad a la vida consagrada durante el Tercer Milenio, apenas comenzado hace unos pocos años. Como eslabones de una gran cadena que viene de tiempos remotos1 las religiosas se encuentran, entre sus distintos quehaceres, con la no menos importante tarea de ser las "guardianas, centinelas y transmisoras"2 de la vida religiosa femenina. Su vida no está sólo al servicio del Instituto religioso al que pertenecen, sino a la institución de la vida monástica o religiosa.3

Si bien esta tarea se presenta grandiosa, no es menos cierto que los problemas a los que se enfrenta la vida consagrada femenina no son pocos ni insignificantes. Por un lado asistimos al despertar de vida consagrada femenina en las instituciones contemplativas, la abundancia de vocaciones en África y Filipinas. Un número también creciente de vocaciones, aunque se observa una ligera disminución en los últimos años, proveniente de la América Latina. La presencia de las religiosas es fundamental en las obras de asistencia social, la enseñanza y la catequesis. Vemos también el nacimiento de nuevas órdenes religiosas femeninas a través de las asociaciones y los movimientos de vida apostólica, difíciles de cuantificar estadísticamente.

Pero, no todo es "luz" en el camino de la vida consagrada femenina. Entre las "sombras" se encuentran datos que hablan por sí solos: mientras que el siglo XIX vio el nacimiento de 625 órdenes monásticas (80% de las cuales femeninas), el siglo XX que acabamos de dejar no se acerca ni con mucho a una pálida sombra de este florecimiento exuberante de órdenes religiosas,4 si bien es cierto que entre ellas vemos la no menos floreciente congregación de las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta o las Misioneras del Verbo Encarnado con un crecimiento casi exponencial en Sudamérica.
Sombra que pesa sobre el mundo religioso femenino lo es sin duda el "envejecimiento de su población". Muchas de las muertes no son ni siquiera pálidamente contrapuestas con los ingresos de nuevas vocaciones y los datos estadísticos arrojan resultados irrefutables: si entre 1911 y 1931 los Instituto de vida religiosa observaron un aumento del 146% en sus ingresos vocacionales5, desde finales de la década de 1970 comienzan a descender las estadísticas hasta llegar al punto de que en nuestros días el 21% de las religiosas se encuentra en una edad entre los 70 y los 80 años6. Y por si fuera poco, la disminución de las vocaciones a la vida consagrada femenina es mucho mayor que en el caso de los Institutos de vida consagrada masculinos.7

Otra sombra lo es también el "éxodo" de las órdenes religiosas que tiene su punto álgido a finales de la década de los años setenta.. Congregaciones que al cabo de diez años vieron diezmarse sus institutos con salidas, en algunos casos, casi en masa8.

Frente a este conjunto de "luces y sombras" hay voces9 que dicen: la vida consagrada está en crisis. Y sobre esa postura construyen sus teorías, basándose fundamentalmente en lo que se considera una crisis post-conciliar de los años setenta, en una gran incertidumbre sobre los hechos que estaban por venir después del Concilio (principalmente en la década de los setentas) y en los conflictos ideológicos que se vivieron en fechas posteriores al Concilio.

Se realizan estudios de tipo sociológico, psicológico, histórico, teológico, etc., que tratan de explicar las estadísticas. Se da una explicación humana para cada fenómeno que se observa: el envejecimiento de las órdenes, la disminución de la natalidad (especialmente en Occidente), el mundo secularizado carente de valores fundamentales, pérdida de la relevancia del papel de los religiosos en el mundo actual, crisis de identidad de la persona consagrada, la vida consagrada vista sólo como una contingencia histórica, etc.

Para muchos la verdadera tragedia del estado actual de la vida consagrada no es el temor por su pervivencia en el futuro, sino el estado desolador del presente. Otros, asimilándose a este pensamiento piensan que la confusión "no radica en su turbulencia sino en la confusión de espíritu que sufre la vida consagrada. Cuando pensábamos que la vida religiosa parecía más viva era cuando en realidad estaba más muerta. Y no lo sabía. Habían cesado los interrogantes; se había dejado de pensar; incluso la evolución personal y espiritual se había reducido a métodos, ejercicios y fórmulas. La vida regular había sustituido a la vida espiritual.10
La crisis, como hemos mencionado anteriormente queda señalada y evidenciada en diversos hechos, entre los cuales destacan la caída de vocaciones y el lógico envejecimiento de las comunidades religiosas.


NOTAS
1 Para algunos autores (Javier Sagastizabal en La Guía Monacal, Ed. Planeta, Barcelona 1997) (Giampaolo Redigolo en Oggi vengo a casa tua, Ancora Editrici, Milano 2000) los orígenes de la vida religiosa femenina se remontan a la fundación de los monasterios de clausura en la Edad Media, sin dar una fecha exacta al respecto.
2 Lattanzi L., Espansione sorprendente. Il monachesimo alla fine del II millennio, in Testimoni 1 (1998).
3 Conviene aclarar que en este pequeño artículo hablaremos indistintamente de vida religiosa y vida consagrada, de vida monástica y vida claustral, de vida contemplativa y vida activa. Utilizaremos el término genérico de vida consagrada siguiendo la terminología de la Exhortación post-sinodal Vida consagrada e Juan Pablo II.
4 Bertazzo Luciano. La vita consacrata: linee di evoluzione storica. Creder oggi 6 (1991).
5 Dal Piaz Giovanni. Religiosi in Italia. La presenza, la crisi, i modelli. Ciesa in Italia - Edizione 1997 p. 100.
6 Dall´Osto Antonio. Il divario generazionale. XXXIX Assemblea generale della CISM, in Testimoni 21 (1999), p. 21.
7 De Maio Mario. La psicoterapia: possibilità e condizioni di intervento, in: COSPES (a cura di), Difficoltá e crisi nella vita consacrata. Elledici, Torino 1996.
8 Por razones de caridad omitimos nombres de congregaciones.
9 Giuseppe Tacconi. Alla ricerca di nuove identità. Elledici. Torino, 2001 Se proponen diversas teorías para la investigación de la así llamada "crisis de la vida religiosa activa".
10 Joan Chittister, OSB El fuego en estas cenizas. Ed. Sal Terrae. Santander, 1998.

Autor: Germán Sánchez


Publicado por mario.web @ 19:44
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