Mi?rcoles, 02 de noviembre de 2011


Evangelio
Del santo Evangelio según san Mateo 5, 1-12
En aquel tiempo, cuando Jesús vio a la muchedumbre, subió al monte y se sentó. Entonces se le acercaron sus discípulos. Enseguida comenzó a enseñarles, hablándoles así:
«Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque serán consolados. Dichosos los sufridos, porque heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque verán a Dios.  Dichosos los que trabajan por la paz, porque se les llamará hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos. Dichosos serán ustedes cuando los injurien, los persigan y digan cosas falsas de ustedes por causa mía. Alégrense y salten de contento, porque su premio será grande en los cielos». Palabra del Señor.

Oración introductoria
Señor, dichoso soy porque hoy puedo dirigirme a Ti para que me ilumines y ayudes a vivir con alegría las bienaventuranzas, camino seguro para la salvación eterna y la felicidad en mi día a día.

Petición
«Cuando venga la multitud de tus santos, oh Señor, ¡cómo quisiera estar entre ellos!».

Meditación
De ellos es el reino de los cielos
«La solemnidad de Todos los Santos se fue consolidando durante el primer milenio cristiano como celebración colectiva de los mártires. En el año 609, en Roma, el Papa Bonifacio IV consagró el Panteón, dedicándolo a la Virgen María y a todos los mártires. Por lo demás, podemos entender este martirio en sentido amplio, es decir, como amor a Cristo sin reservas, amor que se expresa en la entrega total de sí a Dios y a los hermanos. Esta meta espiritual, a la que tienden todos los bautizados, se alcanza siguiendo el camino de las "bienaventuranzas" evangélicas, que la liturgia nos indica en la solemnidad de hoy. Es el mismo camino trazado por Jesús y que los santos y santas se han esforzado por recorrer, aun conscientes de sus límites humanos.

En su existencia terrena han sido pobres de espíritu, han sentido dolor por los pecados, han sido mansos, han tenido hambre y sed de justicia, han sido misericordiosos, limpios de corazón, han trabajado por la paz y han sido perseguidos por causa de la justicia. Y Dios los ha hecho partícipes de su misma felicidad: la gustaron anticipadamente en este mundo y, en el más allá, gozan de ella en plenitud. Ahora han sido consolados, han heredado la tierra, han sido saciados, perdonados, ven a Dios, de quien son hijos. En una palabra: "de ellos es el reino de los cielos"» (Benedicto XVI, 1 de noviembre de 2008).

Reflexión apostólica
«Por el bautismo, el cristiano es revestido de Cristo y participa de la novedad de su vida. El bautizado es ya un hombre nuevo, pero tiene delante de sí la tarea de colaborar con la gracia para llegar “al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Cristo”» (Manual del miembro del Movimiento Regnum Christi, n. 120).

Propósito
Ante Cristo Eucaristía pedir la sabiduría y fortaleza para vivir las bienaventuranzas.

Diálogo con Cristo
Señor Jesús, ¡qué ideal tan alto me propones! Qué metas tan opuestas a lo que el mundo y sus medios de comunicación me ofrecen. Es un camino difícil de recorrer porque bien conoces mi debilidad, mi angustia por lo pasajero, mi apego a lo intrascendente. Pero confío en que Tú me darás todo lo necesario para perseverar. Gracias por darme al Regnum Christi y a tantos hombres y mujeres santos, que me confirman que éste es un estilo de vida que puedo vivir.

«No le tengas miedo a Cristo; no le tengas miedo a tu posible vocación; no te acobardes ante las perspectivas de lucha y de sacrificio que alborean en el futuro de tu vida.
Con Cristo todo lo podrás; con Cristo serás el ser humano más feliz y dichoso; con Cristo lo tienes todo»
(Cristo al centro, n. 2230).

http://meditaciones.regnumchristi.org/


Publicado por mario.web @ 1:50
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