Mi?rcoles, 02 de noviembre de 2011
Más que gritar aprende a mandar
Más que gritar aprende a mandar

Seguro nos ha pasado ahí donde estemos, que por activa o pasiva demos o recibamos órdenes, respectivamente, convirtiéndose en una de las costumbres o cultura de la que nadie se escapa, sea cual sea nuestra condición social, nos guste o no. No me detendré en las justificaciones para dar y recibir órdenes, sino para compartirle en lo que nos puede ocurrir, si nos descuidamos, mandando.

Porque estará de acuerdo, en la experiencia cotidiana por donde quiera, lo que abunda y nos satura es mandar esto y lo otro; así por ejemplo, no falta la reunión, junta o el "experto analista" que con la boca y casi sin pensarlo, luego, luego esté mandando, conviene incluirnos.


Las "soluciones" para todo, y para no variar, en el caso mexicano, es la educación con la que estamos de acuerdo, pero que entre el pronunciamiento vocal de mandar, ejecutar la solución y hacer una educación permanente de calidad hay un abismo atiborrado de palabras y pocas acciones de calidad y coherencia, sobre todo en quienes las mandan y “exigen” se cumplan, por otros, ¡claro!

Allí están, no es consuelo, dos documentados ejemplos recientes en otras culturas, de que mandar es "re" fácil:

1. El boquete en las finanzas del país más poderoso del mundo: Estados Unidos y que este martes 2 de agosto requiere ampliar su techo de endeudamiento para no llevar al mundo entero a un escenario del que no se tiene antecedentes. Gran parte del origen de este despilfarro está evidenciado en el magnífico documental ganador del Oscar 2011: "Dinero sucio"; que según CNN las actuales negociaciones entre los dos partidos, ha dejado al presidente Obama con 36 mil seguidores menos en Twitter en tan sólo el 30 de julio.

2. El rescate millonario de la Unión Europea a Grecia, país que analistas serios acusan de mal gastar las ayudas recibidas en las últimas décadas.

Por lo que en esto de mandar más nos convine que a la señora Lagarde, gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), no se le ocurra para solucionar estas crisis mundiales, mandar algo parecido a lo que la reina María Antonieta atribuyen ordenó para acabar con el hambre del pueblo francés: "si no tienen pan, que coman pasteles."

Sólo confirmaría, percibo, que mandar es fácil; lo interesante y efectivo me parece está en cuánto somos capaces usted y yo de vivir eso que mandamos y queremos hagan otros. ¿Nos atrevemos?

¡Gracias por sus comentarios!

Twitter: @yoinfluyo


Publicado por mario.web @ 17:14
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