Mi?rcoles, 02 de noviembre de 2011
Globalización: los Valores locales son parte del menú
Globalización: los Valores locales son parte del menú

Hace pocos meses BBVA, uno de los mayores bancos españoles, anunciaba el traslado de todos sus servicios informáticos a India. Los japoneses Sony y Toyota se encuentran hace algunos años instalados con éxito en México y el que durante años fue el monopolio español de la energía Endesa se ha convertido en menos de un año en un gigante europeo en manos alemanas, E.On.

Actualmente los avances tecnológicos, la apertura de los mercados de capitales y las transacciones de bienes y servicios que se realizan a nivel mundial nos están mostrando un escenario cada vez más complejo. Esta tendencia apunta claramente hacia una mayor interacción entre cultura y empresa, donde el capital humano y las organizaciones juegan aquí un papel más importante que aspectos más típicamente culturales, antropológicos o lingüísticos.

¿Cómo viven los empleados estos procesos de globalización?

En estos últimos años, el fenómeno de la globalización, cada vez más intenso y articulado, ha generado un nuevo campo de investigación. Las unidades geográficas tradicionales -países y mercados- con respecto a las cuales se desarrollaron las primeras teorías de comercio e inversión, ya no reflejan la realidad de un sistema económico más complejo.

Literatura al respecto hay suficiente. Algunos estudios, por ejemplo, afirman que una mayor diferencia cultural favorece las empresas mixtas -pues el socio local constituye la manera de mitigar dicha diferencia-, mientras que otros concluyen justamente lo contrario, esto es, que la diferencia cultural impulsa a un mayor control de las filiales.

¿Y la persona?

Veamos el caso del grupo coreano Samsung que desde algunos años organiza su red de filiales en países como Chile, Argentina, Brasil, Colombia, Perú, Venezuela y Panamá, en donde este último actúa de hecho como cabeza de puente para todo el continente, canalizando todas las inversiones.

La diferencia cultural con Iberoamérica claramente es enorme, pero la supera Samsung mediante el uso del inglés y un amplio programa propio de formación. En él se seleccionan a jóvenes coreanos para desplazarlos durante uno o dos años a las filiales del Grupo. Además de aprender el idioma local, trabajan en la empresa y, a veces, cursan también programas de postgrado. El número de jóvenes en formación en las filiales depende de la evolución de sus ventas y beneficios, pues se interpreta como una inversión y una recompensa por la buena marcha del negocio.

Sin embargo cuando el enganche entre las diferentes culturas no se produce de modo fluido aparece un factor de tensión importante que puede terminar con las buenas intensiones y con el negocio. El profesor de dirección de personas del IESE, España, Yih-teen Lee ha estudiado cómo afecta la cultura nacional al "encaje" y motivación de las personas que trabajan en una empresa. Su investigación, premiada por la Academy of Management, revela que las distintas culturas perciben de forma diferente la autoridad, lo que condiciona su integración y, con ello, su grado de satisfacción y motivación laboral. En el estudio se plantea que la clave del éxito para la globalización de las empresas radica en el "diseñar estructuras congruentes con los sistemas de valores locales".

El estudio va incluso más allá de los aspectos culturales y entra de lleno en el tema valórico: cuando no se conocen ni se comparten los valores corporativos, las personas pasan a guiarse sólo por sus objetivos personales o profesionales, lo que conduce a la ineficiencia de la empresa. Una vez más los valores locales juegan un rol decisivo en el éxito de las empresas.

Si en el contexto global las grandes multinacionales están haciendo lo imposible por conectar a sus empleados con sus valores corporativos es hora ya que nuestras empresas nacionales copien tan buena práctica y se aboquen a descubrir sus propias motivaciones para permear sus valores a sus ejecutivos y empleados. En este camino, empezar por construir o actualizar sus códigos de ética corporativos parece ser un buen comienzo, donde la difusión a sus empleados parece ser la clave de una buena parte del éxito de la compañía.

Autor: Alfonso Mujica V, Presidente de USEC | Fuente: Usec.cl


Publicado por mario.web @ 17:16
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios