Jueves, 03 de noviembre de 2011

"Los promotores de la imagen proyectada por H. Potter disfrazan la brujería presentándola como algo bueno, cariñoso, infantil y juguetón. ¿Qué hay detrás de la facinación que parece dominar a los niños? Como un moderno flautista con su 'flauta encantada' no arrastra ratas ni roba los niños pero sí sus almas." comentario de la crítica cinematográfica. 
Hoy día hay muchas formas de sacarnos y de sacar a nuestros hijos de la realidad cristiana la corrupción de la inocencia no se queda en lo simple material... busca el consagrar las almas al maligno. 

La 'civilización' que promueve Harry Potter" 
Lo que es incomprensible, y por lo tanto resulta muy inquietante, es ver hoy el entusiasmo de muchísimos niños por unos libros de 400 a 600 páginas, sin ninguna ilustración. Los devoran, siendo que a ninguno de ellos verdaderamente le gusta leer. 

Y estos libros, que ejercen una seducción irresistible, una fascinación cautivante sobre los niños -desde la edad de 10 años- tienen un nombre: son los de la colección de "Harry Potter". Los mismos padres de familia se extrañan y a veces se alegran: "Mi hijo/a... ¡por fin se ponen a leer!" 

Esta nueva generación de jóvenes, que habitualmente tenía la mirada clavada en la televisión, los videos, los juegos electrónicos o las computadoras, se apasiona ahora por estos enormes libros. 

Cuarenta millones de ejemplares han sido vendidos en el mundo desde julio de 1997. ¡Algo jamás visto! 
Pero... ¿quién es ese autor genial que sale súbitamente de las sombras? Es la señora Joanne K. Rowling, una escocesa nacida en 1965.

Divorciada, educa sola a su única hija. Después de algunos estudios literarios, trabajó como secretaria de Amnesty International. Pronto se vio desempleada, y conoció una gran miseria material. 

Y he aquí que de repente, en el año 1996, mientras iba en tren desde Londres hasta Manchester, tuvo una "iluminación" con un proyecto literario sobre "Harry Potter".

Y esa colección comprende 7 volúmenes, a fin de llegar a la perfección. 
Aparecerá un volumen por cada año. ¿La Señora Rowling tiene un fin confeso? La gloria que ahora la rodea la empujó a las confidencias, y el 19 de Octubre del 2000 declaró a un periodista del "London Times": 

"ESOS LIBROS AYUDAN A LOS NIÑOS A ENTENDER QUE ESE FRÁGIL Y DÉBIL HIJO DE DIOS NO ES MÁS QUE UNA BROMA QUE AÚN TIENE SIETE VIDAS, COMO LOS GATOS, PERO QUE SERÁ HUMILLADO, ANIQUILADO, CUANDO VENGA EL GRAN DILUVIO". 

A través del "diluvio de fuego" la Señora Rowling alude indudablemente a su cuarto volumen, que cuenta con 652 páginas y se llama "Harry Potter y el cáliz de fuego". 

De hecho, en ese tomo Satanás se va a encarnar, tomando materia ósea en un muerto, carne de un viviente y... ¡sangre de Harry Potter! Todo esto con un rito en el cual las palabras presentan sugestivamente una fuerte analogía con las de la consagración de la Misa.

¡Cómo no suponer, con certeza y desde ahora, que la inspiración y el éxito de estos libros son diabólicos! Pero vayamos más lejos en nuestras investigaciones. ¿Quién es el héroe? 

Harry Potter es un niño de once años, huérfano, recogido por su tío y su tía. Con ellos lleva una vida pobre y triste. Un día, su vida da un vuelco radical: se entera que está inscrito en el colegio Poudlard,

famosa escuela de hechicería. En realidad, sus padres eran ilustres hechiceros que fueron asesinados por el temible mago Voldemort.

Al nacer, Voldemort le lanzó un terrible maleficio, que le dejó sobre la frente una cicatriz indeleble en forma de rayo, que se vuelve dolorosa cuando Satanás se le acerca. Las varitas mágicas que poseen Voldemort y Harry Potter son gemelas: 
contienen las dos una pluma del mismo fénix. 

El joven lector entra entonces, para ser iniciado, en un universo de fealdad, de hechicería, de magia, de esoterismo, pintado al detalle y propuesto a la imaginación tan impresionable de los niños. 

En el tomo IV, el punto culminante es la descripción sin equívocos de un ritual satánico, que incluye la matanza de un niño, profanación de difuntos y cementerios, un sacrificio sangriento y blasfemias. 

Cada año escolar comienza el 31 de Julio, fecha de nacimiento de la autora. Ella en una visión profética, escribió:

"NO ME EXTRAÑARÍA QUE EL 31 DE JULIO SE VUELVA EN EL FUTURO LA FIESTA DE HARRY POTTER. SE ESCRIBIRÁN LIBROS SOBRE ÉL, TODOS LOS NIÑOS DEL MUNDO CONOCERÁN SU NOMBRE". (Tomo I, página 18). 

A través de la vida del héroe, Harry Potter, la imaginación y luego el alma de los niños quedan profundamente marcadas, ensuciadas e inclinadas al mal, de cuatro maneras: 

1.- Por la liberación de la moral más elemental. Para la autora el fin justifica los medios, y por eso Harry Potter se presenta a la admiración de los niños porque sale de sus apuros por el odio, la venganza, la mentira y la desobediencia. 

2.- Por la burla a los cristianos que condenan la hechicería. 

3.- Por la inclinación a la magia blanca. Todos sabemos que toda forma
de magia es diabólica, cualquiera sea la intensión que uno proponga. Se entra en un "juego" sobre lo natural, al que Dios no se presta; por lo tanto el que lo que dirige sabemos quien es.

4.- Por la inclinación a la magia negra. Hemos dado ejemplos de lo que es propuesto a los niños en ese terreno.

Recordando las palabras de Nuestro Señor: 
"SI ALGUIEN HACE CAER EN EL PECADO A UNO DE ESTOS PEQUEÑOS QUE CREEN EN MÍ, MÁS LE VALDRÍA QUE LE PUSIESEN AL CUELLO UNA PIEDRA DE MOLINO Y LO ARROJARAN AL MAR" (San Marcos, IX,42). 


Publicado por mario.web @ 0:57
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios