Viernes, 04 de noviembre de 2011

Tema de perenne actualidad. Interesa a toda clase de personas y no son ajenos a él ni los Gobiernos ni la Iglesia. Trae de cabeza a muchos padres y educadores, y nada digamos a los adolescentes y jovenes. Esta presente en la sociedad, en los medios, en el hogar y fuera de él. En la vida. Para unos es el fin de sus vidas. Para otros es la cruz. He aqui reflejadas dos posturas contrapuestas en Internet en dos jóvenes, chica y chico:
 
"Segun tu para poder tener relaciones sexuales se debe estar casado, por que si no uno fornica. Por Dios, ¿ tu te das cuenta lo que dices?. Dios nos hizo seres libres y pensantes, tambien sentimos y no necesariamente debemos pedirle a un sacerdote que nos case delante de Dios y dentro de una iglesia. Para amarse sinceramente no es necesario tener la bendicion de un sacerdote y haber jurado ante Dios respetar el sacramento del matrimonio. Solo se necesita amor para entregarse a alguien, y Dios es amor, por lo tanto no hay nada pecaminoso!" .
 
El chico replica: Te has hecho un Dios a tu medida, amoldado a tu propio gusto y conveniencia, y, en contra de los Evangelios. Niegas que la fornicación sea un pecado, es mas, vienes a decir que es una barbaridad afirmar que sea pecado.. Naturalmente, una chica con semejante mentalidad no interesa como esposa; da igual lo guapa que sea y la posicipn social y economica que pueda tener, porque no ofrece al conyuge o marido (tu dirías "pareja") ninguna garantia de fidelidad y estabilidad: si fornicar no es pecado, entonces el adulterio tampoco; y si todo lo amoldas a tu conveniencia, ¿que te impediria abandonar al conyuge para irte con otro?. Poco te costaría justificarlo a tu manera. El destino del pobre idiota que se "arrejunte" contigo terminarí abandonado (o divorciado, si se llegasen a casar)..., y en cualquier caso perderá el tiempo".


Autor: Padre Miguel Rivilla San Martin


Publicado por mario.web @ 22:47
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