Jueves, 10 de noviembre de 2011

Para, después de la vida,

salpicada de obstáculos  y de sobresaltos

aguardar el momento definitivo

donde, lo que no entendíamos, lo veremos

donde, lo que no alcanzábamos….

con nuestros ojos mismos lo contemplaremos.

NUNCA SERA TARDE, HERMANOS

Para los que fuiste padres,

recibir el abrazo del que es Padre

y premiará los desvelos por vuestros hijos

la mano de los que, anteponiendo el amor,

enseñasteis  y dejasteis lo mejor de vosotros mismos

NUNCA SERA TARDE, HERMANOS

Para los que, siendo jóvenes o niños,

la muerte os cortó sin previo aviso.

Para los que, teniendo la vida por delante,

el silencio y el absurdo

os apartó para siempre de nuestros ojos.

No será tarde porque, en el cielo,

seréis eternamente jóvenes

como joven fue y murió el mismo Jesucristo.

No será tarde porque, en el cielo,

siendo niños disfrutaréis de una Madre

que acoge, con amor de Madre,

a los que acuden pidiendo amor y regazo

NUNCA SERATARDE, HERMANOS

Amigos y consagrados, sacerdotes y religiosos,

enfermos y trabajadores, anónimos y olvidados…

Porque, Dios, lejos de olvidar…siempre recuerda

con nombre y apellidos,

las huellas que, al pasar por esta tierra,

todos vamos dejando en los mil caminos recorridos.

No será tarde para aquellos que, siendo heraldos,

predicaron lo que hoy celebramos:

la Vida sobre la muerte…Dios venciendo al maligno

Nunca será tarde, cuando llegue el momento,

de abrazarnos con abrazo eterno

de sonreir en una inmensa alegría eterna

de vivir en una VIDA que ya no cesará

de disfrutar en una ETERNA FIESTA en el cielo

Nunca, así lo creemos, será tarde

para, después de la muerte, descubrir el velo

que nos traslada al lugar donde todo es gozo eterno.

Escrito por Javier Leoz - Sacerdote Diocesano de Pamplona (Navarra) 

Amén.


Publicado por mario.web @ 11:16
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