S?bado, 12 de noviembre de 2011
El diálogo teológico es necesario. También es indispensable profundizar en los motivos históricos de decisiones tomadas en el pasado. Pero lo que más urge es esa «purificación de la memoria», tantas veces evocada por Juan Pablo II
 
Promotor de la Unidad Cristiana y del Diálogo Interreligioso
Promotor de la Unidad Cristiana y del Diálogo Interreligioso
En sus propias palabras:

Alimentados y apoyados por la Eucaristía, los católicos no pueden dejar de sentirse estimulados a tender a esa plena unidad que Cristo deseó ardientemente en el Cenáculo. El sucesor de Pedro sabe que tiene que hacerse cargo de modo muy particular de este supremo deseo del divino Maestro. A Él se le ha confiado la tarea de confirmar a los hermanos (cf. Lucas 22, 32).

Plenamente consciente, por tanto, al inicio de su ministerio en la Iglesia de Roma que Pedro ha regado con su sangre, su actual sucesor asume como compromiso prioritario trabajar sin ahorrar energías en la reconstitución de la unidad plena y visible de todos los seguidores de Cristo.

Ésta es su ambición, éste es su apremiante deber. Es consciente de que para ello no bastan las manifestaciones de buenos sentimientos. Son precisos gestos concretos que penetren en los espíritus y remuevan las conciencias, llevando a cada uno hacia esa conversión interior que es el presupuesto de todo progreso en el camino del ecumenismo.

El diálogo teológico es necesario. También es indispensable profundizar en los motivos históricos de decisiones tomadas en el pasado. Pero lo que más urge es esa «purificación de la memoria», tantas veces evocada por Juan Pablo II, la única que es capaz de preparar los espíritus para acoger la verdad plena de Cristo. Cada quien debe presentarse ante Dios, juez supremo de todo ser vivo, consciente del deber de rendirle cuentas un día de lo que ha hecho o no ha hecho por el gran bien de la unidad plena y visible de todos sus discípulos.

El actual sucesor de Pedro se deja interpelar en primera persona por esta petición y está dispuesto a hacer todo lo posible para promover la causa fundamental del ecumenismo. Tras las huellas de sus predecesores, está plenamente determinado a cultivar toda iniciativa que pueda parecer oportuna para promover contactos y el entendimiento con los representantes de las diferentes iglesias y comunidades eclesiales. A ellos les dirige también en esta ocasión el saludo más cordial en Cristo, único Señor de todos.”

La Iglesia de hoy debe reavivar en sí misma la conciencia de la tarea de volver a proponer al mundo la voz de Aquél que dijo: «Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8, 12). Al emprender su ministerio, el nuevo Papa sabe que su deber es hacer que resplandezca ante los hombres y las mujeres de hoy la luz de Cristo: no la propia luz, sino la de Cristo.

Con esta conciencia me dirijo a todos, también a aquellos que siguen otras religiones o que simplemente buscan una respuesta a las preguntas fundamentales de la existencia y todavía no la han encontrado. Me dirijo a todos con sencillez y cariño para asegurarles que la Iglesia quiere seguir manteniendo con ellos un diálogo abierto y sincero, en búsqueda del verdadero bien del ser humano y de la sociedad.

(Del primer mensaje del Papa Benedicto XVI, en la capilla Sistina, 20 de abril de 2005)


ESPERANZAS DE UNIDAD: RESPUESTAS DEL MUNDO


Mensaje de Benedicto XVI al rabino jefe de Roma

CIUDAD DEL VATICANO, jueves, 21 abril 2005 (ZENIT.org).- El Papa Benedicto XVI ha enviado uno de sus primeros mensajes al rabino jefe de Roma, Riccardo di Segni, en el que se compromete a reforzar el diálogo con el pueblo judío.

El telegrama, enviado este miércoles, responde a un mensaje que el rabino había enviado al nuevo obispo de Roma para felicitarle y desear que su pontificado sirva para continuar con «un diálogo fecundo en el respeto de la diversidad».

Di Segni, tras recibir el mensaje, ha afirmado: «me siento complacido y agradecido por este mensaje tan tempestivo, importante, y significativo».

El texto del Papa dice así:

«El Señor tenga piedad y nos bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros. El 19 de abril de 2005 los cardenales de la Santa Romana Iglesia me han elegido obispo de Roma y pastor universal de la Iglesia católica. Al anunciar mi elección y la inauguración solemne de mi pontificado, el domingo 24 de abril a las 10,00 horas, confío en la ayuda del Altísimo para continuar con el diálogo y reforzar la colaboración con los hijos y las hijas del pueblo judío. Vaticano, 20 de abril de 2005. Benedictus XVI».


«Sustanciales» coloquios entre la Santa Sede e Israel

TEL AVIV, jueves, 21 abril 2005 (ZENIT.org).- Las delegaciones oficiales de la Santa Sede y de Israel han dado pasos en las negociaciones para la aplicación del Acuerdo Fundamental que firmaron en 1993 en una reunión celebrada este miércoles.

«Los coloquios han sido sustanciales, sinceros y cordiales y las delegaciones se han comprometido a hacer todo lo posible para concluir su tarea en un futuro cercano», afirma el comunicado final.

«Con el Acuerdo Fundamental de 1993, la Santa Sede reconoció plenamente el Estado de Israel y entabló con él relaciones diplomáticas. Por este motivo, Israel se comprometió a reconocer, con un nuevo tratado bilateral, los derechos de la Iglesia en Tierra Santa en el campo legal, fiscal y de propiedad a través de los siglos precedentes a la creación del Estado de Israel (1948)», explica la agencia Asianews.

«Las negociaciones buscan encontrar un acuerdo precisamente en estos puntos --contenidos en el artículo 10 párrafo 2-- y tienen lugar desde hace ya algunos años», explica la agencia.

«Los coloquios buscan llegar a un acuerdo que confirme algunas exenciones de impuestos a propiedades de la Iglesia, la salvaguarda de sus propiedades, y la participación del Estado en la financiación de obras sociales y educativas de la Iglesia a favor de la población», añade.


Los católicos rusos invitan al nuevo Papa a visitar su país,

Para promover el diálogo con la Iglesia ortodoxa rusa

MOSCÚ, jueves, 21 abril 2005 (ZENIT.org).- En un mensaje enviado a Benedicto XVI, el arzobispo católico de la Madre de Dios en Moscú, monseñor Tadeusz Kondrusiewicz, ha invitado al nuevo Papa a visitar su país.

El texto manifiesta «la esperanza en una visita suya a Rusia con el objetivo de reafirmarnos en a fe y desarrollar el diálogo con la Iglesia ortodoxa rusa».

«Quiero asegurarle, Santidad, que los católicos rusos, con sus oraciones, le apoyarán y pedirán al Señor fuerzas físicas y espirituales por una feliz realización de la difícil misión que se le ha confiado», añade.

El mismo arzobispo ha escrito además una carta, que será leída en las parroquias en la misa del próximo domingo en la que recuerda que algunos libros del cardenal Joseph Ratzinger, como «Introducción al cristianismo», tienen una gran popularidad en ruso.

El prelado considera que el nuevo Papa ayudará a la Iglesia de hoy a «encontrar la medicina contra el influjo pernicioso del secularismo y del relativismo».
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Representante ortodoxo cree que Benedicto XVI podría ser el Papa de la unidad

Mensaje enviado a Zenit por el obispo Hilarion Alfeyev

VIENA, jueves, 21 abril 2005 (ZENIT.org).- El obispo Hilarion Alfeyev, representante de la Iglesia ortodoxa rusa ante las Instituciones Europeas, considera en un mensaje enviado a Zenit que el Papa Joseph Ratzinger podría ser el Papa de la unidad.

«Quizá sea Benedicto XVI cumpla con la histórica misión de unir a católicos y ortodoxos en defensa del cristianismo ante el desafío del secularismo militante», reconoce.

El obispo de Viena y de Austria había pronunciado en la tarde de la elección del nuevo Papa una conferencia en la Universidad Católica de Friburgo, en Suiza, en la que empezó con una diatriba contra el relativismo.

En su intervención insistió «en la necesidad de que católicos y ortodoxos en Europa formen un frente común y creen una alianza paneuropea del cristianismo tradicional para defender los valores espirituales».

Su sorpresa fue enorme al saber que el escogido, el cardenal Joseph Ratzinger, es precisamente un defensor de estas ideas.

Personalmente, lo primero que este obispo ortodoxo espera es «que la Iglesia católica siga preservando su enseñanza tradicional doctrinal y moral sin rendirse a las presiones de grupos progresistas que piden la ordenación de las mujeres, la aprobación de los así llamados matrimonios homosexuales, el aborto, la anticoncepción, eutanasia, etc.».

«En segundo lugar --explica a Zenit--, espero que el nuevo pontificado se caracterice por un gran avance en las relaciones entre la Iglesia católica y las Iglesias ortodoxas rusas y que tenga lugar el encuentro del Papa de Roma con el Patriarca de Moscú».

A nivel teológico, el obispo ortodoxo ruso desearía que se debatieran temas con los católicos acerca del «uniatismo» --los católicos de rito oriental que viven en tierras de mayoría ortodoxa fieles a Roma-- «el primado [del Papa] y otras cuestiones teológicas y eclesiológicas que todavía nos dividen».

Por su parte, el patriarca Alejo II de Moscú y de todas las Rusias ha enviado un mensaje a Benedicto XVI para felicitarle y esperar que en su pontificado «experimente un desarrollo en las relaciones amistosas entre nuestras Iglesias y un fecundo diálogo entre ortodoxos y católicos».

«Creo que es una de las tareas más cruciales de la cristiandad --añade--. Nuestras Iglesias, con su autoridad e influencia, deben unir sus esfuerzos para predicar los valores cristianos a la humanidad moderna. El mundo secular, al perder sus puntos de referencia espirituales, experimenta una necesidad sin precedentes de nuestro testimonio común. Deseo que el servicio de Su Santidad contribuya a cumplir con esta tarea».


Nuncio en Berlín: Benedicto XVI tendrá un impacto muy positivo en Alemania


En particular, en el ecumenismo; asegura

BERLÍN, jueves, 21 abril 2005 (ZENIT.org).- El nuncio apostólico en Berlín cree que la elección del cardenal alemán Joseph Ratzinger al solio pontificio «podrá tener influencias muy positivas para la Iglesia en Alemania».

El arzobispo Edwin Josef Ender, alemán representante del Papa en Berlín, ha confesado a Zenit su «alegría» por la «feliz decisión» y subraya que le gusta especialmente constatar «las buenas reacciones que ha tenido la elección en Polonia, donde le ven como el colaborador cercano de Juan Pablo II y como la persona que llevará adelante su herencia».

El nuevo obispo de Roma tiene previsto volver a su Patria con motivo de las Jornadas Mundiales de la Juventud que se celebrarán a mediados de agosto en Colonia, según él mismo confirmó en su primer mensaje.

El arzobispo Ender destaca el «gran espíritu y formación» de Benedicto XVI y afirma con una sonrisa: «Bendito el que viene en el nombre del Señor».

Ante las críticas expresadas por algunos grupos, el representante papal en Alemania pide que se dé una «oportunidad» a este Papa y sugiere no fijarse excesivamente en su pasado: «Es muy capaz, tenemos que mirar hacia delante», propone más bien.

«Su acogida ciertamente no está envuelta del entusiasmo de la elección del Papa Juan Pablo II, pues en aquel momento las circunstancias históricas en Polonia eran muy distintas», reconoce.

«Miremos al futuro y dejemos las polémicas», anima.

«Soy optimista en lo que concierne a las relaciones ecuménicas, depende claro está de ambas partes, pero se comprometerá como lo hizo ya su predecesor», asegura.

«El cardenal Ratzinger ciertamente no necesitaba aprender ni estudiar el ecumenismo, pues ya nació en la tierra de la Reforma. Muy distinto era el bagaje de Juan Pablo II, que venía de una tierra en la que no había católicos y protestantes, sino creyentes o no creyentes», aclara el nuncio apostólico en Berlín.

«La gran reforma es siempre volver a las fuentes, al Evangelio, y él lo hará», observa. «Yo le conocí ya en 1981 cuando yo estaba en la Secretaría de Estado y le puedo decir que promete, tiene una gran talla espiritual», revela a Zenit.

«Ayer en la televisión el hermano del Papa recordaba que un día, hace años, le había comentado que le gustaba el nombre de "Benedicto" para los papas. Creo que en la decisión del nombre ha influido también su tierra natal, Baviera, poblada de monasterios benedictinos», añade el nuncio.



Las campanas de todas las Iglesias de Irak acogieron a Benedicto XVI


BAGDAD, jueves, 21 abril 2005 (ZENIT.org).- Las iglesias católicas de Irak tañeron a fiesta cuando se anunció la elección de Benedicto XVI, ha revelado el nuncio apostólico en Bagdad, el arzobispo Fernando Filón.

«No parecía un país islámico, sino que estábamos en la Plaza de San Pedro del Vaticano», afirma.

«Todos los cristianos tuvieron la posibilidad de saber inmediatamente que había sido elegido un nuevo Papa y de este modo manifestaron su alegría», aclara en declaraciones a «Radio Vaticano».

Monseñor Filoni aclara que en Irak el nombre asumido por el Papa «no era totalmente desconocido, al menos para quienes tienen algo de memoria histórica. Recuerdan que Benedicto XV había querido crear precisamente en la sede de la delegación apostólica de Mosul un orfanato en el que mantenía a niños que eran hijos de mártires, de personas que habían asesinadas, cristianos, precisamente durante la primera guerra mundial y que habían sido víctimas de las atrocidades de los turcos».

«Esto recordó naturalmente que hay un lazo entre este nombre de Benedicto XV y el nuevo Papa, Benedicto XVI. Irak, por tanto, ve en este nombre una bendición», concluye.

Publicado por mario.web @ 23:36
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