Viernes, 18 de noviembre de 2011

Cuando alguien cambia tu vida, es imposible no alegrarse por los triunfos de esa persona, incluso cuando ha muerto ya. Carlos Turrin Villanueva estuvo en prisión por diez años, por actividades terroristas en Perú. Estando en prisión, pensó en escribirle a Juan Pablo II, pues comenzaba a interesarse en la fe. ¡Cuál fue su sorpresa al recibir una respuesta del ahora beato, un buen día del año 1991! Para Carlos, fue un paso decisivo para su conversión. De ello nació también la ilusión de evangelizar la prisión en que estaba, a pesar de las amenazas y malos tratos que recibieron. Ahora que goza de la libertad desde hace más de 10 años, Carlos continua con su labor evangelizadora en la Acción Pastoral Carcelaria. La beatificación de Juan Pablo II es para él un motivo más para llevar tras las rejas la esperanza que el papa polaco encendió en su corazón.


Publicado por mario.web @ 19:16
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios