Jueves, 08 de diciembre de 2011
 

(Artículo publicado en The Washington Times)

Los promotores del control de la población y de la “planificación familiar” creen que estaríamos mejor si este bebé nunca hubiera nacido.

Pero están equivocados; conforme nuestras cifras han ido aumentando, nuestra prosperidad se ha incrementado. La vida ha estado mejorando de manera espectacular según todos los indicadores de bienestar.

-    En 1960 solo existíamos 3 mil millones de personas, y el ingreso per cápita en el mundo era sólo US$ 1,500.00.

-    Hoy, que ya pasamos la marca de los 7 mil millones, el ingreso per cápita se ha elevado a US$ 9,000.00.

La “explosión demográfica” es un mito. Y más bien, la verdadera explosión se ha producido en el desarrollo de la salud y en el triunfo sobre la longevidad.

-    En el siglo XIX, 4 de cada 10 niños morían antes de llegar a la edad de 5 años. Hoy en día la mortalidad de menores de 5 años se encuentra en un 6% y descendiendo.

-    Hace doscientos años, la expectativa de la vida humana era menos de los 30 años. Hoy está en los 69 años y ascendiendo. Es lógico que como la gente vive más, hay más de nosotros en un momento dado.

La producción mundial de alimentos y recursos nunca ha sido tan alta. Se produce suficiente grano para cada persona de la tierra, para consumir 3,500 calorías diariamente. No hay necesidad de que nadie muera de hambre en medio de esta abundancia. La raza humana nunca ha estado tan bien en sus posibilidades económicas.

De hecho el despoblamiento y no la sobrepoblación, es la verdadera amenaza:

-    Las poblaciones de los países desarrollados hoy se han estancado o están bajando. Se pronostica que Europa y Japón perderán la mitad de su población para el 2100.

-    80 países que en conjunto son más de la mitad de la población mundial tienen una tasa de fecundidad por debajo de la tasa de reemplazo, definida como 2.1 hijos por mujer.

-    Incluso en los países en vías de desarrollo, el tamaño de la familia se ha reducido. Ha pasado de alrededor de 5 hijos por mujer en 1960 a menos de 3 en la actualidad. Y sigue disminuyendo.

La población del mundo ya está envejeciendo, y las consecuencias económicas serán el cierre de colegios, disminución de los mercados de valores y economías moribundas. Piensen en Grecia.

Según la “proyección demográfica baja” de Naciones Unidas, históricamente la más confiable, la población del mundo se elevará a en el 2040, y entonces empezará a bajar. A pesar de ello los promotores del control de la población siguen aterrorizando a la gente (y recaudando fondos) con el fantasma de la sobrepoblación. Dicen que la gente pobre de los países en desarrollo está teniendo demasiados hijos. Esta perorata equivale a decir que sólo a la gente adinerada se le debería permitir tener hijos, es decir, una nueva forma de racismo de escala mundial.

Unámonos también en la celebración del nacimiento del Bebé Siete Mil Millones. Este bebé es una buena señal para nuestro futuro, nuestra esperanza y nuestra prosperidad. La gente es nuestro más grande recurso. Todos, ricos o pobres, somos creación única con algo invaluable que ofrecer al resto de la humanidad.

El Bebé Siete Mil Millones no es un pasivo sino un activo.
No es una maldición sino una bendición para todos nosotros.

-    Population Research Institute.


Publicado por mario.web @ 10:09
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