Martes, 20 de diciembre de 2011

¿Se puede dar la comunión a enfermos que no pueden reconocer la
Eucaristía?



  La ley universal de la Iglesia no tiene directrices explícitas que
respondan esta pregunta, pero si presenta criterios aplicables. Cada
diócesis puede tener instrucciones adicionales al respecto.

  La ley canónica sobre la recepción de la Eucaristía:

C843: P1 Los ministros sagrados no pueden negar los
sacramentos a quienes los pidan de modo oportuno, estén bien
dispuestos y no les sea prohibido por el derecho recibirlos.

P2 Los pastores de almas y los demás fieles, cada uno según su
función eclesiástica, tienen obligación de procurar que quienes piden
los sacramentos se preparen para recibirlos con la debida
evangelización y formación catequética, atendiendo a las normas dadas
por la autoridad eclesiástica competente.

C912 Todo bautizado a quien el derecho no se lo prohíba, puede
y debe ser admitido a la sagrada comunión.

C913 P1 Para que pueda administrarse la santísima Eucaristía a
los niños, se requiere que tengan suficiente conocimiento y hayan
recibido una preparación cuidadosa, de manera que entiendan el
misterio de Cristo en la medida de su capacidad, y puedan recibir el
Cuerpo del Señor con fe y devoción.
P2 Puede, sin embargo, administrarse la santísima Eucaristía a
los niños que se hallen en peligro de muerte, si son capaces de
distinguir el Cuerpo de Cristo del alimento común y de recibir la
comunión con reverencia.

C914 Los padres en primer lugar, y quienes hacen sus veces,
así como también el párroco, tienen obligación de procurar que los
niños que han llegado al uso de razón se preparen convenientemente y
se nutran cuanto antes, previa confesión sacramental, con este
alimento divino; corresponde también al párroco vigilar para que no
reciban la santísima Eucaristía los niños que aún no hayan llegado al
uso de razón, o a los que no juzgue suficientemente dispuestos.

  La Conferencia de Obispos de Estados Unidos (USCCB) aplica la ley
mencionada a los incapacitados en su "Guía para la Celebración de los
Sacramentos con Personas Incapacitadas" (1995)

"El criterio para la recepción de la Comunión es el mismo para
personas con incapacidades de desarrollo o mentales - que la persona
sea capaz de distinguir el Cuerpo de Cristo del alimento ordinario,
aunque este reconocimiento sea evidente por comportamiento, gesto o
silencio reverente en vez de verbal. A los párrocos se les anima a
consultar con los familiares, los que toman el lugar de familiares...
Si se determina que un feligrés incapacitado no está preparado
para recibir el Sacramento, se debe tener gran cuidado de explicar las
razones para esta decisión. Casos en que hay duda deben resolverse a
favor de el derecho del bautizado de recibir el Sacramento. La
existencia de una incapacidad no se considera en si misma razón para
descalificar a una persona de recibir la Eucaristía" (Esta es
traducción mía, no oficial, del inglés)

  He visto casos en que el feligrés no demostraba reconocer a nadie
ni a nada, pero cuando le traen la comunión, manifestaba una paz
extraordinaria y en algunos casos, para el total asombro de quienes lo
cuidaban, han demostrado por algún gesto o sílaba, que saben que es
Jesús a quien reciben.

  Si el feligrés pedía (recibía) fielmente la comunión mientras
podía hacerlo, es mi sentir pastoral resolver la duda sobre si
reconoce o no la Eucaristía a favor de su derecho de recibirla.


Padre Jordi Rivero


Publicado por mario.web @ 19:25
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