Domingo, 10 de enero de 2010

El único sobreviviente de un naufragio llego a la playa de una diminuta y deshabitada isla. Pidió fervientemente a Dios ser rescatado, y cada dia escudrinaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar.

 

Cansado, finalmente optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los elementos y almacenar sus pocas pertenencias.

 

Entonces un dia, tras de merodear por la isla en busca de alimento regreso a su casa para encontrar su cabañita envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el cielo. Lo peor habia ocurrido, lo habia perdido todo.

 

Quedó anonadado de tristeza y rabia. " Dios, ¿ como pudiste hacerme esto?", se lamento. Sin embargo, al dia siguiente fue despertado por el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Habian venido a rescatarlo.

 

_"¡¿ Como supieron que estaba aqui?!", preguntó el cansado hombre a sus salvadores.

 

_" Vimos su señal de humo", contestaron ellos.

 

Es fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal, pero no debemos desanimarnos porque Dios trabaja en nuestras vidas aún en medio del dolor y el sufrimiento.

 

Recuerda la próxima vez que tu cabaña se vuelva humo, puede ser la señal de que la ayuda y gracia de Dios vienen en camino.


Tags: náufrago, dolor, desesperación, esperanza, pensamiento

Publicado por mario.web @ 19:16
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