Domingo, 10 de enero de 2010

 

Te conozco, te veo y velo por ti.
Me intereso por cada uno de tus pesares.
Me preocupa cómo te sientas.
Me interesa lo que pienses.
Me preocupan tus dificultades y penalidades.
Me preocupo por tus hijos.
Me preocupo por tu salud.
Me preocupo por tus aprietos económicos.
Me preocupo por los bienes materiales
que te hacen falta.
Me preocupo por las necesidades de tus hijos
y las reparaciones
que hay que hacer a tu vehículo.
Me preocupo de tus batallas espirituales.
No hay un solo detalle de tu vida
por el que no me preocupe.
Mi amor se manifiesta en ti con cada goce
y placer que experimentas en la vida,
así como cada vez
que proveo para tus necesidades.
Cada vez que alguien te brinda amor,
aliento y cariño es una manifestación
del amor que abrigo por ti.
 
Cada vez que acudes a mi Palabra,
encontrando en ella fuerzas e inspiración
para seguir adelante, es
una manifestación del amor que siento por ti.
Así también cuando te acuestas por la noche,
cansado y agotado de las numerosas labores,
y hallas grato reposo
que renueva tu cuerpo y tu espíritu,
esa es igualmente
una manifestación de mi amor por ti.
Cuando es la hora de descansar
y hallas solaz, placer y risas,
es una manifestación del amor que te tengo.
 
En cada cosa que aprendes,
en cada nueva experiencia que vives,
en todo lo que te proporciona satisfacción,
dicha o estímulo a tu corazón,
reposo a tu espíritu
y alivio o comodidad a tu cuerpo,
en todo ello se manifiesta
el amor que albergo por ti.
 
Cuanto más me reconozcas
en esos aspectos cotidianos de tu vida,
cuanto más aprendas a apreciar
esas cositas que te doy y
las formas sencillas en que me revelo a ti,
más llegarás a conocer,
valorar y sentir mi amor.
Te conozco, te veo y velo por ti.
Me intereso por cada uno de tus pesares.
Me preocupa cómo te sientas.
Me interesa lo que pienses.
Me preocupan tus dificultades y penalidades.
Me preocupo por tus hijos.
Me preocupo por tu salud.
Me preocupo por tus aprietos económicos.
Me preocupo por los bienes materiales
que te hacen falta.
Me preocupo por las necesidades de tus hijos
y las reparaciones
que hay que hacer a tu vehículo.
Me preocupo de tus batallas espirituales.
No hay un solo detalle de tu vida
por el que no me preocupe.

Mi amor se manifiesta en ti con cada goce
y placer que experimentas en la vida,
así como cada vez
que proveo para tus necesidades.
Cada vez que alguien te brinda amor,
aliento y cariño es una manifestación
del amor que abrigo por ti.
 
Cada vez que acudes a mi Palabra,
encontrando en ella fuerzas e inspiración
para seguir adelante, es
una manifestación del amor que siento por ti.
Así también cuando te acuestas por la noche,
cansado y agotado de las numerosas labores,
y hallas grato reposo
que renueva tu cuerpo y tu espíritu,
esa es igualmente
una manifestación de mi amor por ti.
Cuando es la hora de descansar
y hallas solaz, placer y risas,
es una manifestación del amor que te tengo.
 
En cada cosa que aprendes,
en cada nueva experiencia que vives,
en todo lo que te proporciona satisfacción,
dicha o estímulo a tu corazón,
reposo a tu espíritu
y alivio o comodidad a tu cuerpo,
en todo ello se manifiesta
el amor que albergo por ti.
 
Cuanto más me reconozcas
en esos aspectos cotidianos de tu vida,
cuanto más aprendas a apreciar
esas cositas que te doy y
las formas sencillas en que me revelo a ti,
más llegarás a conocer,
valorar y sentir mi amor.

 


Tags: Jesús

Publicado por mario.web @ 21:08
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