Martes, 12 de enero de 2010
María dijo entonces:
"Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:
¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre".
4.- Reflexionemos con Palabras del Padre Kentenich:
"Más no es suficiente solo alabar la omnipotencia de Dios en su vida. Ella también canta al mundo su convicción que Él vencerá a todos, todos  aquellos que se opongan a él, con el brazo de su poder omnipotente. Consideremos la figura con la cual la querida Madre de Dios es representada. ¡Con el brazo!. En el Antiguo Testamento, leemos muchas veces sobre el dedo de Dios. El toca las montañas con su dedo y ellas comienzan a humear. Más la querida Madre de Dios no se refiere al dedo de Dios, no, ella habla de Su brazo. Si el dedo de Dios ya es tan poderoso, ¿Qué podemos decir de su brazo? Lo que existe no es obra de la pura creación, sino de la Redención. La Redención es el trabajo de infinito poder de Dios. Nosotros también seremos redimidos  por Dios omnipotente.
La Madre de Dios fue redimida por el infinito poder de Dios. El mundo entero, que ahora se encuentra en la miseria, debería ser redimido por el poder omnipotente de Dios. ¿Ustedes pueden ver, ahora, la razón de la  absoluta confianza de María? Esto ocurre, antes que todo, por el poder de Dios y, después, por Su misericordia infinita. Aquí podemos cantar nuevamente el Magníficat y dejar que penetre en nuestros corazones. Escuchamos: "Acogió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia" ¿Qué significa esto? Que Dios uso a Israel para la salvación de la humanidad, como un acto de su misericordia. Este Israel que fue muchas veces infiel, que tan frecuentemente quebró la alianza de amor con Dios. Pero Dios es Misericordioso, el perdona los pecados y nunca se arrepiente de esto. ¿En quien confía, entonces, la Madre de Dios? En la Misericordia de Dios. Su misericordia subsiste de generación en generación, ella existe también hoy, cuando la humanidad camina por el pecado, la misericordia de Dios aún permanece intacta.
Pregunto nuevamente ¿Dónde encontramos el fundamento de la confianza de nuestra querida Madre?  La omnipotencia de Dios; la misericordia de Dios, la fidelidad de Dios.
El Magníficat llama nuestra atención en el hecho de que Dios permanece fiel a Su promesa que fue dada a Abraham, Isaac y Jacob. Por eso, una hoja de rosa se parece a lo que la querida Madre de Dios nos ofrece hoy, por lo tanto, ¿dónde está la razón de nuestra confianza? En la omnipotencia, misericordia y fidelidad  de Dios. Miremos nuevamente la hoja de rosa. 
Tomado de:
Homilía del P. Kentenich", 2 de febrero de 1956.
María dijo entonces:

"Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora.

En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas:
¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.

Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre".
 


4.- Reflexionemos con Palabras del Padre Kentenich:

"Más no es suficiente solo alabar la omnipotencia de Dios en su vida. Ella también canta al mundo su convicción que Él vencerá a todos, todos  aquellos que se opongan a él, con el brazo de su poder omnipotente. Consideremos la figura con la cual la querida Madre de Dios es representada. ¡Con el brazo!. En el Antiguo Testamento, leemos muchas veces sobre el dedo de Dios. El toca las montañas con su dedo y ellas comienzan a humear. Más la querida Madre de Dios no se refiere al dedo de Dios, no, ella habla de Su brazo. Si el dedo de Dios ya es tan poderoso, ¿Qué podemos decir de su brazo? Lo que existe no es obra de la pura creación, sino de la Redención. La Redención es el trabajo de infinito poder de Dios. Nosotros también seremos redimidos  por Dios omnipotente.

La Madre de Dios fue redimida por el infinito poder de Dios. El mundo entero, que ahora se encuentra en la miseria, debería ser redimido por el poder omnipotente de Dios. ¿Ustedes pueden ver, ahora, la razón de la  absoluta confianza de María? Esto ocurre, antes que todo, por el poder de Dios y, después, por Su misericordia infinita. Aquí podemos cantar nuevamente el Magníficat y dejar que penetre en nuestros corazones. Escuchamos: "Acogió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia" ¿Qué significa esto? Que Dios uso a Israel para la salvación de la humanidad, como un acto de su misericordia. Este Israel que fue muchas veces infiel, que tan frecuentemente quebró la alianza de amor con Dios. Pero Dios es Misericordioso, el perdona los pecados y nunca se arrepiente de esto. ¿En quien confía, entonces, la Madre de Dios? En la Misericordia de Dios. Su misericordia subsiste de generación en generación, ella existe también hoy, cuando la humanidad camina por el pecado, la misericordia de Dios aún permanece intacta.

Pregunto nuevamente ¿Dónde encontramos el fundamento de la confianza de nuestra querida Madre?  La omnipotencia de Dios; la misericordia de Dios, la fidelidad de Dios.

El Magníficat llama nuestra atención en el hecho de que Dios permanece fiel a Su promesa que fue dada a Abraham, Isaac y Jacob. Por eso, una hoja de rosa se parece a lo que la querida Madre de Dios nos ofrece hoy, por lo tanto, ¿dónde está la razón de nuestra confianza? En la omnipotencia, misericordia y fidelidad  de Dios. Miremos nuevamente la hoja de rosa. 

Tomado de:
Homilía del P. Kentenich", 2 de febrero de 1956.

Tags: Santa, María, magnificat, Madre, Dios

Publicado por mario.web @ 22:43
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Comentarios
Publicado por Invitado
Mi?rcoles, 08 de mayo de 2013 | 1:20

hola me llamo gustavo macias de managua, nicaragua, tengo 18 anos y felicito al padre por la homilia, me gustaria ver la cita biblica con el texto para poder buscarla en mi biblia muchas gracias