Mi?rcoles, 13 de enero de 2010
La copa de la vida 
La vida es una copa plena de felicidad, 
pero nunca se te da llena. 
Te dan un sorbito de vez en cuando, 
un sorbito que tienes que ir llenando, 
gota a gota, todos los días, para sobrevivir. 
No te la pases gimiendo tus desgracias, 
pronosticando tragedias imaginarias o asustado 
por males que probablemente nunca lleguen. 
Nacemos para luchar por la felicidad... 
para crearla, para construirla, a pesar 
de tristezas, desencantos, errores, 
malas jugadas e irremediables imprevistos. 
La felicidad no se encuentra en bienes y placeres. 
Se actúa bien y ella sola se va presentando. 
La felicidad no es estar añorando todo 
lo que nos falta, sino acoplarnos a todo: 
lo que tenemos y lo que no tenemos. 
No vendas tu felicidad… 
¡Regálala! No busques fórmulas sencillas 
ni baratas para tenerla 
Ingredientes de la felicidad: 
Compartir lo que tienes. Amar sin exigencias. 
Perdonar sin cicatrices. Aceptar sin perfecciones. 
Agradecer lo que te dan. Y no rendirte ¡Nunca! 
Todo tiene que ir armonizando: 
del panal, un poquito de miel; del mar, un poquito de sal; 
de la vida, un toque de optimismo; de la imaginación, sueños; 
del dolor, raíces fuertes; y de la fe, solidez de ¡roca! 
No somos felices, porque no sabemos cómo 
llenar nuestra copa, porque no damos a la vida 
todo lo que podemos darle y esperamos, 
a veces ingenuamente, que la vida nos dé... 
pero sin pagar el precio. 
No olvidemos que la mejor manera 
de ser felices es ocuparnos de que otros lo sean, 
de servir con generosidad. Demos mucho 
de nosotros y la felicidad llegará sola. 
¡Llenemos nuestra copa y deleitémonos 
siendo… FELICES! 
La vida es una copa plena de felicidad, 

pero nunca se te da llena. 

Te dan un sorbito de vez en cuando, 

un sorbito que tienes que ir llenando, 

gota a gota, todos los días, para sobrevivir. 



No te la pases gimiendo tus desgracias, 

pronosticando tragedias imaginarias o asustado 

por males que probablemente nunca lleguen. 



Nacemos para luchar por la felicidad... 

para crearla, para construirla, a pesar 

de tristezas, desencantos, errores, 

malas jugadas e irremediables imprevistos. 



La felicidad no se encuentra en bienes y placeres. 

Se actúa bien y ella sola se va presentando. 

La felicidad no es estar añorando todo 

lo que nos falta, sino acoplarnos a todo: 

lo que tenemos y lo que no tenemos. 



No vendas tu felicidad… 

¡Regálala! No busques fórmulas sencillas 

ni baratas para tenerla 



Ingredientes de la felicidad: 

Compartir lo que tienes. Amar sin exigencias. 

Perdonar sin cicatrices. Aceptar sin perfecciones. 

Agradecer lo que te dan. Y no rendirte ¡Nunca! 



Todo tiene que ir armonizando: 

del panal, un poquito de miel; del mar, un poquito de sal; 

de la vida, un toque de optimismo; de la imaginación, sueños; 

del dolor, raíces fuertes; y de la fe, solidez de ¡roca! 



No somos felices, porque no sabemos cómo 

llenar nuestra copa, porque no damos a la vida 

todo lo que podemos darle y esperamos, 

a veces ingenuamente, que la vida nos dé... 

pero sin pagar el precio. 



No olvidemos que la mejor manera 

de ser felices es ocuparnos de que otros lo sean, 

de servir con generosidad. Demos mucho 

de nosotros y la felicidad llegará sola. 

¡Llenemos nuestra copa y deleitémonos 

siendo… FELICES! 

Tags: copa, vida

Publicado por mario.web @ 10:42
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