Mi?rcoles, 13 de enero de 2010

Siglos antes de Cristo (775) ya estaban en vigencia, en Olimpia, antigua ciudad de Grecia, los asi llamados Juegos Olimpicos. De su practica, estima y participacion, dan fe, tanto documentos profanos como religiosos..

 

Es curioso comprobar el uso que el apostol Pablo hace en sus epístolas, del simil de los juegos y competiciones deportivas, que tenian lugar en las ciudades griegas por el visitadas. Para estimular a los cristianos en la lucha contra el mal, escribe: - “ El mundo es como un hermoso espectaculo ,donde los angeles y los hombres nos contemplan”-. Se propone a si mismo el Apostol , como ejemplo de “ corredor de fondo” en el combate de la fe.

 

He aqui un hermoso parrafo de su 1ª carta a los Corintios: “¿ No sabeis que en las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio?.¡ Corred de manera que lo consigais¡. Los atletas se privan de todo; y eso, por una corona corruptible. Nosotros en cambio, por una incorruptible. Asi pues, yo corro, no como a la ventura; y ejerzo el pugilato, no como dando golpes en el vacio, sino que golpeo mi cuerpo y lo domino; no siendo que habiendo proclamado a los demas, resulte yo mismo descalificado” (Cor. 9.24 -27).Y en la carta a su discipulo Timoteo, ya casi en el ocaso de su vida - se expresa, bellamente, de este modo: ” Porque yo estoy a punto de ser derramado en libacion y el momento de mi partida es inminente.. He competido en la noble competicion, he llegado a la meta en la carrera, he conservado la fe. Y desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel Dia me entregara el Senor, el justo Juez; y no solamente a mi, sino tambien a todos los que hayan esperado con amor su Manifestacion”(2ªTim..4.6 -8).

 

Para recitar bien el Rosario, después de invocar al Espíritu Santo, ponte un momento en presencia de Dios y ofrece las decenas.
Antes de empezar cada decena, detente un momento, más o menos largo según el tiempo de que dispongas, a considerar el misterio que vas a contemplar en dicha decena. Y pide por ese misterio y por intercesión de la Santísima Virgen, una de las virtudes que más sobresalgan en él o que más necesites.
Pon atención particular en evitar los dos defectos más comunes que cometen quienes rezan el Rosario:
• el primero es el no formular ninguna intención antes de comenzarlo. De modo que si les preguntas por qué lo rezan, no saben qué responder. Ten, pues, siempre ante la vista una gracia por pedir, una virtud que imitar o un pecado por evitar;
• el segundo defecto, en que se cae al rezar el Rosario, es no tener otra intención que la de acabarlo pronto. Procede este defecto de considerar el Rosario como algo oneroso y tremendamente pesado hasta haberlo terminado, sobre todo si te has obligado a rezarlo en conciencia o te lo han impuesto como penitencia y como a pesar tuyo.
Para recitar bien el Rosario, después de invocar al Espíritu Santo, ponte un momento en presencia de Dios y ofrece las decenas.

Antes de empezar cada decena, detente un momento, más o menos largo según el tiempo de que dispongas, a considerar el misterio que vas a contemplar en dicha decena. Y pide por ese misterio y por intercesión de la Santísima Virgen, una de las virtudes que más sobresalgan en él o que más necesites.

Pon atención particular en evitar los dos defectos más comunes que cometen quienes rezan el Rosario:

• el primero es el no formular ninguna intención antes de comenzarlo. De modo que si les preguntas por qué lo rezan, no saben qué responder. Ten, pues, siempre ante la vista una gracia por pedir, una virtud que imitar o un pecado por evitar;

• el segundo defecto, en que se cae al rezar el Rosario, es no tener otra intención que la de acabarlo pronto. Procede este defecto de considerar el Rosario como algo oneroso y tremendamente pesado hasta haberlo terminado, sobre todo si te has obligado a rezarlo en conciencia o te lo han impuesto como penitencia y como a pesar tuyo.

 


Publicado por mario.web @ 11:17
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