Jueves, 14 de enero de 2010
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: "Venid conmigo y os haré pescadores de hombres". A instante dejaron las redes y lo siguieron. Fue más adelante, y vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también dentro de la barca, remendando sus redes, y al punto los llamó. Ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.
Comentario Éste es un texto que leído y oído muchas veces, pero que siempre parece tener algo nuevo que decirnos: Jesús llama a cuatro pescadores. Son gente sencilla, no entiende mucho de la ley, se gana cada día el pan con su trabajo. Su barca y sus redes son su pequeña fortuna. En el caso de los dos últimos, vemos que su padre contrataba jornaleros. El encuentro con Jesús fue decisivo: "Al instante dejaron las redes y lo siguieron... " La reacción fue inmediata: no empezaron a hacer cálculos: ¿Qué nos dará a cambio? ¿Por cuánto tiempo será? ¿Cómo vamos a comer y a vestirnos y dónde vamos a vivir...? Estas y tantas preguntas que se nos ocurrirían hoy a nosotros ante una invitación similar, no parece que les importaran a ellos. Oración (a dos coros) 
1. Has puesto el pie con tu sandalia en el polvo del camino. Jesús, has pasado junto al lago dejando tu pisada en la arena, y sin decirte ¿por qué?, unos hombres te han seguido.
2. No llevas nada. La alforja la has dejado en casa. En la que era tu casa, pues ya no tienes casa. No llevas nada, los dineros no pesan en tu bolsa. Una túnica para protegerte del viento y de la lluvia, para el frío de la noche y el calor de la mañana.
1. Vas sin cosas, peregrino.. Y vas llamando a seguirte. Seguirte, seguirte solo, sin llevarse apenas nada.
2. ¿Dónde vas, cansado de andar y andar, hecho camino de esperanza?
¿Quién te sigue, quién se atreve a poner su pie desnudo en tu pisada siempre en marcha?
1. ¿Por qué llevas sólo amor? ¿Por qué en tu mirada hay paz? ¿Por qué tu mirada atrapa? La ciudad de asfalto es dura, Señor del camino al alba; la ciudad no hace caminos porque está hecha pisadas de unos hombres que no buscan, que no escuchan porque el alma se ha hecho sorda en el dinero y la muerte se ha agarrado a sus entrañas.2. Señor, si el camino es largo, si la sed y el sol abrasan, tú, Señor, eres el vaso fresco de agua. Arranca, arráncame de las cosas, que mi corazón aún guarda y espera ser algún día libre, seguir en el camino polvoriento tus pisadas.Reflexión y oración personal. 
¿Te dice algo este mensaje exigente de Jesús? El sigue llamando; basta querer escuchar, abrir bien los ojos, los oídos y el corazón... Llama desde las terrazas, las antenas,... la acera de la calle y el banco del parque...
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a Andrés, el hermano de Simón, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: "Venid conmigo y os haré pescadores de hombres". A instante dejaron las redes y lo siguieron. Fue más adelante, y vio a Santiago, el de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban también dentro de la barca, remendando sus redes, y al punto los llamó. Ellos, dejando a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros, le siguieron.
Comentario Éste es un texto que leído y oído muchas veces, pero que siempre parece tener algo nuevo que decirnos: Jesús llama a cuatro pescadores. Son gente sencilla, no entiende mucho de la ley, se gana cada día el pan con su trabajo. Su barca y sus redes son su pequeña fortuna. En el caso de los dos últimos, vemos que su padre contrataba jornaleros. El encuentro con Jesús fue decisivo: "Al instante dejaron las redes y lo siguieron... " La reacción fue inmediata: no empezaron a hacer cálculos: ¿Qué nos dará a cambio? ¿Por cuánto tiempo será? ¿Cómo vamos a comer y a vestirnos y dónde vamos a vivir...? Estas y tantas preguntas que se nos ocurrirían hoy a nosotros ante una invitación similar, no parece que les importaran a ellos. Oración (a dos coros) 
1. Has puesto el pie con tu sandalia en el polvo del camino. Jesús, has pasado junto al lago dejando tu pisada en la arena, y sin decirte ¿por qué?, unos hombres te han seguido.
2. No llevas nada. La alforja la has dejado en casa. En la que era tu casa, pues ya no tienes casa. No llevas nada, los dineros no pesan en tu bolsa. Una túnica para protegerte del viento y de la lluvia, para el frío de la noche y el calor de la mañana.
1. Vas sin cosas, peregrino.. Y vas llamando a seguirte. Seguirte, seguirte solo, sin llevarse apenas nada.
2. ¿Dónde vas, cansado de andar y andar, hecho camino de esperanza?
¿Quién te sigue, quién se atreve a poner su pie desnudo en tu pisada siempre en marcha?
1. ¿Por qué llevas sólo amor? ¿Por qué en tu mirada hay paz? ¿Por qué tu mirada atrapa? La ciudad de asfalto es dura, Señor del camino al alba; la ciudad no hace caminos porque está hecha pisadas de unos hombres que no buscan, que no escuchan porque el alma se ha hecho sorda en el dinero y la muerte se ha agarrado a sus entrañas.2. Señor, si el camino es largo, si la sed y el sol abrasan, tú, Señor, eres el vaso fresco de agua. Arranca, arráncame de las cosas, que mi corazón aún guarda y espera ser algún día libre, seguir en el camino polvoriento tus pisadas.Reflexión y oración personal. 
¿Te dice algo este mensaje exigente de Jesús? El sigue llamando; basta querer escuchar, abrir bien los ojos, los oídos y el corazón... Llama desde las terrazas, las antenas,... la acera de la calle y el banco del parque...

Tags: Jesús, evangelio

Publicado por mario.web @ 19:25
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