Mi?rcoles, 03 de febrero de 2010

 

Autor: Adhemar Cuellar Z.

Mira que estoy a la puerta y llamo: si uno escucha mi voz y me abre, entrare en su casa y comeré con él, y el conmigo. (Apocalipsis 3,20)

Mirar, estar, llamar, escuchar, abrir, entrar y comer son siete verbos que encontramos en este importante pasaje de la sagrada escritura.  Cinco los plantea  El Señor: Mirar, estar, llamar, entrar y comer  los otros dos tendríamos que ponerlo en acción nosotros: escuchar y abrir.

Por tanto el Señor nos está mirando, no está llamando, el quiere entrar en nuestra casa.

Hablando donde iban a entrar, estaba un día Constantina  con tres de sus compañeros de colegio, ellos acababan de terminar sus estudios  en la secundaria y se aprestaban a seguir diferentes carreras universitarias, Se dirigían a la iglesia para dar gracias A Dios por lo alcanzado, y también  pedir sabiduría y bendición para sus nuevos emprendimientos académicos. En el trayecto a la iglesia, Constantina toca el tema de su futuro, y pregunta a sus compañeros ¿Qué van hacer ahora? ¿Dónde van a entrar?

-Yo quisiera entrar a la Universidad para estudiar medicina, responde Cornelio

-Yo quisiera entrar al seminario para ser sacerdote dice, Celestino

El tercero que se llamaba Constancio no respondía, estaba muy nervioso. La sonrisa de Constantina preguntando nuevamente: ¿Dónde vas a entrar? lo hizo animarse a responder:

Yo, quisiera entrar en tu corazón, Constantina…

Cuaresma es un tiempo especial, es momento en que alguien quiere entrar en tu vida, Alguien demasiado importante  toca las puertas de tu vida, Jesucristo toca las puertas de tu corazón, el no quiere estar tan solo en el Vaticano, el no quiere s estar únicamente  en la catedral,  no se conforma con estar en la iglesia, no solo quiere  estar en tu parroquia, JESUCRISTO, quiere entrar en tu vida, El quiere entrar a tu corazón, morar en tus pensamientos, en este tiempo especial:  El te pregunta, me pregunta, nos pregunta:

¿Me dejas entrar en tu corazón?  ¿Me dejas entrar en tu vida? 

Ya oíste la pregunta más importante de tu vida.  La decisión más importante que puedas hacer en este momento está al alcance de tu mano.

Oración: Padre nuestro, gracias por este tiempo especial que nos permites vivir, gracias porque tocas las puertas de mi vida, gracias por qué quieres entrar en mi corazón. Señor, en este momento decido abrirte las puertas de mi vida, te abro las puertas de mi corazón, Entra Señor en mi casa, cena en mi casa y quédate a vivir en ella. ¡Gracias Señor! Amén.

Tags: dejar, entrar

Publicado por mario.web @ 14:51
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