Mi?rcoles, 03 de febrero de 2010

 

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertían con el zonzo del pueblo, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas.

Diariamente algunos hombres llamaban al zonzo al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales.

El siempre cogía la mas grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos.

Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamo aparte y le pregunto si todavía no había percibido que la moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:

Lo se, no soy tan zonzo. Ella vale cinco veces menos, pero el día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar mas mi moneda.

Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones:

La primera: Quien parece zonzo, no siempre lo es.

La segunda: ¿Cuales eran los verdaderos zonzos de la historia?

La tercera: Una ambición desmedida puede acabar cortando tu fuente de ingresos.

Pero la conclusión mas interesante es:

Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros mismos. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que uno piensa de si mismo.

El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser zonzo delante de un zonzo que aparenta ser inteligente"


Tags: fábula, zonzo

Publicado por mario.web @ 21:19
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