Domingo, 07 de febrero de 2010

Un hombre encontró un capullo de una mariposa y lo llevo a su casa para observar a la mariposa cuando saliera del capullo.

 

Un día noto un pequeño orificio en el capullo, y entonces se sentó a observar por varias horas, viendo que la mariposa luchaba por poder salir. El hombre la vio que forcejeaba duramente para poder pasar su cuerpo a través del pequeño agujero, hasta que llego un momento en el que parecio haber cesado de forcejear, pues aparentemente no progresaba en su intento. Parecía como que se había atascado.

 

Entonces el hombre, sintiendo lastima, decidió ayudar a la mariposa y con una pequeña tijera corto al lado del agujero para hacerlo mas grande, y ahí fue que por fin la mariposa pudo salir del capullo.

 

Sin embargo, al salir la mariposa tenia el cuerpo muy hinchado y unas alas pequeñas y dobladas.

 

El hombre continuo observando, pues esperaba que en cualquier instante, las alas se desdoblarían y crecerían lo suficiente para soportar al cuerpo, el cual se contraería al reducir lo hinchado que estaba.

 

Ninguna de las dos situaciones sucedieron y la mariposa solamente podía arrastrarse en círculos con su cuerpecito hinchado y sus alas dobladas. Jamas logro volar.

 

Lo que el hombre, en su bondad y apuro, no entendió fue que la restricción de la apertura del capullo y el esfuerzo de la mariposa por salir por el diminuto agujero, eran parte natural del proceso que forzaba fluidos del cuerpo de la mariposa hacia sus alas, para que alcanzacen el tamaño y fortaleza requeridos para volar.

 

Al privar a la mariposa de la lucha, tambien le fue privado su desarrollo normal.

 

Si Dios nos permitiese progresar en todo sin obstáculos, nos convertiríamos en inválidos. No podríamos crecer y ser tan fuertes como podríamos haberlo sido a través del esfuerzo y la constancia.

 

¡ Cuanta verdad hay en esto!

 

Cuantas veces hemos querido tomar el camino fácil para salir de dificultades, tomando esas tijeras y recortando el esfuerzo para encontrarnos al final un resultado insatisfactorio, y a veces desastroso.

 

Hay dos frases bíblicas que son de gran importancia y que pueden ser aplicables a toda persona:

 

" Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes...." (Josue 1Beso

 

" Y tambien el que lucha..., no es coronado si no lucha legítimamente." ( II Tim. 2Avergonzado

 

¡ Si, luchemos y esforcémonos por alcanzar metas, pero hagamoslo legítimamente!.

- Autor Desconocido


Tags: beneficio, esfuerzo

Publicado por mario.web @ 9:40
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