Mi?rcoles, 10 de febrero de 2010

Autoridad del Papa.

Parte 12 del libro “Católico conoce tu fe” del P. Angel Peña. O.A.R.

 

 

La autoridad del Papa, como cabeza de la Iglesia, está atestiguada por documentos desde el primer siglo. S. Ignacio de Antioquía, en su carta a los romanos, dice por dos veces que Roma tiene la presidencia sobre todas las demás comunidades cristianas (Magn 6, l). S. Clemente Romano, tercer sucesor de S. Pedro, hacia el 95 en su carta a los de Corinto, habla de la institución divina de la jerarquía y de que es un pecado destituir a los presbíteros del ejercicio de sus funciones, cosa que habían hecho en Corinto algunos revoltosos que había soliviantado a los fieles. Aquí S. Clemente actúa como verdadero Papa, toma cartas en el asunto para corregir abusos a pesar de que todavía vivía S. Juan en Efeso, que estaba mucho más cerca que Roma. Esta carta se ha llamado la “Epifanía del Primado Romano” por ser la primera y más clara manifestación del primado romano.

 

S. Jerónimo, en su carta a S. Dámaso Papa, le dice: “Sé que la Iglesia está edificada sobre esta roca (Pedro)” (Epist 15,2). S. Agustín, con toda claridad, afirma que en la Iglesia romana ha existido siempre la preeminencia de la sede apostólica (Epist 43,3.7).

 

Además del documento antedicho del Papa S. Clemente Romano, tenemos también un caso práctico en el Papa S. Víctor hacia el 190. Cuando se suscitó el problema de la celebración de la Pascua, el Papa Víctor intervino para zanjar la cuestión. Por eso, S. Cipriano en el siglo III nos dice ya: “Quien abandona la cátedra de Pedro sobre la que está cimentada la Iglesia, ¿puede confiar de estar en la Iglesia?” (Sobre la unidad de la Iglesia católica.)

 

Es absurdo decir, como algunos, que el emperador Constantino fundó la Iglesia e instituyó a los Papas. Muchos años antes de Constantino hay testimonios, como hemos visto, de la vida de la Iglesia y de la actividad de los Papas. Conocemos los nombres de los Papas desde S. Pedro hasta ahora. Son 265 y de ellos 80 santos. S. Ireneo, muerto el 202, ya nombra a los 12 primeros Papas. S. Agustín, en su carta a Generoso, nombra a los 38 Papas que hubo hasta él y dice: “Si vamos a considerar el número de los obispos que se van sucediendo, más cierta y considerablemente empezamos a contar desde Pedro, figura de toda la Iglesia, a quien dijo el Señor. “Sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16,18). A Pedro sucedió Lino, a Lino Clemente; a Clemente Anacleto; a Anacleto Evaristo...” y continúa enumerando a todos los sucesores hasta Anastasio.

 

Después de todo lo antedicho, ¿podemos negar la autoridad del Papa, como representante de Cristo en la tierra? ¿podemos presentar algún Santo Padre que negara su autoridad en los primeros siglos de la Iglesia o a algún santo que lo haya rechazado? Sta. Catalina de Sena le llamaba “el dulce Cristo en la Tierra” y todos los santos nos han enseñado a amarlos, respetarlos y obedecerlos como al mismo Cristo.

 

Elección del Papa.

 

Hasta el siglo X los Papas eran elegidos por el clero y pueblo romano por votación popular con lo que esto podía suponer de tensiones y pasiones humanas. Prácticamente, lo elegían los nobles de Roma. Esto hizo que sus intereses personales se mezclaran en la elección papal, como se vio claramente en el llamado siglo de hierro, el siglo X, con todo el desprestigio que esto trajo para la misma Iglesia.

 

El año 1059 el Papa Nicolás II dio un decreto para que el Papa fuera elegido sólo por los cardenales. Desde entonces, los cardenales tomaron importancia en la Iglesia, considerados como los príncipes de la Iglesia. Entonces, había 18 cardenales diáconos, 28 cardenales presbíteros y 7 cardenales obispos. El año 1241, como tardaban mucho en elegir al nuevo Papa, los romanos los encerraron con llave (cum clavi). De ahí viene la palabra cónclave, con la que se designa a la reunión de los cardenales después de la muerte del Papa, para elegir sucesor. Actualmente, hay más de 120 cardenales y sólo pueden entrar en cónclave los menores de 80 años. Cuando se hace la votación, si no sale elegido ninguno, se queman las papeletas y sale humo negro. Si sale  humo blanco, quiere decir que “Papam habemus”, tenemos un nuevo Papa. Para ello es necesario 2/3 de los votos.

 

El Papa no es sólo jefe de la Iglesia católica, es también jefe del Estado temporal del Vaticano, que es uno de los más pequeños del mundo. Actualmente, a raíz del tratado de Letrán de 1929 con el Estado italiano, tiene 49 Hectáreas. Pero hasta el siglo pasado ocupaba la parte central de Italia. Estos Estados de la Iglesia habían sido donados al Papa Esteban II por Pipino el Breve, rey de Francia, el año 756 y más tarde fueron ratificados por Carlomagno.

 

Esto ha sido de una gran beneficio para la Iglesia para tener independencia y no estar sometida a los vaivenes de la política italiana y a los caprichos de los reyes de las distintas ideologías reinantes.

 

Finanzas del Papa.

 

Con frecuencia, al hablar del Vaticano, hay muchos que quieren desprestigiar a la Iglesia y hablan de falsedades como que el Papa tiene fábricas de armamentos u otros negocios turbios. Hace unos años se habló mucho del Banco del Vaticano, que es un Instituto fundado el año 1887 por el Papa León XIII y que, actualmente, se llama IOR (Instituto para las Obras de Religión). En él están depositados dineros de instituciones católicas del mundo entero, tales como Congregaciones religiosas, hospitales, universidades, etc. Este IOR se unió al Banco Ambrosiano y, al quebrar éste el año 1984, el Vaticano tuvo que responder y pagar 240 millones de dólares, pero no era dinero del Vaticano, sino de instituciones católicas.

 

Hay quienes dicen que el Papa es el hombre más rico del mundo. Esto es una falacia, pues el Papa no es el propietario personal de todas las obras valiosas, acumuladas durante siglos, de los museos vaticanos. Eso es un tesoro cultural de toda la humanidad y, en especial, de la Iglesia Católica. El Papa no es un hombre millonario que lleve una vida a todo lujo, sino más bien un trabajador incansable, que nunca se jubila y trabaja hasta altas horas de la noche y lleva una vida sobria. Va por diferentes países del mundo como peregrino de la paz, para fomentar la fe de los católicos y no como un turista que se da la buena vida.

 

De la misma manera, hay muchos católicos que dicen “los curas tiene plata”, con lo cual quieren justificarse para no colaborar económicamente con la Iglesia, que es una obligación de todo cristiano. Además, en las parroquias se ayuda a gente pobre y hay muchas obras que hacer para el bien de la Comunidad. El problema no es tener dinero, sino emplearlo bien

 

El Papa y el Vaticano no han montado ningún negocio para sacar plata y emplearla después para lujos indebidos. Sin embargo, con el dinero bien empleado se pueden hacer muchas obras buenas y, por eso, es necesario que todos pongamos el hombro y trabajemos unidos por un mundo mejor. Amemos al Papa. Oremos por sus intenciones. Obedezcamos sus normas. Siguiéndole a él, no nos equivocaremos y sabremos que estamos con Cristo, seguros en la Verdad. “Donde está Pedro, allí está la Iglesia” (S.Ambrosio: Enarr in Ps 40,30). “Donde está la Iglesia, está Cristo Jesús” (S.Ignacio: Smyrn, 8,2).


Tags: libro, católico, autoridad, Papa

Publicado por mario.web @ 8:55
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Comentarios
Publicado por acolito77hotmail.com
Mi?rcoles, 17 de marzo de 2010 | 17:25
lo unico que yo quisira saber cuantos papas han habido hasta ahora porfa
nota me gusto lo que escribe Rebotado