Mi?rcoles, 10 de febrero de 2010

Parte 17 del libro “Católico conoce tu fe” del P. Angel Peña. O.A.R.

 

 

Los sacramentos “son signos y medios con los que se expresa y fortalece la fe, se rinde culto a Dios y se realiza la santificación de los hombres” (canon 840). Los sacramentos son signos visibles del encuentro con Dios en Cristo. Son signos del amor de Dios. Son un encuentro personal con Jesús. Son signos visibles, que significan y dan la gracia de Dios, pues son acciones salvíficas de Cristo por medio de la Iglesia.

 

Por eso, podemos decir que el mundo entero es un sacramento cósmico y nos descubre la presencia oculta de Dios, pues a través de la naturaleza nos relacionamos y comunicamos con nuestro Padre Dios. Cristo es el sacramento del Padre. (“El que me ha visto a mí ha visto al Padre”: Jn 14,9). Y la Iglesia es el sacramento de Cristo, pues El está presente y actúa en ella y a través de ella.

 

Los sacramentos son siete: bautismo, confirmación, Eucaristía, penitencia, orden sagrado, unción de los enfermos y matrimonio. El bautismo, confirmación y Eucaristía son los sacramentos de la iniciación cristiana, que deberían recibirse juntos. Y hay tres sacramentos que imprimen carácter (señal indeleble en el alma): bautismo, confirmación y orden sagrado.

 

Los sacramentos corresponden a todas las etapas y momentos importantes de la vida del cristiano: dan nacimiento, crecimiento, curación y misión a la vida de fe. La Eucaristía es el sacramento de los sacramentos. Los demás sacramentos están ordenados a ella como a su fin (Cat 121l).

 

Los sacramentales son signos sagrados por medio de los cuales se expresan efectos, sobre todo espirituales, obtenidos por intercesión de la Iglesia ( Cat 1667) Son, por ejemplo, las bendiciones, el agua bendita, las imágenes sagradas...

 

El Bautismo.

 

“El bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu y la puerta de acceso a los otros sacramentos”“El que no nace del agua y del Espíritu Santo no puede entrar en el reino de los cielos” (Jn 3,5). “El bautismo es un baño que purifica, santifica y justifica” (Cat 1227). Por eso, hay que darlo cuanto antes a los niños. De otro modo, “privarían al niño de la gracia inestimable de ser hijo de Dios, si no le administraran el bautismo poco después de su nacimiento” (Cat 1250). (Cat 1213). Se llama bautismo del griego baptizein, porque significa sumergir, lo que significa que el catecúmeno se sumerge en la muerte de Cristo para nacer resucitado a una nueva vida. El bautismo es un nuevo nacimiento. Así lo dijo Jesús:

 

Cualquier persona, incluso no católica, (con la intención de hacer lo que hace la iglesia) puede bautizar en caso de emergencia, derramando agua sobre la cabeza del niño y diciendo: "yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" Los padrinos deben ser católicos, confirmados, que ya han recibido el sacramento de la Eucaristía y deben llevar una vida congruente con su fe y con la misión que van a asumir (canon 874). Ellos son padres espirituales del bautizado y deben preocuparse de su educación, sobre todo, con el ejemplo.

 

En cierto sentido, el bautismo es necesario para la salvación. “Dios ha vinculado la salvación al sacramento del bautismo, pero su intervención salvífica no queda reducida a los sacramentos” (Cat 1257). “Desde siempre la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este bautismo de sangre, como el deseo del bautismo, produce los frutos del bautismo sin ser sacramento”.(Cat 1258). “A los catecúmenos que mueren antes de su bautismo, el deseo explícito de recibir el bautismo, unido al arrepentimiento de sus pecados y a la caridad, les asegura la salvación, que no han podido recibir por el sacramento” (Cat 1259).

 

“En cuanto a los niños muertos sin bautismo, la Iglesia sólo puede confiarlos a la misericordia divina. En efecto, la misericordia de Dios, que quiere que todos los hombres se salvan y la ternura de Jesús con los niños..., nos permiten confiar en que haya un camino de salvación para los niños que mueren sin bautismo. Por esto, es más apremiante aún la llamada de la Iglesia a no impedir que los niños pequeños vengan a Cristo por el don del santo bautismo” (Cat 1261). “A ellos hay que imponerles un nombre apropiado y evitar los que son ajenos al sentir cristiano”. (Cat 2156)

 

“Por el bautismo, todos los pecados son perdonados, el pecado original y todos los pecados personales, así como todas las penas del pecado” (Cat 1263). De modo que la confesión es para perdonar los pecados cometidos después del bautismo. También por el bautismo nos hacemos hijos de Dios y cristianos, entrando a formar parte de la Iglesia y participando en el sacerdocio común de los fieles. ( Cat 1267-1268).El bautismo es la puerta de entrada a la gran familia de Dios en la Iglesia.

 

Por el bautismo, todos estamos obligados a dar testimonio de muestra fe ante los demás y ser misioneros “Id y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto yo os he mandado” (Mt 28,19).

 


Tags: libro, conoce, Iglesia, católica, sacramentos

Publicado por mario.web @ 9:04
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