Mi?rcoles, 10 de febrero de 2010

Parte 21 del libro “Católico conoce tu fe” del P. Angel Peña. O.A.R.

 

 

Veamos ahora algunos pecados concretos, especificados en el Catecismo de la Iglesia Católica:

 

El perjurio, que constituye una grave falta de respeto hacia el Señor, que es dueño de toda palabra. Es perjuro quien bajo juramento, hace una promesa que no tiene intención de cumplir o que, después de haber prometido, bajo juramento, no la mantiene ( Cat 2152).

 

El suicidio “es gravemente contrario al justo amor de sí mismo y es contrario al amor de Dios vivo. Si se comete con intención de servir de ejemplo, especialmente a los jóvenes, el suicidio adquiere además la gravedad del escándalo. La cooperación voluntaria al suicidio es contraria a la ley moral. Sin embargo, no se debe desesperar de la salvación eterna de aquellas personas que se han dado muerte. Dios puede haberles facilitado por caminos que El solo conoce, la ocasión de un arrepentimiento salvador. La Iglesia ora por las personas que han atentado contra su vida. Hay que tener en cuenta que trastornos psíquicos graves, la angustia o el temor grave de la prueba, del sufrimiento o de la tortura, puede disminuir la responsabilidad del suicida” (Cat 2281-2283).

 

“Hay que evitar toda clase de excesos, el abuso de la comida, del alcohol, del tabaco y de las medicinas. Quienes en estado de embriaguez o por afición inmoderada de velocidad ponen en peligro la seguridad de los demás y la suya propia en las carreteras, en el mar o en el aire, se hacen gravemente culpables”. El uso de la droga es una falta grave. La producción clandestina y el tráfico de drogas son prácticas escandalosas y contrarias a la ley moral (Cat 2290-2291).

 

“La masturbación es un acto intrínseco y gravemente desordenado. Sin embargo, para emitir un juicio justo acerca de la responsabilidad moral de los sujetos y para orientar la acción pastoral, ha de tenerse en cuenta la madurez afectiva, la fuerza de los hábitos contraídos, el estado de angustia y otros factores psíquicos o sociales, que reducen e incluso anulan la culpabilidad moral”. (Cat 2352). “Los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Cat 2357). Sin embargo, los homosexuales, como personas, deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta ( Cat 2358)

 

La fornicación, tener relaciones sexuales prematrimoniales, es gravemente contraria a la dignidad de las personas y de la sexualidad humana. Lo mismo podemos decir de la pornografía, de la prostitución. ( Cat 235355). El adulterio es una injusticia y atenta contra la institución del matrimonio y compromete el bien de los hijos, que necesitan una unión estable de los padres ( Cat 2380-81).

 

Las técnicas de inseminación y fecundación artificiales heterólogas, con intervención de una persona extraña a los cónyuges (donación de esperma o del óvulo, préstamo del útero) son gravemente deshonestas. Si son practicadas dentro de la pareja, son menos perjudiciales, pero no dejan de ser moralmente reprobables ( Cat 2376-77). Es inmoral producir embriones humanos destinados a ser explotados como material biológico disponible. Lo mismo podemos decir de los intentos de intervenir en el patrimonio cromosómico y genético sin fines terapéuticos o exponiendo al embrión a riesgos desproporcionados ( Cat 2275).

 

Cuando se cometen pecados contra la justicia y la verdad, hay deber de reparación. Esto se refiere especialmente al robo y a la maledicencia o calumnia que destruye la reputación y el honor del prójimo. Esta reparación moral y, a veces, material, debe precisarse según el daño causado, pero hay obligación de conciencia ( Cat 2487). Lo mismo hay que decir, cuando se atenta contra la intimidad y libertad de las personas en los medios de comunicación, no guardando la debida reserva sobre la vida privada de las personas ( Cat 2492).

 

También hay que rechazar como gravemente inmoral todo lo que atenta contra el pudor. El pudor es modestia, inspira la elección de la vestimenta, mantiene silencio o reserva donde se adivina el riesgo de una curiosidad malsana y se convierte en discreción. El pudor rechaza el exhibicionismo del cuerpo humano, propios de cierta publicidad, o las incitaciones de algunos medios de comunicación a hacer pública toda confidencia íntima. El pudor inspira una manera de vivir que permite resistir las solicitaciones de la moda y a la presión de las ideologías dominantes ( Cat 2521-26). Decía Jesús: “Todo el que mira a una mujer, deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón” (Mt 5,28). Por eso, es importante ser cuidadoso en nuestro comportamiento y en lo que vemos en televisión, revistas etc.

 

Debemos purificar nuestro corazón de todo pecado y debemos pedir ayuda a Dios. “Sin mí no podéis hacer nada” (Jn 15,5). Si acudimos a la confesión, “La sangre de Jesús nos purificará de todo pecado. Si confesamos nuestros pecados, fiel y justo es El para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad” (1 Jn 1,7).


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Publicado por mario.web @ 11:43
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