Mi?rcoles, 10 de febrero de 2010

Parte 29 del libro “Católico conoce tu fe” del P. Angel Peña. O.A.R.

 

 

Nuestros hermanos separados afirman que la Biblia contiene todas las verdades reveladas por Dios y necesarias para la salvación. A esto les decimos que Jesús enseñó de viva voz y mandó a sus apóstoles a predicar no a escribir. Si los apóstoles escribieron algo, fue para confirmar o aclarar algunos puntos de sus predicaciones y no para confirmar o determinar todas las verdades reveladas. Los evangélicos dicen que muchas doctrinas católicas no están en la Biblia, dando por supuesto que todas las verdades reveladas están en la Biblia, ¿En que parte de la Biblia se dice que todas las verdades reveladas por Dios están en la Biblia? ¿Dónde y cuándo dijo Jesús que todas sus enseñanzas habían de escribirse en la Biblia? Los apóstoles o evangelistas nunca tuvieron la intención de consignar por escrito todas las verdades reveladas por Dios. Por eso, insisten mucho en guardar las tradiciones recibidas de viva voz.

 

La tradición es el conjunto de verdades que los apóstoles recibieron por la predicación de Cristo o por la inspiración del Espíritu Santo y que fueron transmitidas de viva voz por la comunidad eclesial (Iglesia) a través de los siglos, sin estar escritas en la Biblia.

 

Hay verdades que no están en la Biblia: Jn 21,25; Jn 20,30; 2 Jn 12. Leamos 2 Tes 2,15: “Manteneos firmes y conservad las tradiciones, que habéis aprendido de nosotros de viva voz o por carta” (Aquí se ve que tienen la misma autoridad las tradiciones escritas como las orales); 2 Tim 1, 13: “Ten por norma las palabras sanas que oíste de mí en la  fe y en la caridad de Cristo Jesús” (Cf 2 Tim 2,2). 2 Jn 12: “Aunque tengo mucho que escribiros, prefiero no hacerlo con papel y tinta, sino que espero ir a veros y hablaros de viva voz” ( Jn 21,25).

 

1 Co 11,2: “Os alabo, porque os acordáis de mí y conserváis las tradiciones tal como os las he trasmitido” ( Rom 15, 1 3; 1 Tes 2,13; 2 Tes 2,5; 1 Tes 2,13; 3,4; 4,2; 5,27; 2 Tes 3,6; 1 Co 15,3)

 

Según vemos por estos textos, hay una tradición oral de las enseñanzas de Cristo, trasmitidas por los apóstoles, que es anterior a los escritos del Nuevo testamento. Por tanto, la Biblia está fundada en la tradición como reconoce el escriturista protestante Credner. Si la Iglesia estaba bautizando por mandato de Cristo antes que fuera recopilada y  aceptada totalmente la Biblia en el siglo IV, mal puede la doctrina de la Iglesia basarse en la Biblia exclusivamente. La Biblia y la tradición son dos fuentes de la revelación que se complementan. La Iglesia no debe su existencia y autoridad a la Biblia, sino a la autoridad de Cristo. De ahí que antes de que existieran las biblias completas en el siglo IV, existía la Iglesia y crecía a lo largo del mundo bajo la autoridad el Papa.

 

“La Tradición y la S. Escritura está íntimamente unidas y compenetradas, porque surgiendo ambas de la misma fuente, se funden en cierto modo y tienden a un mismo fin” (Cat 80).”La S. Escritura es la Palabra de Dios, en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo. La Tradición recibe la Palabra de Dios, encomendada por Cristo y el Espíritu Santo a los apóstoles y la transmite íntegra a los sucesores; para que ellos, iluminados por el Espíritu de la verdad, la conserven, la expongan y la difundan fielmente en su predicación” (Cat 81).

 

“Hay que distinguir aquí esta Tradición de las “tradiciones” teológicas disciplinares, litúrgicas o devocionales nacidas en el transcurso del tiempo en las iglesias locales. Estas constituyen formas particulares en las que la gran Tradición, recibe expresiones adaptadas a los diversos lugares y a las diversas épocas. Sólo a la luz de la gran Tradición, aquellas pueden ser mantenidas, modificadas o también abandonadas bajo la guía del Magisterio de la Iglesia” (Cat 83).

 

El Magisterio.

 

“El oficio de interpretar auténticamente la Palabra de Dios oral o escrita ha sido encomendado sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita en nombre de Jesucristo (DV 10), es decir a los obispos en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma” (Cat 85). “El Magisterio no está por encima de la Palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como revelado por Dios para ser creído” (Cat 86; DV 10).

 

“El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo, cuando define dogmas, es decir cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación divina o verdades que tienen con ellas un vínculo necesario” (Cat 88).”Los dogmas son luces en el camino de nuestra fe, lo iluminan y lo hacen seguro”(Cat 89).”La Tradición, la Escritura y el Magisterio de la Iglesia, según el plan prudente de Dios, están unidos y ligados, de modo que ninguno puede subsistir sin los otros; los tres, cada uno según su carácter, y bajo la acción del único Espíritu Santo, contribuyen eficazmente a la salvación de las almas” (Cat 95; DV 10).

 

¡Que seguridad nos da el saber que el Papa es el auténtico representante de Cristo en la tierra, que es el único intérprete auténtico de la Escritura y que, en las cosas dudosas o difíciles de entender, él nos va a llevar por el camino de la verdad, que es el camino de Cristo!El ha recibido de Cristo las llaves del reino de los cielos para atar o desatar, aprobar o prohibir con la misma autoridad de Cristo y que no puede equivocarse, cuando en cosas de fe y costumbres nos propone una verdad como definitiva con toda su autoridad, para ser creída por toda la Iglesia. Siguiéndolo no equivocaremos el camino.


Tags: libro, católico, conoce, tradición

Publicado por mario.web @ 19:30
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