Jueves, 11 de febrero de 2010


Parte 37 del libro “Católico conoce tu fe” del P. Angel Peña. O.A.R.

 

 

Uno de los puntos fundamentales que nuestros hermanos separados critican a los católicos es el de las imágenes. Ellos afirman que ello es gravísimo pecado de idolatría, que las imágenes son cosa del demonio y que, por tanto, ningún católico que tenga imágenes podrá salvarse. Con ello dan a entender que sólo su religión es la verdadera y que la religión católica es falsa, considerando que ellos se basan en la Biblia, donde frecuentemente se habla de idolatría, de ídolos o de estatuas de falsos dioses. Ellos afirman que los católicos son ignorantes por no conocer la Biblia, que es la única fuente de fe y que nos lleva a la salvación.

 

Las imágenes no son ídolos

 

La Biblia habla contra los ídolos y condena la idolatría o adoración de ídolos. Pero ¿qué es un ídolo? Podemos leer cualquier diccionario elemental de la lengua castellana y veremos que ídolo se llama a la figura de un falso dios, es la estatua o imagen de un dios que no existe. Por consiguiente, dirigirse a un dios falso o inexistente es hablar al aire, al vacío, porque no oye ni ve ni entiende, porque no existe.

 

Ahora bien, las imágenes católicas de Jesucristo son de Jesús, verdadero Dios, no son ídolos, porque Jesucristo es un Dios verdadero, que nos oye y nos ve y nos entiende, cuando le hablamos a solas o a través de las imágenes.

 

Las imágenes de la Virgen María o de los santos, ningún católico jamás ha dicho que son dioses, sino seres humanos que están en el cielo y que nos aman y nos escuchan y se preocupan de nosotros. Por eso, cuando les hablamos, aunque sea por medio de las imágenes, nos escuchan a través de la mente de Dios y nos ayudan con el Poder de Dios. ¿Acaso no han leído la parábola del rico Epulón y del pobre Lázaro? Allí, Jesús mismo nos enseña a dirigirnos a los santos. El rico Epulón se dirige a su Padre Abraham y le dice: Padre Abraham (vemos aquí que no es malo llamar padre a un ser humano, como algunos dicen). Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en estas llamas. El rico invoca a Abraham desde el infierno y Abraham lo escucha, ¿no nos podrán escuchar los santos a nosotros que estamos en la tierra?.

 

Por otra parte, si las imágenes fueran invento del diablo para hacernos pecar con el grave pecado de la idolatría y así alejarnos de Dios y llevarnos al infierno, ¿cómo explicar que las imágenes nos ayudan a ser buenos? Es la experiencia de millones de católicos y ortodoxos durante veinte siglos, desde los primeros cristianos que pintaron imágenes de Jesús y de los apóstoles en las catacumbas de Roma hasta hoy. Negar esta experiencia diaria es ignorancia, soberbia o mala fe. Porque todos sabemos que las imágenes nos ayudan a recordar más frecuentemente a Jesús y a los santos, nos ayudan a rezar más y mejor y nos sentimos más felices, rezando delante de una linda imagen de Jesús que mirando a la pared. Todos sabemos que las imágenes son sólo representaciones, como fotografías de la persona que representan. Por eso, cuando se rompen o se malogran, simplemente las quemamos o las enterramos y no pasa nada. Pero sabemos que Jesús está vivo y, cuando le hablamos delante de una imagen, nos escucha y recibe el homenaje de nuestra oración y nuestro amor y lo mismo, cuando sacamos sus imágenes en procesión para rendir culto público al mismo Jesucristo en persona o a la Virgen Nuestra Madre o a los santos, nuestros hermanos del cielo.

 

Por propia experiencia, puedo decir que en caso de exorcismos para liberar a los posesos del poder del diablo, la cruz, las imágenes sagradas y el agua bendita tienen un poder maravilloso. El poseso no puede mirar directamente a la cruz, se aparta de las imágenes, se aterra ante el agua bendita. Esta es una experiencia que no se puede negar, ¿por qué? Porque las imágenes sagradas son de Dios y el diablo huye de todo lo que sea de Dios. Por eso, las imágenes, las cruces y el agua bendita son una maravillosa protección contra el Maligno.

 

Personalmente, cuando beso una imagen de Jesús o de la Virgen, es un beso que les dirijo a ellos y no a un pedazo de yeso, como cuando uno tiene una fotografía de su madre y la pone en un lugar destacado de la casa para verla y sentir su presencia y besarla de vez en cuando. De la misma manera, en todos los pueblos del mundo, se honra a los héroes de la Patria a través de sus estatuas, que estimulan a imitarlos y nos inspiran buenas acciones.

 

Si tomamos a la letra la Palabra de Dios en Ex. 20,4 se dice: “No te harás escultura ni imagen alguna ni de lo que hay arriba en los cielos ni de lo que hay abajo en la tierra”. Según esto, estaría prohibida toda, absolutamente toda, imagen de cualquier tipo que sea, incluso una fotografía o una pintura de Jesús en la Biblia. Estaría prohibido el arte de la pintura y de la escultura.

 

Pero veamos que esta prohibición no es tan absoluta, pues en Num. 21,8 Dios mismo le manda a Moisés: “Hazte una serpiente y ponla sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y la mire, vivirá. Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil y, si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida”.

 

Y en el Evangelio de S. Juan 3,14 el mismo Jesús hace la comparación: “Como Moisés levantó la serpiente en el desierto así tiene que ser levantado el Hijo del hombre para que todo el que crea, tenga por él la vida eterna”. Por tanto, si en el A.T. se permitió y se mandó hacer la serpiente de bronce, símbolo de Cristo en la cruz, ¿no podremos mirar sus imágenes, en vez de una serpiente? Hay muchos textos más en el A.T. en donde se manda hacer querubines o figuras de animales vg.: Ex 25,18;26, 1; 1 Reg 6,23, 29; 7,29, etc.

 

En todo el A.T. sólo se encuentra una sola vez el relato de una imagen de Yahvé, que permaneció en el santuario de Silo por mucho tiempo sin ser esto condenado (Jueces 17 y 18). Sin embargo, es comprensible que sea prohibido tantas veces en el A.T. el adorar imágenes de falsos dioses, porque el pueblo judío era el único pueblo monoteísta, es decir, que creía en un solo Dios; todos los demás pueblos creían en muchos dioses y creían que cada imagen era como la casa de un dios distinto; tantas imágenes, tantos dioses. Y Dios, desde el primer libro del Génesis, trata de apartarlos del politeísmo, porque El es el único Dios verdadero.

 

Ahora bien, los primeros cristianos no creyeron ir en contra del mandato de Dios al hacer imágenes de Cristo, de María y de los mismos apóstoles en las catacumbas de Roma, donde sepultaban los cuerpos de los mártires y donde desde el principio, se les invocó, guardando su cuerpo como verdadera reliquia.


Tags: libro, católico, imágenes

Publicado por mario.web @ 19:12
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