Domingo, 07 de marzo de 2010

 

Las aspas del molino, solo se mueven si hay viento
Hay personas que basan su vida en los recuerdos. Salvador lleva tres años lamentándose y dándole vueltas a cómo sería su vida si su madre no hubiera muerto. Dice que su madre era una gran mujer, que se preocupaba de sus hijos, que nunca permitió que pasaran hambre y que si no hubiera fallecido ahora él podría estudiar, ir a la Universidad y que su vida sería feliz. Pero Salvador lleva tres años sin hacer nada, no se ha movido de su sitio. Ni trabaja ni estudia, sólo ve pasar la vida. 
Mariluz perdió a su marido hace siete años. Tiene tres hijos de entre diez y veinte años. Mariluz no consigue quitar de su cabeza la idea de que todos los proyectos que tenía con su marido, poner una tienda, hacer un crucero por el Caribe, comprarse una casa en la playa, se esfumaron cuando él se marchó. Mariluz se lamenta constantemente de lo feliz que era antes y lo desgraciada que es ahora.
Javier y su familia tuvieron que cambiarse de ciudad al conseguir un nuevo trabajo, con el que iba a ganar mucho más dinero. Con ese dinero extra podrían cumplir sus sueños, comprar una casa y un nuevo automóvil. Han podido comprar una casa nueva y un nuevo automóvil, pero Javier se queja de que ya no tiene amigos como tenía en su antigua ciudad. Se siente abatido y no para de pensar en lo que se está perdiendo.
Los recuerdos son geniales, pero nunca permitas que arrojen su sombra sobre tus sueños.
Otras personas basan su vida en el futuro. Andrés lleva tres años imaginando el negocio que quiere crear. Es una idea increíblemente buena, original, única. El mes que viene comenzará a hacer las diligencias legales. El mes que viene empezará a buscar financiación. El mes que viene intentará buscar un local comercial bien situado. Lleva así tres años. Mientras tanto sigue trabajando doce horas diarias como vigilante jurado. 
Minerva se siente muy sola. Está segura de que dentro de poco todo cambiará: encontrará nuevos amigos, buscará un trabajo muy creativo, que es lo que a ella le gusta, podrá comprarse una casa y salir de la casa paterna, encontrará a un novio que le quiera, el príncipe de sus sueños, y conseguirá ser feliz.
No pases demasiado tiempo preocupándote por el futuro o te olvidarás de vivir. Sólo se puede vivir hoy.
Las aspas del molino, solo se mueven si hay viento
Hay personas que basan su vida en los recuerdos. Salvador lleva tres años lamentándose y dándole vueltas a cómo sería su vida si su madre no hubiera muerto. Dice que su madre era una gran mujer, que se preocupaba de sus hijos, que nunca permitió que pasaran hambre y que si no hubiera fallecido ahora él podría estudiar, ir a la Universidad y que su vida sería feliz. Pero Salvador lleva tres años sin hacer nada, no se ha movido de su sitio. Ni trabaja ni estudia, sólo ve pasar la vida. 

Mariluz perdió a su marido hace siete años. Tiene tres hijos de entre diez y veinte años. Mariluz no consigue quitar de su cabeza la idea de que todos los proyectos que tenía con su marido, poner una tienda, hacer un crucero por el Caribe, comprarse una casa en la playa, se esfumaron cuando él se marchó. Mariluz se lamenta constantemente de lo feliz que era antes y lo desgraciada que es ahora.

Javier y su familia tuvieron que cambiarse de ciudad al conseguir un nuevo trabajo, con el que iba a ganar mucho más dinero. Con ese dinero extra podrían cumplir sus sueños, comprar una casa y un nuevo automóvil. Han podido comprar una casa nueva y un nuevo automóvil, pero Javier se queja de que ya no tiene amigos como tenía en su antigua ciudad. Se siente abatido y no para de pensar en lo que se está perdiendo.

Los recuerdos son geniales, pero nunca permitas que arrojen su sombra sobre tus sueños.

Otras personas basan su vida en el futuro. Andrés lleva tres años imaginando el negocio que quiere crear. Es una idea increíblemente buena, original, única. El mes que viene comenzará a hacer las diligencias legales. El mes que viene empezará a buscar financiación. El mes que viene intentará buscar un local comercial bien situado. Lleva así tres años. Mientras tanto sigue trabajando doce horas diarias como vigilante jurado. 

Minerva se siente muy sola. Está segura de que dentro de poco todo cambiará: encontrará nuevos amigos, buscará un trabajo muy creativo, que es lo que a ella le gusta, podrá comprarse una casa y salir de la casa paterna, encontrará a un novio que le quiera, el príncipe de sus sueños, y conseguirá ser feliz.

No pases demasiado tiempo preocupándote por el futuro o te olvidarás de vivir. Sólo se puede vivir hoy.

 


Tags: aspas, molino, mueven, viento

Publicado por mario.web @ 13:03
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